domingo, 17 de abril de 2011

MANRIQUE, EL DEL LENTE GENIAL

No ha habido actividad peruana de asuntos  importantes de la vida nacional tanto políticos, sociales y de interés general enteramente noticiosos que no hayan sido vistos por Víctor Manrique,  fotógrafo   de la Revista “Caretas”, una punta de años. Lo llamaron y llaman con entera justicia, por su magnifico desempeño, el hombre del lente genial.
Manrique, sin exageración, retrató una buena parte de la Historia del Perú entre 1954 y 1977, con precisión meridiana. Con el profesionalismo ha seguido hasta ahora vigente en pleno siglo XXI. y nunca se retira de sus actividades gráficas.
Un testigo excepcional de lo que exactamente pasó en el país en una época muy interesante. No le fue fácil. Pero consiguió  objetivos de carácter comunicativo, con nombre propio y originalidad que se admira.
Antes expliquemos que, para muchos y para beneplácito de Manrique, la fotografía periodística es hecha por hombres especiales y ligados definitivamente con el arte. Su desarrollo puede rastrearse desde los mismos inicios  de la fotografía.

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Una de las mejores fotos de Manrique

Según los historiadores, la primera vez que un periódico utilizó una fotografía fue en 1880 en el Daily Graphic de Nueva York. Desde entonces, el periodismo ha integrado la imagen como medio objetivo y representativo de un hecho.
La evolución de la fotografía periodística se ha presentando especialmente en la política o en las confrontaciones bélicas entre muchos otros acontecimientos de interés. Su papel primordial se registra en asuntos de carácter histórico. A nivel mundial, como los de la Guerra Civil Española, la Guerra de Vietnam, las dos guerras mundiales, etc.
CARACTERISTICAS DISTINTIVAS
El desenvolvimiento de las técnicas de impresión, gracias a la invención del Offset, dio lugar a que el fotoperiodismo alcance mejores niveles de calidad en los principales impresos. Sin embargo, muchos dicen que el periodismo digital afecta esta actividad.
Hay grandes acontecimientos que inauguraron el siglo XXI como los atentados de las Torres Gemelas del 11 de setiembre del 2001, la invasión de Iraq en el 2003 y el Tsunami del Océano Indico del 2004, generando una notable cantidad de información visual en la que tuvimos que ver las nuevas tecnologías en manos de aficionados.
Lo que ha llevado a algunos observadores a hablar de “crisis del periodismo gráfico”. Mientras que otros señalan el inicio de una nueva era de la información, olvidándose que el periodismo gráfico es una forma de comunicación para la adquisición, edición y presentación del material noticioso en los medios de comunicación.
Distinto,  a otras ramas de la fotografía como la documental, la fotografía callejera y la de estudio utilizado, por ejemplo, para el modelaje. En esta calle estamos. En esta posición coincidimos, entrevistador y entrevistado..
Hay características distintivas esenciales del fotoperiodismo que se pueden resumir en actualidad, donde la imagen debe estar dentro del contexto de un hecho reciente y debe ser definitivamente ilustrativa del mismo; objetividad como imagen confiable y cuidadosa que representan los eventos que indican tanto en contenido como en tono; narrativa, en combinación con elementos noticiosos que la hagan suficientemente comprensiva para todos; y estética: en luz, encuadre, fondo, forma, perspectivas, manejo de sombras, etc.
De todo esto y mucho más hablamos con Manrique en la entrevista exclusiva que concedió a Miscelánea, durante una amena conversación que duró cerca de tres horas en la oficina del autor de esta nota. Sin dejar de lado aspectos de ética y moralidad. Lo mismo  que los riesgos y obstáculos que se presentan en la vida tan intensa de un reportero gráfico
 Leamos:
-Hablemos de fotografía periodística. ¿Cuáles fueron tus inicios en esta cautivante profesión?
