martes, 27 de septiembre de 2011

SI PUEDE UN PRADO SER PRESIDENTE


Allá por 1939, en una Lima  de tan sólo aproximadamente  unos 600 o 700 mil habitantes convulsionada por la segunda guerra mundial y por la propia dictadura en víspera de las elecciones presidenciales para reemplazar al militarismo imperante, muchos sectores sobre todo los más politizados se hacían la misma pregunta, cuya respuesta iba a salir de los propios comicios que había causado- evidentemente- expectativa nacional: ¿Puede un Prado  ser Presidente del Perú?
Tal situación, que se repetía al interior del país, se hizo persistente a raíz de un folleto panfletario con esa misma interrogante circulado masivamente que se le atribuía como autor a un experto de renombre en estas lides de activismo político, llamado Eudocio Ravines Pérez.
Tan siniestro personaje quien de ser un convencido y dialéctico comunista ortodoxo nacido en Cajamarca, de roce internacional en Chile y la mismísima guerra civil española, se convirtió, de extremo a extremo, en un potencial reaccionario de ideas conservadoras.
Sin embargo, lo de Ravines y el folleto no es muy seguro que digamos. Aunque  posible porque sí era capaz de hacer ésta como otras tropelías. Pero resulta que por esos años, el dirigente aún no había roto con los comunistas.
POSIBILIDADES
Aunque estaba desencantado y  fuera del Perú. Estos apoyaban la candidatura pradista y pusieron un diputado en el Congreso, el dirigente de los choferes Juan P. Luna.
Hay un hecho adicional comprobado, Prado es el que le envía los pasajes para su retorno al Perú. No lo hubiese hecho, evidentemente, si guardase rencor por la publicación.
Pero el Presidente también era especial. Pactó varias veces con sus enemigos, llámese éstos: El Apra, Beltrán y otros. En fin, en la política lo inesperado puede ocurrir. No sería la primera vez. Ni la última.
Todo ello dentro de una lógica normal.  No obstante de que es un hecho comprobado que Ravines utilizaba otros métodos nada convencionales pero si convincentes y efectivos, de estrategia y táctica.
La versión de la veracidad podría sostenerse en que lo hizo desde afuera para que Prado, precisamente, se convenza de contar con ese grupo político de apoyo. En fin, tantas posibilidades.

Manuel Prado Ugarteche.


ELECCIONES AMAÑADAS
Lo cierto es que el folleto apareció y recordaba, para debilitar al candidato oficialista Manuel Prado Ugarteche,  la supuesta traición de su padre Mariano Ignacio Prado Ochoa al abandonar el país siendo Presidente de la República.
Luego dirigirse a Estados Unidos y Europa con, según se aseguró pero no se probó, dinero del Estado y el recolectado inclusive entre las damas de la alta sociedad en plena Guerra con Chile,  dejando en su reemplazo a un anciano al borde de la muerte, Luis  La Puerta, que fue derrocado por Piérola, so pretexto de comprar armamento.
Bueno, volviendo a 1939, las elecciones se realizaron, aunque amañadas, no muy limpias que digamos y un Prado si pudo ser Presidente de la República peruana, apoyado totalmente por el gobierno autoritario de turno encabezado por el General Oscar R. Benavides, quien después fue Mariscal del Perú.
No solo eso, el mismo candidato, don Manuel, diecisiete años después volvió a repetir el plato  en comicios si limpios y ejemplares con el apoyo decisivo de sus enemigos del ayer, los apristas, derrotando a Hernando de Lavalle, representante del oficialismo y del gobierno tiránico de Odria; y a Fernando Belaúnde Terry, por aquel entonces en posiciones enteramente reformistas y a la izquierda del espectro político.


Su padre: Mariano Ignacio Prado Ochoa.

