martes, 19 de junio de 2012

CORTAZAR: EL INNOVADOR DE LAS LETRAS


Escritor genial del relato corto, la prosa poética. Innovador total de la narrativa breve. Además y para que no quede duda, autor de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de crear, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal y donde los personajes adquieren una autonomía y una profundidad pocas veces vista. Los contenidos de su genial obra transitan libres entre lo real y lo fantástico. He allí su merito. He allí su producción insuperable. Cortázar, el único. Cortázar, el incomparable. Lo mejor de lo mejor en la literatura hispanoamericana.
Julio Florencio Cortázar Descotte nació en Ixelles, Municipio perteneciente a Bruselas, Bélgica, el 26 de agosto de 1914 y murió en Paris, Francia, el 12 de Febrero de 1984 a los 69 años.
Fue un escritor, traductor e intelectual enteramente ligado por sus padres a Argentina, aunque vino al mundo en Europa y, posteriormente por decisión propia, se nacionalizó francés. A lo largo de su fructífera existencia, de entera creación, vivió también en la tierra sudamericana de sus progenitores, España y Suiza.
Sus padres fueron Julio José Cortázar, ligado al cuerpo diplomático argentino, y María Herminia Descotte. Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar lograron pasar a Suiza, gracias a las relaciones familiares de la madre y al poco tiempo fueron a Barcelona. Al cumplir cuatro años el hijo, ellos volvieron a Buenos Aires. Julito pasó la infancia en Banfield, en el sur de la capital argentina.


Julio Cortázar

INFANCIA
“Mi infancia fue de una tristeza frecuente. Con una bruma de duendes, un sentido del espacio y del tiempo muy diferente a los demás niños”, afirmó varias veces. Lo decía, probablemente, porque pasó mucho tiempo en cama con una serie de enfermedades que lo aquejaron. La dramática situación lo llevó por obligación a la lectura y luego a escribir.
Cortázar, en una oportunidad contó: “Mi madre dice que empecé a escribir, a los ocho años, una novela que guardó celosamente a pesar de mis desesperadas tentativas por quemarla”. La progenitora, en aquellos tiempos, le seleccionaba lo que tenia que leer y se convirtió en la gran iniciadora de su camino intelectual que pasados los años se convirtió en brillante, por donde se le vea.
PRECOCIDAD
El escritor también recordó que, en cierta ocasión, un tío  descubrió una serie de poemas suyos y se los dio a su madre, diciéndole que evidentemente no eran de su autoría, que los copiaba de  de alguna antología. Pero si eran completamente suyos. Nadie se explicaba que a esa edad pudiese escribir tan coherentemente. Definitivamente precoz.
Tanto leía que algún médico le llegó a recomendarle que no ejerciese esta actividad  y que saliese un poco más a tomar el sol, como efecto directo para mejorar su salud infantil tan resquebrajada.
Muchos de sus cuentos son autobiográficos. Como “Bestiario”,” Final del Juego”, “Los Venenos” y “La Señorita Cora”. Fue traductor público de inglés y francés, tras cursar en apenas nueve meses estudios que normalmente duran tres años. La genialidad lo acompañaba y con creces.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en diferentes escuelas públicas de Banfield. Allí también estudió Pedagogía. Resultó maestro de profesión, especializado en Letras.
COCTEAU
En esta época comenzó su afición por el box, ideando una especie de filosofía que eliminaba el aspecto sangriento y cruel, con el fin de evitar el rechazo y la cólera. Admiraba a los hombres que salían para adelante. Los que a pura fuerza y coraje conseguían ganar.
Un día de 1932, caminando por el centro de Buenos Aires, se topó con un libro de Jean Cocteau, el vanguardista y surrealista por excelencia de la Literatura, un total desconocido para él hasta ese momento. La publicación era: “Opio, Diario de Una Desintoxicación”.
Aquella lectura lo marcaria para toda su vida. Por eso afirmó: “Sentí que toda etapa de vida literaria estaba irrevocablemente en el pasado. Desde ese día leí y escribí de manera diferente con otras ambiciones, con otras visiones”
Comenzó en la Universidad de Buenos Aires sus estudios de Filosofía. Pero nunca los terminó porque trabajó para ayudar a su madre económicamente, desempeñándose como profesor en diferentes ciudades argentinas: Bolívar, Saladillo y Chivilcoy. Por aquel tiempo, vivió en cuarto solitarios de varias pensiones de albergue, dedicado a leer y escribir constantemente.