-Muy jovencito aún, en 1953, ingrese a la revista  “Caretas” incluso cuando estaba estudiando Tercer Año de Secundaria en la Gran Unidad Escolar Ricardo Bentín, plantel estatal  ubicado en el distrito del  Rímac. Había necesidad de laborar de todas maneras y por intermedio de una hermana mía que era amiga de Laco Igartua, el hermano de Francisco “Paco” del mismo apellido: un hombre muy ordenado, inteligente, capaz y buena persona, quien en aquel entonces era uno de los directores de la publicación. Empecé a laborar en este medio de comunicación que había sido creado por Paco y esa gran mujer e insigne intelectual que fue Doris Gibson. No lo hice como fotógrafo. Todavía no sabía nada de estas artes, que después me encandilaron. Pasé a formar parte de la sección publicitaria. Coordinaba avisos publicitarios, publirreportajes y otros documentos de este tipo, con las agencias especializadas de la época.
En ese tiempo, Laco era el fotógrafo principal de la publicación. Al año siguiente de ingresado, comenzó a gustarme esta actividad. Cierto es que la observaba con algunas dudas y, si se quiere, temor. Pero había algo que me inclinaba a ello. Quizás las imágenes, no lo sé. Las propias cámaras tan grandes, pesadas y complicadas, me inspiraban respeto. No obstante, me sentía a gusto frente a ellas. Definitivamente, algo había.
Hacia 1954 aprendí rapidísimo la fotografía y pasé un buen tiempo trabajando en el laboratorio. Realmente me encantó. Pero antes terminé la secundaria. El paso siguiente fue convertirme en fotógrafo de "Caretas". A mucho orgullo. Que nunca se me va. Fui, soy y seré de “Caretas”. Aunque en los últimos años ya no estoy allí. Relacionado con ellos, por supuesto que sí. Me siento parte de la familia de periodistas de esta publicación.
¿Cómo fueron tus primeros años de reportero gráfico?
-Encantadores. Hice muchos trabajos en esos primeros años. Tal es así que mi trayectoria en esa época se centraba básicamente en estudiar a las personas que iba a fotografiar. Me quedaba mirando sus gestos. Los más característicos del entrevistado. Evitando la improvisación. El disparo era pensado, planificado. No al azar. Ni a la cantidad indiscriminada de vistas. Yo me quedaba allí casi estático, observando. De vez en cuando tomaba una fotografía. Hasta que  captaba un gesto que, evidentemente, me parecía original; y sobre todo, noticioso. Allí si que era implacable y salían a raudales, fotos de fotos.
-Esta es una técnica muy tuya que debió darte resultados, ¿Fue así?
-Sí claro que sí. Tal es el caso, por ejemplo, las fotografías que le tomé al ex Presidente Manuel Prado Ugarteche, quien gobernó por segunda vez el Perú entre 1956 y 1962. Fue en Palacio de Gobierno con el puro de tabaco. Lo vi al mandatario y no dejaba de observarlo permanentemente. El estaba vestido, impecablemente, con la ropa elegante de la época. Buscaba algo que lo diferenciase. Hasta que vi el gesto tan característico y si se quiere cursi de llevarse el puro a la boca y botar con cierta peculiaridad el humo. Allí, acto  inmediato y preciso, el lente abriéndose. Las fotos, realidades contundentes. Carátula de "Caretas" y muchas de las gráficas en páginas interiores. Jugamos con la luz y conseguimos vistas impecables por si acaso no lo afirmo yo. Lo sostuvieron mis jefes y editores que publicaron, destacadamente, las fotografías.
-¿Prado fue de tú predilección?
-No tanto como eso. Era, definitivamente, un político con características propias. Lo seguí mucho tiempo. Otras fotografías que marcaron época, de acuerdo a la opinión de los entendidos, fueron las de este personaje vestido impecablemente de frac y tongo con numerosísimas condecoraciones en el pecho e ingresó a juramentar como Presidente de la República al Congreso. Le tome una serie que realmente lo retrató de cuerpo entero. Un político conservador al máximo, pretencioso que no se caracterizaba precisamente por la humildad. En esta oportunidad, lo que más resaltaba en su figura eran las famosas condecoraciones.