LA SORPRESA: BELAUNDE
Según el cómputo oficial, Prado acumuló 568 mil 134 votos, Belaúnde  457 mil 638 y Lavalle 222 mil 323. Si bien el ganador fue el representante del conservadorismo, la gran sorpresa fue el segundo que triunfo en Arequipa, Cusco, Puno, Tacna, Loreto y Piura.
Asimismo,  en Lima tuvo una alta votación. Lo mismo que en Junín, Ica, Pasco, Apurímac y Moquegua. Siete años después, en 1963, el Jefe de Acción Popular aliado con la Democracia Cristiana, se convirtió en Presidente Constitucional del Perú.
No era la primera vez que un Prado había tratado de reivindicar al padre. Lo mismo hizo Jorge Prado Ugarteche en 1936. Pero no logró  sus objetivos porque perdió ante Luis Antonio Eguiguren.
Además, los resultados de las elecciones fueron desconocidos por el Congreso que extendió tres años más el mandato de Benavides por una razón absurda: el ganador resultó elegido por votos del Apra, partido que estaba fuera de la ley y perseguido.
¿QUE DICE BASADRE?
Si bien había algo de  razón para atacar tanto a Prado por lo de su progenitor que podría decirse que éste último efectivamente dejó al país en la estacada. Lo sostiene inclusive Basadre,en su “Historia de la República del  Perú”, cuando subraya que “el viaje fue censurable”.
Pudo nombrarse, según el historiador, una persona prestigiosa y con plenos poderes para la travesía. Esa persona  no debía ser necesariamente el Presidente de la República y Director de la guerra.
De acuerdo a estos fundamentos,  la ausencia del primer ciudadano del país cuando los ánimos estaban tan excitados, daba lugar precisamente en un grado máximo  a las bullas y escándalos. Incluso muchos años después de ocurridos los hechos.
Al respecto Basadre afirma: “la sorpresa ante su partida en 1879  estalló, inevitablemente, en expresiones de protesta de donde podían salir la anarquía y la guerra civil ante el enemigo robustecido y envalentonado por sus sucesivas victorias en mar y tierra. El hecho de que ,en la jefatura del Estado quedase un anciano enfermo y casi resblandecido, agravaba la situación”.
LA CALUMNIA
A Prado le hubiera quedado una salida preferible a la que siguió: intentar en un gesto dramático: la unión nacional, luchar por ella y sí sus esfuerzos no tenían resultado, dimitir.
Cabe subrayar que el más prestigiado historiador del Perú sostiene que la versión de que Prado se llevó consigo el dinero destinado a la compra de nuevos barcos es calumniosa. Dichos fondos los trasladó a Europa, Julio Pflucker y Rico
Recuerda que hacia tiempo que funcionaba en el país el sistema de los bancos y las traslaciones de fondos en gran cantidad al exterior o viceversa, haciéndose por cheques y no mediante la movilización de los billetes o mandados en el equipaje de los viajeros.
Los encargados de adquirir los elementos navales en Europa tenían a su disposición, en esos momentos, las cantidades que se habían reunido por suscripción popular o por decisión del Estado.
LE QUITARON SUS DERECHOS
Un escritor respetable como el inglés Markham escribió: “El General Prado vio los desastres inevitables que eran inminentes y concibió la esperanza de evitarlos, obteniendo ayuda en dinero o en material o como intervención de Europa o Estados Unidos. No hay razón para suponer que estuvo impulsado por motivos menos valiosos. Nada, eso si, puede excusar esta  súbita deserción de su puesto”.
Con fecha 22 de mayo de 1880, en un decreto que refrendó Miguel Iglesias, el Presidente Piérola que destituyó a La Puerta, privó a Prado del titulo y los derechos de “ciudadano del Perú” y lo condenó a degradación pública. Se refirió a su ignominiosa conducta durante la campaña con Chile y a su vergonzosa deserción y fuga. No eludió ningún delito de tipo económico.
Muchos analistas de la época señalan que los hijos del General Prado decidieron reinvindincarlo, precisamente, siendo presidentes de la república. El único que lo consiguió fue Manuel, convertido posteriormente en un político conservador de grandes dotes  y de profundo conocimiento político.
Había nacido en Lima el  21 de Abril de 1889, estudiado en el Colegio Jesuita de La Inmaculada, Ciencias en San Marcos, donde fue Catedrático de Matemáticas, e Ingeniería Civil en  la Escuela Nacional de Ingenieros, de donde se graduó. Hoy Universidad Nacional  de Ingeniería



Los Prado con los esposos Kennedy.