Con barba.

NO A PERON
Posteriormente se trasladó a la ciudad de Mendoza y, en la Universidad Nacional de Cuyo, dictó cursos de Literatura Francesa. Era el año 1944 y publicó su cuento “Bruja” en la Revista Correo Literario. Allí comenzó a intervenir en política y se convirtió en un opositor al peronismo imperante en aquella época.
 Cuando Juan Domingo Perón ganó las elecciones presidenciales, en señal de protesta, renunció a sus cátedras universitarias. Nada quería saber de los descamisados que seguían a este líder equivocado, lleno de populismo y de errores en contra del pueblo. “Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a traicionar a mis principios”, dijo en esa oportunidad con mucha convicción.
Regresó a la capital, Buenos Aires,  donde trabajó en la Cámara Argentina del Libro. Publicó el cuento titulado “Casa Tomada” en la Revista Los Anales de Buenos Aires, dirigida por el renombrado escritor Jorge Luis Borges. Sus colaboraciones en varias revistas se multiplicaron. Salió su trabajo teórico Teoría del Túnel y su cuento Bestiario, apoyado otra vez por Borges.
INNOVADOR
Para la crítica literaria y los entendidos en estas lides, La obra de  Cortázar parte del cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas. Sus creaciones son de marcado carácter experimental.
Por eso, precisamente, el renombrado autor es uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa  castellana. Como en Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana. Por lo que sus obras tienen, siempre, una deuda abierta con el surrealismo.
Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento.
El instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo.
Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación. De modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo.
FIDEL
Un rasgo importante de su vida es que a raíz de un viaje que realizó a Cuba, invitado por Fidel Castro, se convirtió en gran defensor y divulgador de la causa revolucionaria cubana, como años más tarde haría con la Nicaragua sandinista.
 Mantuvo, a lo largo de su existencia, un compromiso político activo, sobre todo en defensa de los derechos humanos. Formó parte del Tribunal Russell II que, en 1973, juzgó en Roma los crímenes llevados a cabo por las dictaduras latinoamericanas. Resultado de esta actividad fue su libro “Dossier Chile: El Libro Negro”.
Viajero impenitente e intelectual abierto, fue uno de los protagonistas del boom de la literatura latinoamericana. Estos escritores consiguieron, a través de sus encuentros literarios y conferencias en diversos foros tanto de Estados Unidos como de Europa, sus relaciones con editoriales, sus colaboraciones con la prensa europea, un reconocimiento internacional para su obra, que, sin renunciar a sus raíces culturales, se universalizó tanto en temas como en estilos.

Tocando la trompeta.