 Prado estaba como realmente era: vistoso, orgulloso, todo un señor de la sociedad que le gustaba sobresalir. La infinidad de distinciones le daba un toque muy especial. Porque no decirlo, la expresión de cierto ridículo y, sobre todo, de  frivolidad. "Caretas" lo consideró así y se publicaron en carátula y en paginas interiores muchas vistas mías, que precisamente retrataban esas peculiaridades La principal de las fotos en carátula, con el famoso titular irreverente y burlón de: “ya viene el circo”. Por si acaso el  titular puede ser algo parecido. Pero no cambia nada  la forma. Éxito periodístico y gráfico total.
-¿Con qué máquina tomaste estas fotografías?
-Con una Rolleiflex de origen alemán que en aquel entonces tenia muchas posibilidades creativas y eran muy populares por su efectividad durante la década de los 50 y los 60, con unos lentes muy precisos. Volviendo a lo de Prado, me di cuenta, por esa época, que tenia cierta propensión de hacer este tipo de fotografías. Fue por eso que mis colegas comenzaron a comentar de buen talante que yo era el fotógrafo de los personajes o algunas otras cosas por el estilo. Hasta me calificaron como una especie de caricaturista, sin serlo, evidentemente. Me decían como apelativo “Veneno”. Les agradezco a ellos la distinción y no me molesta en absoluto. Pero en honor a la verdad, no tengo nada de venenoso. Tan sólo  traté  de retratar la realidad. Me parecía que por allí estaba y está lo acertado.
- ¿Puedes hablarnos de “Caretas” de esa época?
-La dirigían dos figuras del periodismo nacional. Doris Gibson Parra del Riego y Francisco Igartua Rovira. Desafortunadamente, ambos ya fallecieron. Posteriormente asumió la dirección Enrique Zileri Gibson, con genialidad destacable e indiscutible. Ahora en el timón principal está Marco Zileri de cualidades periodísticas, a quien prácticamente he visto crecer. "Caretas" era casi como mi casa. Prácticamente casi vivía allí, sin exageración. Cuando la dictadura de Odria, las papas quemaban. Había una censura tremebunda. Eso evidentemente era malo. Los problemas a la orden del día y por supuesto que las amenazas de los cierres eran constantes. La redacción estaba en Camaná 615, la Calle de la Pelota, y la oficina principal en el tercer piso del edificio de la entonces Compañía de Seguros “La Nacional”.
-¿Cómo calificarías a Odria?
-Obviamente que como un dictador que precisamente no se caracterizaba por su honradez ni nada que se le parezca. Me acuerdo que era de poco hablar pero si de mucho ordenar por lo bajo con su Director de Gobierno, Alejandro Esparza Zañartu, el “Cayo Mierda” de la novela de Vargas Llosa “Conversación en la Catedral”. Tanto al Presidente como a su colaborador, les tome infinidad de vistas que fueron publicadas en muchísimas oportunidades.
Recuerdo una de ellas cuando a Odria le cayó una pedrada en la cabeza en una manifestación realizada en Huancayo. Cuando retornó a la capital nos concedió una entrevista con la cabeza enteramente vendada en su casa ubicada en la calle Vargas Machuca, una  transversal de la    avenida Arequipa.
¿Tú definición sobre la fotografía?
-Reitero que esta actividad me fascina porque, a través de la cámara, uno ve los gestos de la persona que pueden ser retratada. Pero este captar, este conseguir es realmente un arte donde se tiene que poner ingenio sobre todo para lograr contrastes, actualidad, impacto. Me estoy refiriendo a lo que yo hago, la fotografía periodística. Los gestos muy variados de las personas han sido lo que más he buscado para diferenciarme. Si se quiere para destacar. Modestia aparte, no todos los fotógrafos lo hacen. De allí viene la diferenciación. Porque, obviamente, quienes lo hacen destacan y quienes no se quedan en la mediocridad. Lo digo por si acaso con humildad. Sin ningún tipo de soberbia. Tan sólo reconozco que hay buenos y malos fotógrafos. Nada más.
¿Qué tipo de vistas tomas para destacar?
-Podría decirse que me inclino por lo que podría llamarse la fotografía sicológica. La que expresa a las claras las actitudes, gestos y sentires de la persona que tenemos al frente. Si está triste, si está alegre, si tiene un fastidio. Si esta eufórico. Me gusta retratar los diferentes y múltiples sentimientos del ser humano. Que se vea nítidamente, marcadamente. Cuando lo consigo, me siento realizado.