GOLPISTA
Una de sus primeras actividades políticas se remonta a su juventud luego de inscribirse en el Partido Civil. Junto a sus hermanos Jorge y Javier, secundó al General Oscar R. Benavides en el golpe de estado contra el Presidente Guillermo Billinghurst que ocurrió el 4 de febrero de 1914. Incluso estuvo presente en el asalto a Palacio de Gobierno.
Ese mismo año se casó con Enriqueta Garland Higginson con la que tuvo dos hijos: Rosa y Manuel Prado Garland. Su madre, era una distinguida dama aristocrática  de origen arequipeño, María Magdalena Ugarteche  Gutiérrez de Cossío.
Asumió la Presidencia de las Empresas Eléctricas Asociadas y fue elegido Diputado por Huamachuco en 1919. Desde el Congreso inició una tenaz oposición a la política reeleccionista del Presidente Augusto B. Leguía. Por lo que tuvo que partir al exilio, conjuntamente con otros civilistas. Estuvo en Europa hasta 1932.

Con su Premier Pedro Beltrán.

CANDIDATO DEL OFICIALISMO
Retornó al Perú y se desempeñó como Presidente de la Compañía Peruana de Vapores y del Banco Central de Reserva. Este último cargo lo ejerció hasta 1939 en que es llamado por el General Benavides, quien le propone la candidatura a la Presidencia de la República. Fue, pues, el candidato del oficialismo.
Sus hermanos habían cumplido diferentes papeles, destacando en la vida nacional. Javier, Abogado, Filósofo e Historiador dedicado a la enseñanza universitaria, llegó a ser Rector de la Universidad de San Marcos y murió joven a los 49 años en forma misteriosa, situación que nunca se aclaró. Jorge dedicado a la política y Mariano Ignacio a los negocios.
Este último fue el que comenzó amasando una fortuna que la continuó y multiplicó su hijo Mariano Prado Heudebert, convertido en los años 50 y 60 en el  hombre más rico del país, dirigiendo infinidad de firmas comerciales: el Banco Popular del Perú, la Compañía de Seguros Popular y Porvenir, empresas textiles, de construcción, inmobiliarias, fabricas de cemento, refinerías  y de otros múltiples rubros. Con el apoyo del diario La Crónica, propiedad de la familia.
LO DENIGRAN
Incluidas entre sus propiedades urbanizaciones en diferentes lugares de la gran Lima. Como un vasto  sector de edificios populares ubicado en el barrio de El Porvenir, del distrito de La Victoria.
La fortuna de esta rama de los Prado  cayó estrepitosamente, y con sonado lío judicial  de por medio, en la época de la dictadura militar de Velasco. Mariano Prado Heudebert terminó en la cárcel y en su condición de preso murió en el Hospital de Policía.
Pero antes lo denigraron, en actitud poco digna, sacándolo en la televisión, a vista de todo el Perú, en condiciones de salud deplorables, con la barba blanca muy crecida. Casi moribundo. Su familia tuvo que huir perseguida al extranjero, encabezados por su hijo Mariano Prado Sosa.
Prado Sosa, considerado play boy y magnate, ex alumno del Colegio Santa Maria y con estudios universitarios en Estados Unidos, siguió los pasos de su padre en los negocios. Pero también se dedicó a la vida social, con intensidad permanente.
MARIANITO
Era un hombre de un físico impecable que llegó a casarse con la nieta de uno de los dueños del diario El Comercio, Luis Miró Quesada de la Guerra: Leonor   “Nonoy” Miró Quesada Valega, hija de Luis “Cartucho”, un arquitecto de grandes condiciones intelectuales. El matrimonio  se convirtió en la pomposa y fastuosa Boda del Año 1964.