LA CLAVE
Así, lo que empezó siendo un lanzamiento editorial de una nueva narrativa se convirtió en una presencia renovadora constante de la Literatura, debido, por supuesto, a la calidad de las obras.
Gran parte de su obra constituye un retrato, en clave surrealista, del mundo exterior, al que considera como un laberinto fantasmal del que el ser humano ha de intentar escapar. Una de sus primeras obras, “Los Reyes” (1949), es un poema en prosa centrado en la leyenda del Minotauro.
 El tema del laberinto reaparece en “Los Premios” (1960), una novela que gira alrededor del crucero que gana un grupo de jugadores en un sorteo y que se va convirtiendo, a lo largo del relato, en una auténtica pesadilla.
El Cortázar de los cuentos ha creado escuela por sus propuestas sorprendentes, su aprovechamiento de los recursos del lenguaje coloquial y sus atmósferas fantásticas e inquietantes que pueden emparentarse con las de los relatos de Jorge Luis Borges.
El ritmo del lenguaje recuerda constantemente la oralidad y, por lo tanto, el origen del cuento: leídos en voz alta cobran otro significado. Lo curioso de estos relatos es que el lector siempre queda atrapado, a pesar de la alteración de la sintaxis, de la disolución de la realidad, de lo insólito, del humor o del misterio, y reconstruye o interioriza la historia como algo verosímil.
CUENTOS
 Entre las colecciones de cuentos más conocidas se encuentran “Bestiario” (1951), “Las armas Secretas” (1959), uno de cuyos relatos, “El Perseguidor”, se ha convertido en un referente obligado de su obra. “Todos los fuegos, el Fuego” (1966), “Octaedro” (1974) y “Queremos Tanto a Glenda” (1981).
 Entre el relato y el ensayo imaginativo de difícil clasificación se encuentran Historias de Cronopios y de Famas (1962), “La Vuelta al Día en Ochenta Mundos (1967) o Último Round (1969). También escribió algunos poemarios como “Presencia” (1938), Pameos y Meopas (1971) o “Salvo el Crepúsculo (póstumo, 1985).
Siguiendo la tradición inaugurada por Edgar Allan Poe, Cortázar ha escrito breves ensayos, como “Algunos Aspectos del Cuento”, en el que establece las diferencias entre novela, que implica varios acontecimientos en sucesión y cuento, un acontecimiento principal que sirve de núcleo alrededor del cual se articulan las acciones del personaje y todos aquellos elementos significativos que, como la metáfora, el símbolo o las referencias a determinados objetos o situaciones, anuncian al mismo tiempo que, creando pistas inciertas o ambiguas, como origen de la tensión del relato o intriga, ocultan el desenlace.
BOXEO
 Aplicando la terminología del boxeo, Cortázar dice que la novela gana por puntos y el cuento por knock-out. Insiste en la necesidad de condensación y en que no hay temas importantes y temas insignificantes: cualquier tema, aun el más trivial, y para demostrarlo cita los cuentos de Chéjov, puede volverse significativo gracias a un buen tratamiento literario.
 Ejemplo de ello es el cuento “Continuidad De Los Parques”, en el que un hombre está leyendo una novela que narra cómo conspiran una mujer y su amante para matar al marido, que resulta ser el señor que lee la novela.
 Además de la constante de la mezcla de realidad y ficción, aparece aquí la figura del lector que, a su vez, es personaje del texto que lee. La llamada mise-en-abîme,la narración que contiene a su vez otra narración, es uno de los recursos tradicionales que Cortázar enriquece con su perspectiva más contemporánea
“Rayuela” (1963), la obra que despertó la curiosidad por su autor en todo el mundo, compromete al lector para que él mismo pueda elegir el orden en el que leerá los capítulos: de manera sucesiva o siguiendo un esquema de saltos que el autor ofrece en el comienzo del libro, pero que no excluye -al menos hipotéticamente- otras alternancias posibles.



Con Vargas Llosa.

EL ABSURDO
 Rompiendo de este modo con toda pauta convencional de linealidad narrativa y sugiriendo que el lector haga una incursión personal en el libro, Cortázar propone lo que la investigación lingüística y literaria ha llamado desconstrucción del texto.
 Al mismo tiempo, los discursos literarios, filosóficos, políticos y hasta eróticos que se insertan en la novela se corresponden en gran medida con cuestiones heredadas de la literatura del absurdo, concretamente de autores como Franz Kafka y Albert Camus.
 Se trata de representar el absurdo, el caos y el problema existencial mediante una técnica nueva. El autor pretende echar abajo las formas usuales de la novela para crear una narración basada en una especie de  combinación infinita por la cual se generan las múltiples lecturas capaces de articular la trama, la intriga, los personajes, el desdoblamiento autor-narrador.
Esta dualidad que, sin duda, remite una vez más a Cervantes como creador de la novela moderna y hasta la reconstrucción de la cronología. Él mismo ha declarado que quería superar el falso dualismo entre razón e intuición, materia y espíritu, acción y contemplación, para alcanzar la visión de una nueva realidad, más mágica y más humana.
AURORA
Al final de la novela, en oposición a la clásica o tradicional, quedan interrogantes sin resolver: nada se cierra, todo está abierto a múltiples mundos. El lector queda, definitivamente intrigado
Cortázar llevó después estos planteamientos estéticos a su novela “62 / modelo para armar” (1968), obra que toma su nombre del capitulo 62 de Rayuela, que no se lee si se sigue el orden fijado por el autor. Con el trasfondo político de la situación latinoamericana y de la vida de unos exiliados en París, pero con las mismas inquietudes literarias, publicó en 1973 “El Libro de Manuel”.
Cortázar se casó con la traductora argentina Aurora Bernárdez en 1953, con quien vivió en Paris con muchas estrecheces que supieron ambos contrapesar. Cuando la situación se agravó, el escritor-felizmente- consiguió trabajo  para traducir la obra completa en prosa del escritor norteamericano, Edgar Allan Poe, responsabilidad de la Universidad de Puerto Rico. La pareja se fue a vivir a Italia, país donde se hizo la traducción y luego viajaron a Buenos Aires a bordo de un barco.
INTERES
El intelectual se la pasó el trayecto escribiendo en su maquina de escribir portátil una nueva novela “La Revolución Cubana. Hacia 1963 visitó La Habana Cuba, como uno de los miembros del Jurado de la Casa de las Américas. Ese año apareció su éxito de éxitos, Rayuela.
Tres años después, el escritor rompe su relación amorosa con Aurora y toma por pareja a la lituana, Ugné Karvelis, con quien nunca contrajo matrimonio. Ella fue la que le inculcó el gran interés por la política. La relación amorosa, con los años, también se rompió como la primera vez.
La tercera pareja, segunda esposa de Cortázar, fue la escritora Carol Dunlop, con quien realizó numerosos viajes. Uno de ellos a Polonia donde participó  en un congreso de solidaridad con Chile, país oprimido por la dictadura de Pinochet.
La otra travesía memorable fue por la autopista  de Paris a Marsella que sirvió para que salga a luz el libro “Los Autonautas de la Cosmopista”. Dunlop murió antes que su esposo, a quien dejo en una tremenda depresión.