-¿Puede decir que retratas con “fuerza humana”?
-Trato de hacerlo. He retratado personajes durante muchos años. Me fui a vivir en Estados Unidos y Puerto Rico, haciendo lo mismo Los políticos han sido de mi predilección. Por ejemplo el ex Presidente Velasco en muchas oportunidades. Viaje al lado de él en sus giras por el país. Personaje duro con sonrisa sardónica que muchas veces mostraba su mal genio. Pero también alegre, sobre todo con el pisco en la mano y el cigarrillo de papel negro fumando.
-De qué otros personajes te acuerdas?
-Evidentemente que de Victor Raúl Haya de la Torre, el fundador del Apra a quien  seguí años de años. Le hice una gran cantidad de fotografías que lo retrataron de cuerpo entero. En su casa de Villa Mercedes, en el local partidario de Alfonso Ugarte. En los mítines y concentraciones populares. Todo ello aplicando la técnica de encontrarle un rasgo característico. Como anécdota recuerdo que cumpliendo una comisión diferente que nada tenia que ver con la política, me encontré con Victor Raúl en la playa de Santa Maria en ropa de baño. Acompañado de sus partidarios, sobre todo jóvenes. Las fotografías salieron en seguidilla.
-¿Qué me puedes decir de Fernando Belaúnde Terry?
-Un señor de señores. Le he tomado muchísimas fotografías que infinidad de veces se coinvirtieron en carátulas de "Caretas". Por mi lente paso el Belaunde candidato, el Presidente, el exiliado, el retirado en sus cuarteles de invierno después de ejercer por segunda vez el gobierno. En su primera casa ubicada en Inca Ripac 100 de Jesús Maria, en Palacio de Gobierno. En Estados Unidos. Viajando por el Perú. En fin, en innumerables oportunidades.
-Algún recuerdo especial?
-Si, recordando a Belaúnde, en Puerto Rico, lo entrevisté cuando fue invitado a dictar charlas a la Universidad y estaba acompañado de su esposa Violeta Correa. La nota salió en "Caretas", publicación de la cual era corresponsal. Debo indicar que viví muchos años en ese país. Salí del Perú en uno de los cierres obligatorios de Caretas por acción nefasta de la dictadura. Antes residí un buen tiempo en Estados Unidos, donde mis cuatro hijos se educaron. Ahora ellos viven allá. Pasé a Puerto Rico y fui gerente de una empresa de fotografía que se dedicaba sobre todo a tomar vistas de los bebes, los niños y la familia. Nos fue bien. No nos podemos quejar. Era la más importante de este tipo en el Caribe.
-¿Qué es para ti "Caretas"?
-Mi casa de la que tengo grandes recuerdos. Una de las cosas mas grandes que me he dado la vida.. Aquí me inicie y seguramente allí voy a terminar porque nunca me desligo de Caretas, aunque ahora no esté trabajando con ellos. La señora Doris Gibson tenia un carácter muy fuerte. Pero que tal capacidad para dirigir la publicación e impulsar la publicidad. Conmigo siempre se llevó bien. Me aceptó como una persona a quien ella misma protegía. Había mucha química de simpatía entera con la señora Doris. Le guardo un cariño inmenso. La conocí desde jovencito. Para mi ella que se murió hace algunos años sigue viviendo. Latente dentro de mí. Como "Caretas" mismo, la mejor revista del Perú.
-Cuéntanos más de tus actividades como reportero gráfico.
-No hay actividad de la vida que no la haya cubierto en mi calidad de reportero. El arte y los artistas fue una necesidad de muchos años. He fotografiado a casi todas las señoritas Perú. Por supuesto que a Gladys Zender que consiguió  el titulo de Miss Universo en 1957. Mary Ann Sarmiento que después se casó con Rafael Graña, en un matrimonio muy sonado socialmente. En cuanto a artistas me marcó mucho la llegada de ese ídolo mexicano que arribó a Lima ese mismo año del triunfo de la hoy señora Zender de Meier, Pedro Infante. Sus presentaciones éxito de éxitos. El Perú lo aclamó. Años después, el artista azteca se murió en un accidente aéreo. Lola Flores en el Perú también fue un suceso inolvidable.