Prado en su primer gobierno de 1939 a 1945

Sus hermanas,-Cucuchi, Malena y Marita-bellísimas y la admiración primordial de los acontecimientos sociales de la Lima de los  años 50 y 60 en el Club Nacional, el Waikiki de Miraflores y  el balneario de Ancón. Entre otros lugares de privilegio.
Mariano Prado Sosa, precisamente, en el mar de este balneario protagonizó un lamentable accidente, practicando sky acuático en su yate que le causó la muerte a la hija de un conocido abogado beligerante por completo, de apellido Fernández Concha. Ello ocurrió a comienzos de 1956.
Lo que se comentó y aseguró es que Prado habría estado en estado etílico y que se metió en la zona prohibida donde abundaban los bañistas. El hecho concreto y censurable es que nunca fue juzgado y condenado por lo que habría hecho, aprovechando-según se aseguró pero no se probó- las influencias familiares y el dinero.
Cabe precisar que Prado Heudebert y su hijo recibieron una condena de diez años de prisión por parte del Poder Judicial, en mérito a sus andanzas en el Banco Popular que se convirtieron en delitos contra el patrimonio, apropiación ilícita y contra la fe pública. El padre al poco tiempo de ser sentenciado falleció. Mientras que al vástago lo declararon reo ausente. Jamás fue a la cárcel.
LA MUERTE DEL JAPONES
Los Prado tenían a uno de los mejores jardineros japoneses en su lujosa residencia, donde existía incluso una sala cinematográfica con innumerables butacas, ubicada en la avenida 28 de Julio de Miraflores. Un día mientras que el trabajador extranjero de quien nadie se acuerda de su apellido abría la puerta, ingresó un auto que lo incrustó  contra la pared del jardín y lo mató.
Las malas lenguas aseguraban que el vehículo era manejado por Prado Sosa, otra vez, ebrio. Sin embargo, Marita Prado, su hermana, sostuvo indeclinable y firmemente que se trató de una especulación con fines políticos, pues, Mariano estaba en Chile cuando ocurrió el accidente. En fin, el personaje tan controvertido murió victima de Parkinson que le produjo una insuficiencia cardiaca hace dos años, en el 2009.
Durante las elecciones de 1939, la candidatura de Manuel Prado se enfrentó a la de José Quesada, un joven abogado trujillano quien para su campaña adquirió el diario “La Prensa”, en cuyas páginas se denunciaba a cada rato a su contrincante.
En aquel entonces, el Partido Aprista Peruano, el más importante del país, estaba proscrito por ley. Otra fuerza política, la Unión Revolucionaria sanchecerrista, quedó también sin intervenir pues su líder representativo, Luis A. Flores, se hallaba desterrado.
PRESIDENTE
Ante la coyuntura electoral, ambos candidatos solicitaron el apoyo del Apra. Pero el partido de Haya de la Torre declinó. El Gobierno clausuró “La Prensa”. Realizados los escrutinios salió  como vencedor, con enorme ventaja, Prado. Mucho se habló de fraude electoral.
Asumió el poder el 8 de diciembre de 1939 y el pueblo comenzó a conocer a su presidente que poseía condiciones de astucia táctica, flexibilidad estratégica  y encanto personal. Lo que lo convirtió en un político eficaz.
Su primer gobierno fue una mezcla en la que a veces salía la democracia y a veces la dictadura. Ejemplo de esto último es que a los apristas los mantuvo fuera de la ley y cuando lo consideraba necesario, los mandaba a las cárceles o fuera del país.
Cierto es también que trató de suavizar la situación del APRA, puesto que Haya de la Torre modificó su programa político para adecuarlo a la nueva situación mundial, causada por los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial.
El jefe máximo planteó no proponer la redistribución de los ingresos públicos, sino más bien modificar las políticas sociales y reemplazó su  "antiimperialismo yanqui", con llamados moderados a la democratización del sistema. También abogó por la inversión extranjera y la armonía hemisférica, un remedo del "buen vecino" de Roosevelt.