HEREDERA
Lo fue a cuidar la primera esposa, Aurora Bernárdez  quien lo acompañó durante su enfermedad y es, actualmente, la única heredera de su obra publicada y de sus textos. Sin embargo, los derechos de autor de varias de sus obras fueron donados para ayudar a los presos políticos de varios países, entre ellos Argentina.
En una carta a su amigo Francisco Porrúa confesó: "El amor de Cuba por el  “Che” me hizo sentir extrañamente argentino el 2 de enero, cuando el saludo de Fidel Castro en la Plaza de la Revolución al comandante Ernesto Guevara, allí donde esté, desató en 300 mil hombres, una ovación que duró diez minutos".
En noviembre de 1970 viajó a Chile, donde se solidarizó con el gobierno de Salvador Allende y pasó unos días para visitar a su madre. “Ahí el delirio fue una especie de pesadilla diurna”, contó en una carta a su amigo Gregory Rabassa
Junto a otros escritores, Mario Vargas Llosa, Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre, se opone a la persecución y arresto del autor Heberto Padilla, desilusionado con la actitud del proceso cubano.
GALARDON
 A pesar de lo cual sigue de cerca la situación política de Latinoamérica. En noviembre de 1974 fue galadornado con el Premio Medicis étranger por el Libro  “Manuel” y entregó el dinero de la distinción al Frente Unificado de la resistencia chilena. Fue miembro del Tribunal Bertrand  Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los Derechos Humanos.
Viajó a Costa Rica donde se encontró con Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal y emprendió un viaje clandestino y plagado de peripecias hacia la localidad de Solentiname en Nicaragua. Este viaje lo marcará para siempre y será el comienzo de una serie de visitas a este país.
Justamente, luego del triunfo de la Revolución Sandinista, viajó varias veces a dicho país y conoce de cerca el proceso y la realidad nicaragüense. Estas experiencias darán como resultado una serie de textos que serán recopilados en el libro, “Nicaragua Tan Violentamente Libre”.
Sufrió una hemorragia gástrica y salvó su vida de milagro. Nunca dejó de escribir, fue su pasión aún en los momentos más difíciles. Vuelta la democracia en Argentina, Cortázar hace un último viaje a su patria, donde es recibido cálidamente por sus admiradores, que lo paran en la calle y le piden autógrafos, en contraste con la indiferencia de las autoridades en el poder.  Regresó a París. El Presidente  Mitterrand le otorgó la nacionalidad francesa.


Su obra cumbre.

LA PIEDRITA
Cortázar murió  a causa de una leucemia. Dos días después, fue enterrado en el Cementerio  de Montparnasse, en la misma tumba donde yacía Carol Dunlop. La lápida y la escultura que adornan la tumba fueron hechas por sus amigos, los artistas  Julio Silva y  Luis Tomasello.
 La costumbre instituida allí  es dejar una copa  de vino y una hoja de papel o un billete de metro, con una rayuela dibujada o una piedrita para jugar  este juego. Que significativo. Que simbólico. Al escritor y a su obra siempre se le tiene presente. (EdeN)

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