-¿Alguna faceta de fotógrafo que te olvidas?
-A ver.  Muchos años hice las fotografías de sociales. Las vistas de la sección de Ellos & Ellas de "Caretas", de hace muchos años, son- en su mayoría- tomadas por mi. Matrimonio habido y por haber de la sociedad limeña de aquel entonces, ha sido captado por mi. Marianito Prado y Nonoy Miró Quesada, por supuesto. Por decirte nombres representativos. Las grandes fiestas en Ancón, Los Luau en el Waikiki con Carlos Dogñy, un personaje tan peculiar del mundo social limeño. Mañana, tarde y noche trabajaba. Casi no tenía días libres
Cuando Belaúnde era muy joven y protestaba por las calles del Jirón de la Unión para exigir la inscripción de su candidatura, allí estuve con mi cámara  El verbo encendido, la actitud enteramente decidida de enfrentamiento. Así lo capté con mi lente en el famoso “Manguerazo”, tras enfrentarse con la policía. Por cierto que a las pocas horas, la dictadura de Odria aceptó su inscripción como candidato.
-¿Otras fuentes periodísticas tuyas?
-El Congreso de la República donde iba diariamente. Sin exageración, no hay parlamentario de 1954 a 1968 que no haya fotografiado. La famosa bancada demócrata cristiana conformada por Héctor Cornejo Chávez, que era colaborador de la revista, Mario Polar, Roberto Ramírez del Villar, Juan Chavez  Molina, Jorge Bolaños, Jaime Rey de Castro, Jose Barreda Moller Rafael Cubas Vinatea, Ismael Bielich, Alfredo Garcia Llosa, Federico Hurtado. Pradistas como Carlos Ledgard Jimenez, Javier “Chupito” Ortiz de Zevallos, Armando de la Flor. Los populistas: Alfonso Montesinos, Manuel Arce Zagaceta, José Navarro Grau. Los del Apra con Armando Villanueva del Campo, Luis Alberto Sanchez, Andrés Townsend Ezcurra, entre muchísimos otros. Independientes como: José Galvez, Raúl Porras Barrenechea En fin, tantos y tantos. Todos de los que nombro y los que no lo hago porque la memoria falla, pasaron por mi lente.
¿Cómo les fue a los fotógrafos de "Caretas"  en las dictaduras?
-Mal, muy mal. No solo a nosotros. Si no a todos los que trabajábamos en la publicación. Nos perseguían a mansalva y sobre todo, con las clausuras del medio, nos dejaban sin trabajo Cuando Velasco eso se repitió y  repitió y repitió. A cada rato. Fui el que tomó la foto cuando un esbirro de la PIP, mandado por los abusivos del Ministerio del Interior, abrió violentamente a patadas la puerta principal de "Caretas", rompiéndola y con la cabeza hacia abajo trató de abrir la chapa. Allí yo lo esperaba con la cámara lista y se captó el preciso momento en que se consumía la agresión. Disparamos varias fotos. Cuando se vino encima la policía y me quitó la cámara, yo ya había guardado a buen recaudo el rollo con las vistas tomadas. Las que más nos interesaban. Fueron publicadas en su totalidad. Eso si me gané una pateadura de padre y señor mío, de parte de la policía abusiva. Pero los rollos nunca se soltaron. Principio elemental del reportero grafico: no transar, ni siquiera frente a la violencia.
¿Una definición del reporterismo gráfico del Perú de aquel entonces?
En aquellos tiempos no había la cantidad de periódicos como ahora existen. Pero si había una calidad innegable. Los reporteros gráficos eran todos de primera. En el caso de “La Prensa”, “El Comercio” “Expreso”, “Correo” y otros. Un profesionalismo admirable. Excelentes profesionales. Pero eso si, no quiero dar nombres. Sobre todo porque me puedo olvidar de algunos de los integrantes de un grupo humano muy valioso.  Generalizando, no cometo un defecto que seria garrafal. Estos reporteros cumplían sus funciones a cabalidad como comunicadores,  dándole al lector lo mejor de lo mejor. Se trabajaba con mucho sentimiento y entrega. No haba horarios ni nada que se le parezca. Si sacrificio por amor a la profesión.