POPULARIDAD
El gobierno de Prado sufrió las consecuencias de la segunda guerra mundial, hecho que evidentemente repercutió en el comercio. Las importaciones bajaron notablemente. Pero los productos de exportación como el azúcar, el algodón, los metales y el caucho aumentaron notablemente.
La escasez de productos de importación para el consumo nacional hizo surgir nuevas industrias, las mismas que reemplazaron a los artículos extranjeros con  éxito. La guerra hizo aparecer en la sociedad peruana a “nuevos ricos”
En el plano internacional, Prado consiguió popularidad y éxito cuando el Perú derrotó implacablemente al Ecuador en la Guerra de 1941 y se suscribió el  Protocolo de Río de Janeiro garantizado por Estados Unidos, Brasil, Chile y Argentina.
Así se zanjó el problema de los limites con ese país que duró más de un siglo y que mantuvo la atención de la Cancillería por las posiciones erradas e inclusive agresiva de los ecuatorianos. Sin embargo, años después, el problema volvió a raíz del intento de Ecuador de desconocer arbitrariamente el Protocolo.
EL EJE
Las fuerzas peruanas en el  conflicto armado repelieron a las fuerzas invasoras ecuatorianas,  traspasando la frontera y  ocupando 15 ciudades y poblados de ese país.
La operación incluyó el bombardeo de las ciudades ecuatorianas Santa Rosa, Machala y otras seguida por la cuarta operación de paracaidistas en el mundo, durante el asalto de Puerto Bolívar
Otro triunfo internacional del Presidente Prado fue la política de solidaridad y apoyo a Estados Unidos y las democracias enfrentadas en la guerra a las potencias del Eje, conformado por  los siguientes países:Alemania, Italia y Japón..
El Perú resultó ser el primer país de Latinoamérica en romper relaciones con  el Eje y durante una reunión extraordinaria de Cancilleres realizada en Río de Janeiro a principios de 1942, la firme actitud peruana inclinó a los representantes de los demás países americanos a apoyar a Estados Unidos.
Sin embargo, en aquel entonces se cometieron algunos excesos como la deportación masiva de territorio peruano de ciudadanos residentes tanto del Japón como Alemania, quienes se fueron directamente hacia nefastos campos de concentración norteamericanos. Incluso, sus bienes fueron incautados.
CENSO Y ALFABETIZACION
En el primer gobierno de Prado, el Primer Censo General, del siglo XX se realizó el año 1940, que arrojó en el Perú un total de 7 millones de habitantes, aproximadamente. Por aquel tiempo, se promulgó la Ley Orgánica de Educación, ampliando sus beneficios y mejorando su calidad.
Asimismo se realizó una intensa campaña de alfabetización y se inició la construcción de la Central Hidroeléctrica del Cañón del Pato. Fue el arranque de las obras de la Planta Siderúrgica de Chimbote y se  crearon los departamentos de Tumbes y Pasco .Lo mismo que la Corporación Peruana del Amazonas.
En el último año de su gestión, el Presidente legalizó al Apra con motivo de las elecciones generales y en esta ocasión formó parte del Frente Democrático, con el nombre de Partido del Pueblo.
Por su parte, el Partido Comunista Peruano  apoyó a Prado e incluso lo denominó el “Stalin Peruano”, siguiendo el contexto internacional en vista de que la Unión Soviética pertenecía al bloque aliado.
LIMATAMBO
El Gobierno de Prado creó la Corporación Peruana de Aviación Comercial (CORPAC) e inauguró, en la capital, el Aeropuerto de Limatambo que sirvió como eje primordial de comunicación con el impulso del turismo interno y externo.
También firmó un convenio con Estados Unidos para el desarrollo agrario de diferentes lugares del país mediante la intervención del Servicio Cooperativo Interamericano de Producción de Alimentos, SCIPA. El SCIPA  funcionó con eficiencia técnica muchos años
Además se culminó el asfaltado del tramo peruano de la  Panamericana que une toda la costa de Tumbes a Tacna y se finalizó la construcción una vía de comunicación importante como es la Carretera Central, llegando en esta oportunidad  hasta la inmensidad de la selva, en Aguaytia y Pucallpa.
En el campo de la salud, la administración Prado inauguró, en Lima, dos hospitales que definitivamente beneficiaron a la población y que hasta ahora existen, el Hospital Obrero (hoy Guillermo Almenara) y la Maternidad de Lima, con las consiguientes campañas de vacunación que fueron de entero beneficio.
RETORNO A FRANCIA
En este periodo ocurrieron en la capital dos tragedias. Una de ellas fue el terremoto que asoló Lima y Callao, el 24 de Mayo 1940. Asimismo, el tremendo incendio de la Biblioteca Nacional, que ocurrió el 11 de  Mayo de 1943. La reconstrucción de este centro cultural estuvo a cargo del historiador Jorge Basadre.
Prado convocó a las elecciones de 1945 y apoyó al candidato Eloy Ureta, el general del Ejército que peleó en la guerra contra Ecuador. Pero la candidatura que ganó fue la del famoso abogado y jurista arequipeño José Luis Bustamante y Rivero, apoyada por el Apra en el Frente Democrático que se organizó. Prado al finalizar su gobierno se fue a vivir a Paris, Francia, donde tenía una residencia de lujo en la Avenida Fochs.
En el plano personal y privado y durante su primer gobierno, el Presidente estaba alejado de su esposa Enriqueta Garland. Mientras mantenía una relación extramatrimonial y clandestina, con una distinguida dama de la sociedad conformante de una familia de mineros acaudalados, originarios de Cajamarca: los Malaga Santolalla.
Ella se llamaba Clorinda Málaga Bravo, a quien conoció y desde el primer momento quedó enteramente enamorado, según decían sus amistades más cercanas.
CLORI
Lima pecata y beata rugía de chismes por esta relación. En los corillos sociales de todo se decía. Incluso se comentaba que la señorita Malaga ingresaba por la noche disfrazada a Palacio de Gobierno, para que nadie la identificase  y se quedaba a dormir.
Lo cierto es que Clorinda, Clori para sus familiares y amigos, permaneció en la situación de amante durante muchos años con las limitaciones de carácter social que ello implicaba y a lo que, evidentemente,  no estaba acostumbrada por ser una mujer nacida y crecida en los convencionalismos  de este tipo, tan peculiares e inflexibles.
Hasta que logró casarse recién en 1958 cuando Prado desempeñaba la Presidencia de la República en su segunda periodo, luego de anular ante el Santo Padre el Papa en el mismísimo Vaticano, su primer matrimonio.
Lima volvió a chismear y el famoso anulamiento fue criticado por completo. Hasta con marchas de protesta continuas en que las señoronas capitalinas y de renombre, ataviadas de vestimentas negras en actitud para unos acertada de convicciones católicas; y para otros, de conveniencia y falsas virtudes; rechazaban a raja tabla la decisión tomada.
GLAMOUR Y COTILLEOS
Lo que faltó es que se cubriesen la cara para volver a la costumbre de las famosas tapadas coloniales. Que hipocresía. Que falsedad. La comprobación rechazable de que Lima era un hervidero de  inconsistentes convencionalismos.
Cuando bajó el temporal, la nueva señora Prado comenzó a desempeñarse, con bríos y visibilidad permanente, como Primera Dama. Casi siempre muy elegante. Casi siempre muy sonriente. Casi siempre muy sociable. Era ya lo que anhelaba desde tiempos inmemoriales, la señora Prado.
Clori no era alta ni hermosa, pero tenía encanto y eso que los franceses llaman glamour. Su presencia en los grandes salones, luciendo los últimos modelos parisienses o bien algunos extraños sombreros al estilo de la realeza británica, provocaba la admiración o desataba infinitos cotilleos
De Enriqueta Garland, el pueblo peruano nunca supo más. Tampoco de sus hijos Manuel y Rosa, quienes casi siempre permanecieron en el extranjero. El primero además hablaba el castellano como gringo, con ese característico dejo.