¿Cuál es el mejor  reporterismo grafico: el actual o el de los tiempos pasados?
-Había muy buenos antes y hoy también los hay. La diferencia  estriba en los adelantos y la tecnología. Hay que tener en cuenta que nosotros no teníamos las facilidades de carácter tecnológico para cumplir con la labor. Los muchachos de ahora, si. Era realmente dificultoso cumplir con nuestras obligaciones profesionales. La técnica, las cámaras fotográficas hacen el antes y el después. Ahora la labor fotográfica  es mucho más fácil, más practica y mucho más precisa. Nosotros luchábamos contra lo rudimentario. Tú tomabas fotografías en un formato de 6x6 con una cámara determinada que solamente te daba opción para captar l2 fotografías. Había que cambiar el rollo varias veces. Una pérdida de tiempo enorme. Con la cámara de 35 milímetros, que vino posteriormente y tenía flash, podías tomar 36 vistas. Había que rebobinar y poner otro rollo. Ahora todo es automático. Con un implemento pequeñísimo te puedes tomar 400 o 500 fotografías. Sin ningún problema. Actualmente todo esta perfeccionado hasta los consabidos arreglos en la computadora. La diferencia es sustancial.  Pero eso no significa que dejemos de lado a los actuales colegas. Hay gente de mucho valor que cumple su papel y destaca notablemente. En un mundo enteramente computarizado que también necesita habilidad para dominarlo. La evolución de los equipos es buena y allí están los comunicadores jóvenes cumpliendo a cabalidad su función. Como nosotros, que también lo hacemos.
-¿Hay algún secreto para tomar fotografías periodísticas?
-Por supuesto que si. El cerebro y por ende el pensamiento. Lo que muchos llaman el talento. Eso nadie lo puede superar. Ni siquiera la tecnología. Hay que estar pendiente siempre en lo que podría y puede ocurrir, convirtiéndose en noticia. Los reporteros gráficos no pueden estar disparando, disparando y disparando, sin ton ni son.  Básico y fundamental es que el fotógrafo piense, busque ángulos de necesidad comunicativa. Eso no lo hace la maquina. Ni la antigua. Ni la moderna. Lo hace el reportero gráfico. Nadie más, con su capacidad e inteligencia.
-¿Cómo te ha ido con el futbol?
-También pasó el deporte por mi lente, aunque no tan seguido como la política. Pero allí hemos estado con el convencimiento de que el futbol es el más popular de los deportes. Hay infinidad de público para ello. El Estadio Nacional era fuente de información de importancia. He fotografiado a muchos de los seleccionados peruanos. Desde los más destacados hasta los mediocres que, efectivamente, dan pena. La reingeniería en el futbol es una necesidad inmediata. Sobre todo para ser lo que fuimos muchas veces: campeones.
-La gente de la calle, los ánónimos, el hombre común y corriente al que no se le conoce, en fin todas las personas ¿ te ha interesado?
-Claro que si de allí salen bellezas de fotografías que son del interés del público y a él nos debemos. Cuestión de buscar el ángulo. Lo hemos buscado siempre como retrato de la realidad. Como expresión de peruanidad. Me encanta hacerlo porque tienen mucho valor. En el día a día, todo puede pasar y vale la pena registrarlo
-¿Algunos recuerdos o añoranzas?
-Quiero destacar la camaradería que reino cuando ejercí continuamente el reporterismo gráfico. En el duro trabajo, inclusive laborando sábados y domingos y estando siempre en carrera contra el tiempo y con mucha presión, había siempre oportunidad de charlar y dialogar con los colegas en los cafés del centro de Lima. Había fructífero intercambio de ideas. Muchas veces también tomábamos nuestros tragos, por cierto. Ahora nos reunimos en el Club de Periodistas del Perú, mes a mes. como entidad enteramente representativa del periodismo nacional.
-Cómo era Lima en  épocas añejas?