Clorinda Málaga de Prado

TU LO CONOCES VOTA POR EL
Prado fue convencido por sus seguidores para retornar a la Presidencia de la República, a partir de 1956. Para tal efecto, sus partidarios fundaron el Movimiento Democrático Pradista (MDP) que pronto cambió de nombre a Peruano para evitar sellos personalistas y  la “leyenda negra” de la actuación del padre en la Guerra del Pacífico.
Los pradistas pidieron los votos con un slogan directo y efectivista: “Tu lo conoces, vota por el”. Prado tuvo la habilidad de ganarse el voto de los apristas.
Así asumió el poder  y se inició el periodo que, por la intervención de los militantes del Apra que eligieron pero estaban prohibidos de postular al Parlamento, fue denominado “La Convivencia”.
Lo primero que hizo  es derogar la Ley de Seguridad  Interior, comprendiendo en la amnistía a los presos políticos y a los que se hallaban exiliados. Así los partidos políticos, incluido el Apra, volvieron a  la legalidad que nunca debieron perder.
AGITACION Y OPOSICION
El segundo gobierno de Prado se desarrolló en un clima de agitación, motivado por la crisis económica que se desarrollaba con caracteres alarmantes. El pueblo exigía la realización de la reforma agraria y la nacionalización de los yacimientos petrolíferos de la Brea y Pariñas, ubicados al norte del país que eran explotados por la compañía norteamericana International Petroleum Company.
El liderazgo de la oposición lo asumieron Belaúnde, que fundó su partido Acción Popular, y la Democracia Cristiana en el Congreso  con una bancada realmente brillante conformada por: Héctor Cornejo Chávez, Roberto Ramírez del Villar, Mario Polar, Jaime Rey de Castro, Juan Chávez Molina, José Barreda Moller, Javier de Belaunde y otros distinguidos parlamentarios
Los diarios “El Comercio” de la familia Miró Quesada y "La Prensa" del ultraliberal Pedro Beltrán, hacían una cerrada oposición. La Crónica, diario de la familia Prado, no podía contrarrestar, por estar dedicado a temas deportivos y policiales
En el orden económico, el  mayor problema era de índole presupuestario que tenia como origen la recesión producida en Estados Unidos en 1957. Se depreciaron por completo los productos de exportación y los dólares escasearon. Eso originó la devaluación de la moneda peruana.
DE ENEMIGOS A AMIGOS
Para enfrentar la situación y en acto de entera habilidad política, Prado  nombró como Premier y Ministro de Hacienda (hoy Economía) a su opositor tenaz Pedro Beltrán, el Director de "La Prensa" que pasó a apoyar al Gobierno.
La misión fue poner en orden las finanzas, equilibrar el presupuesto y estabilizar la moneda. Para ello que se consiguió se tomaron medidas enteramente anti populares. Entre ellas: el alza de la gasolina, el recorte de los subsidios a los alimentos y el aumento de la carga tributaria. El liberalismo a ultranza comenzó a reinar y trajo soluciones.
En esos años, se desarrollaron mucho las migraciones de la sierra y se incrementaron por doquier lo que hoy se conoce como pueblos jóvenes y antes como barriadas, convertidos en efectivos cinturones de miseria que rodeaban Lima
Prado no hizo mucho por mejorar la situación y continuaron las mayorías nacionales viviendo en pésimas condiciones. Al final del gobierno, el descontento popular era innegable. Menudearon las huelgas y las protestas en las calles se registraban un día si y otro también.
FRIVOLIDAD
Mucho se criticaba la propia personalidad del Presidente de tendencia pomposa y frívola en momentos difíciles. Además, Palacio de Gobierno era versallesco y allí se comía comida francesa y se tomaba bebidas, incluidas las sodas, traídas exclusivamente del exterior. Todo era lujo y protocolo.
Incluso los signos exteriores de vestimenta eran propios de otros siglos. El Presidente acudía al Congreso y a las actuaciones oficiales. en traje de etiqueta, escarpines en los zapatos  y tongo en la cabeza. Lo mismo hacían los Ministros y los parlamentarios.
Cierto es que todo esto lo cambio Belaúnde cuando llegó a Palacio de Gobierno. Las salas, oficinas y otros compartimentos de la Casa de Pizarro se llenaron  con maquetas, picos, palas, fotografías, como símbolos de un gobierno eminentemente constructor. Ese espíritu dieciochesco, afrancesado desapareció por completo.
Como un acierto de Prado en este periodo  aparece la promoción de la industria para impulsar este campo, la creación del Fondo de Desarrollo Económico en cada departamento para la ejecución de obras públicas, la adquisición de lo cruceros Grau y Bolognesi y la implementación de la televisión en el Perú, amparada por la ley correspondiente.