-Completamente diferente. Era una Lima más pequeña con menos habitantes con mucho más seguridad. Casi no había asaltos como ahora. No te podían cogotear. Caminabas, por donde quisieras, tranquilo. Los robos no estaban a la orden del día. Podíamos ir del centro al Rimac, por ejemplo, sin ningún problema andando con tranquilidad. Recuerdo al Rímac porque soy amante de la música criolla, Me gusta canrtar. Mucho iba donde ese egregio compositor que es Manuel Acosta Ojeda, a su local de la Sociedad de Autores y Compositores (SAYCOPE), ubicada en la avenida Francisco Pizarro del populoso y antiguo distrito. Allí nos divertíamos. Allí se hacia bohemia Grato esparcimiento. De valses, marineras, musica negroide y también de boleros romanticones. Qué tiempos aquellos. Lo he hecho y lo hago hasta ahora con los amigos.
¿Qué más te inspira el Rímac?
-Un recuerdo de profesión que lo llevo realmente en el corazón. En este distrito, en una casa muy modesta pero grande de cariño y de sentimiento, tomé innumerables fotos a doña Victoria Angulo, la famosa Flor de la Canela que inspiró a Chabuca Granda uno de sus valses más populares del mismo nombre, que inclusive triunfa hasta ahora aquí y en el extranjero. La comisión la cumplí con la presencia de la propia Chabuca y dos figuras geniales del periodismo nacional: Doris Gibson y el famoso Jorge “Cumpa" Donayre, reportero excepcional y el autor de ese canto popular eminentemente nacional de gran fuerza, como es “Viva el Perú Carajo”·
-Hablábamos otra vez del avance de la tecnología desde hace unos 50 años a la fecha, especifiquemos y concretemos un poco más?
-Cuando yo empecé a trabajar en "Caretas", allí había una cámara de esas antiguas que se llamaba Linhof, usando  como negativo una placa de 4 por 5 pulgadas. Yo la llegué a explotar. Con esa tomaba vistas  para las diferentes páginas del periódico. Posteriormente vinieron las Rolleyflex que marcaron época. Recuerdo que usábamos un flash electrónico, sin exageración, de una tonelada. Yo era flaquito y el implemento pesaba más que yo.  Me sale de la mente, las fotografías de los toros, esa costumbre tan peruana y española. Había teleobjetivos que acercaba el lente con exactitud. Con ello tome fotografías. Después apareció el lente zoom donde puedes estar a un metro de la persona y si se trata de las corridas, a la misma distancia del cuerno del toro. Mejoró notablemente la cosa con las cámaras de 35 milímetros con buenos teleobjetivos y rollos de 36 exposiciones. En el futbol, por ejemplo, los fotógrafos tenían un lente de 250 hasta 500 milímetros, que acercaba mucho. Ahora las cosas han variado por completo y tenemos las excepcionales cámaras digitales. Se acerca mucho más y el formato es totalmente diferente porque pones un chip y todo esta arreglado a la perfección. Obviamente que la calidad es inmensamente superior a la de antes. No hay vuelta que darle. No hay grano cuando se hace una ampliación como ocurría antiguamente. Lo de ahora es casi una fantasía perfecta. En las empresas periodistas, hay cámaras digitales profesionales que, dicho sea de paso, cuestan un montón de dinero
-Hay una modernidad muy grande e impresionante, ¿Dónde queda el talento del reportero grafico?
-El talento humano nunca desaparece. Le dan facilidades grandes pero más puede la inteligencia que no la tiene la maquina con sus perfecciones. El ángulo lo busca el fotógrafo. No lo puede hacer el aparato. La forma del retrato lo da el ser humano. Ahora que tiene facilidades, si. Al máximo. Pero sin él nada se hace. El cerebro del fotógrafo es algo que nunca se puede cambiar.
-Hablemos de ética, moral transparencia y honestidad en el periodismo gráfico.