El Presidente, su esposa Clorinda y otras autoridades.

ALIANZA PARA EL PROGRESO
Por esta época empezó el despliegue de la industria de harina de pescado hasta convertir al Perú en el primer productor mundial, sobre todo gracias al empuje empresarial de Luis Banchero Rossi, dueño de la cadena de diarios “Correo”.
También fue positiva la enérgica defensa de los derechos del Perú ante la irracional campaña desatada por Ecuador que quiso desconocer el Protocolo de Amistad y Límites, firmado en Río de Janeiro en 1942
Se hizo una reforma educacional en el que se dividió en Ciencias y Letras a partir del cuarto año de secundaria. Se mejoró la preparación técnica de los estudiantes pero se descuidó, por completo, la primaria.
El Perú se integró a la Alianza para el Progreso propiciada por Estados Unidos para el desarrollo de América Latina y rompió relaciones diplomáticas con Cuba, después del triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro.
Las elecciones para designar al remplazante de Prado se realizaron el 10 de junio de 1962. Pero ninguno de los tres candidatos que ocuparon los primeros lugares, alcanzó el tercio presidencial que exigía la Carta Magna.
HAYA GANA SIN TERCIO
Primero quedó el candidato del Apra, Víctor Raúl Haya de la Torre con 557 mil 47 votos. Segundo, Belaúnde, quien acumuló 554 mil 180 votos y tercero el General Manuel  Odría, cuya votación llegó a los 498 mil 798 votos.
Por la pata de los caballos, los otros candidatos. Héctor Cornejo Chávez de los registros de la Democracia Cristiana 48 mil 795 votos. El General César Pando Egúsquiza, del Frente de Liberación Nacional con 33 mil 141 votos, Luciano Castillo perteneciente al Partido Socialista, 16 mil 78 votos y Alberto Ruiz Eldredge, cuyo partido era el Social Progresista, 9 mil 722 votos.
De acuerdo a lo que mandaba la Constitución vigente de 1931, el Congreso de la República elegiría al Presidente entre  Haya, Belaunde y Odria.
Haya y Odria, los enemigos del ayer, pactaron luego de que Prado le comunicase al primero que el Ejército vetaba, indebida e ilegalmente, su candidatura. Ambos candidatos, con sus agrupaciones políticas, decidieron que el segundo sea elegido por el Congreso.
GOLPE
Pero antes vino el golpe de estado, la madrugada del l8 de Julio de 1962, aduciendo fraude electoral inexistente. Lo que efectivamente había era el rechazo militar a Haya de la Torre y el Apra por el enfrentamiento de este partido con el Ejército en la Revolución de Trujillo en 1932 y en otras actuaciones que registra la historia. Inconcebible pero así fue.
La Junta Militar de Gobierno fue instaurada con un colegiado de cuatro presidentes por la fuerza. General  Ricardo Pérez Godoy (Ejercito), General  Nicolas Lindley López (Ejército),  Almirante Francisco Torres Matos (Marina) y  Teniente General del Aire Pedro Vargas Prada (Aviación)
Prado abandonó el país y se fue a vivir nuevamente a Francia. Retornó de visita al Perú cuando se le rindió homenaje a su padre por el centenario del Combate del 2 de Mayo, donde combatió  contra  los españoles.
Murió en Paris, el l5 de Agosto de 1967. Sus restos fueron traídos y enterrados en el Cementerio Presbitero Maestro al lado de su progenitor. Dos vidas distintas unidas por el común denominador del poder político. Los Prado, si fueron presidentes…(Noé)

2 comentarios:

  1. ¡Qué tal vida la de este señor Prado!. ¡Que tal familia con sus andanzas y abusos!. Pero vale la pena reconocer que como gobernante tuvo algunos aciertos. La crónica muy buena e interesante. Felicitaciones y sigan por la misma senda. Belinda Ferrer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que habra sido de la vida de sus hijos?

      Eliminar