-Cierto es que en el Perú ha habido robos, sustracciones de fotografías. Incluso han desparecido archivos famosos. Esta es una práctica que de todas maneras debe desaparecer. Siempre ha habido personas que, por a o b razones, han tratado de sacar aprovechamiento ilícito. Han sustraido lo más valioso de los archivos, tanto en negativos como otros documentos gráficos importantes. Y se los han llevado a su casa. Completamente reprochable. Por cierto, yo he visto casos de este tipo inclusive en "Caretas". El robo de negativos ha sido real. Incluso se que, no una  sino varias veces, ingresaron en la noche a robarse determinados negativos que eran perjudiciales para tal o cual partido político. Por cierto que esto es enteramente criticable y hay que desterrarlo por siempre como práctica cotidiana.
¿Cómo te das cuenta que una fotografía es periodística?
Fácil. Eso depende de lo que piensa el fotógrafo en un instante y en una fracción de segundos puede aquilatar y pensar rápidamente que cosa es noticia aprovechable para su revista y su periódico. Pensando y no dejando los primeros planos. Pero vuelvo y repetir es cuestión de mente y capacidad.. De mucha agilidad que tiene que explotar al máximo la cámara.
-En los últimos años se ha registrado que los grandes acontecimientos ocurridos en el mundo han sido tomados por aficionados y no por profesionales. Tal es el caso de los ataques aéreos Torres Gemelas, la Invasión de Iraq el 2003 y el Tsunami del Oceano Indico. ¿Qué piensas de ello?
-Cuestiones de oportunidad para llenar la actualidad que precisamente son características de la fotografía periodística. Los reporteros no la tuvieron por razones que desconozco. Pero lo que si puedo asegurar que la calidad entre el aficionado, cuyo mérito es haber estado donde debía estar; de ninguna manera es la misma Un profesional con sus resultados es un profesional. Una foto tomada por un reportero grafico, completamente diferente. El rigor de la buena fotografía periodística no se cumple en estos casos. Me refiero cuando las fotos son captadas por los aficionados.
-Facilidades para los reporteros gráficos. Los gobiernos dictatoriales no las dan ¿Hacia donde van tus preferencia en cuanto a sistemas políticos de gobierno?
.A los gobiernos democráticos por amor de Dios. Los otros son realmente detestables e incluso los reporteros nos quedamos sin trabajo porque fácilmente y a cada rato se cierran los medios de comunicación. A "Caretas" y a mi nos paso muchas veces. Con Velasco sufrimos muchísimo. Cuando a Enrique Zileri lo deportaron a Argentina, yo estuvo asediado por la dictadura.. Mi teléfono de la casa completamente intervenido. La soplonería siempre me seguían, por donde caminaba. También  quisieron deportarme. Me he quedado varias veces casi sin trabajo con las clausuras. Por eso me fui con mis hijos a Estados Unidos en 1977 donde me pase casi 30 años con intervalos en Puerto Rico para que se eduquen. Felizmente lo logré. Retorne al Peru, que no lo cambio por nada, hace 10 años.
¿Hiciste periodismo en Centroamerica?
Claro que sí. El periodismo por esos países es magnifico. Con una facilidad increíble en todo orden de cosas. Como por ejemplo la economía y el propio bienestar. Trabajé corto tiempo en el periódico Nuevo Día en San Juan de Puerto Rico. Fantástica época. Adquirí mucha experiencia. Son épocas que añoro, Me dediqué un buen tiempo a redactar artículos  sobre política
Hablando de politicos, desde el punto de vista humano, ¿cúal de ellos te impresionó más?
Sin duda, Fernando Belaúnde  por su don de gentes y la forma fraternal como trataba a sus interlocutores. A su entorno. A los reporteros y a los periodistas Un tipo con un campo muy abierto desde el punto de vista humano.
-¿Algo mas que añadir?
-Solo pedirte permiso para tomar algunas fotografías a ti y tu familia. Por si acaso, he traído mi cámara digital. Aquí está. Hace muchos años que deje las antiguas…
Permiso concedido. Victor Manrique no puede con su genio creativo. (Edgardo de Noriega)

1 comentario:

  1. Don Victor es una reliquia del periodismo grafico.Reflejo con su ojo perpicaz mas de 20 años de vida politica entre las décadas del 50 y 70s. Junto a Rene Pinedo y otros excelentes fotografos han hecho historia en el periodismo nacional.

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