martes, 30 de junio de 2015

HASTA CUANDO, HASTA CUANDO TANTA INJUSTICIA

Hasta cuando, hasta cuando tanta injusticia. Cómo puede ser que la inoperancia,  la ineptitud y los intereses mezquinos  creados de un lado y otro exclusivamente para, realmente, aburrir por completo a cualquier ser humano, duren tanto tiempo larguísimo: del 2002 al 2015. Es decir, 13 años de grandes frustraciones, de intensos días que pareciera que nunca acaban con sus respectivas noches nebulosas e inciertas que hasta ahora se presentan.
Cuando paradójicamente no se tiene, de ninguna manera, la culpa. Sí completamente en toda su extensión sus grandes, tremendas secuelas y consecuencias, de dolor y malestar intenso  Por si acaso, bajo ningún punto de vista, aquí no hay ninguna responsabilidad.  De ningún tipo. Esta situación de marras se ha presentado y, por donde se le mire o analice, no se  puede  permitir.  Se trata de un hecho inadmisible, bajo cualquier punto de vista. Cómo puede ser tanto abuso, con su correspondiente y rechazable inequidad y atropello.
 Si, efectivamente y aunque nadie lo crea y muchos lo escondan, hay un espacio muy grande sin resolverse por completo, una situación legal de total inocencia.  Por si acaso, de por medio  existe, nada más y nada menos, que una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de este país que exculpa por completo, de cualquier delito cometido, al Embajador Julio Vega Erausquin: una víctima del sistema imperante tan rechazable  y nadie, absolutamente nadie pone la mano directa, decidida para darle la razón.

Embajador Vega: víctima de la burocracia diplomática.

ABUSO
Cabe resaltar de que  el diplomático es un profesional impecable que sirvió al país durante casi toda una vida de trabajo, de más de cuarenticinco años de entrega total, a la plenitud de la defensa internacional del país  y, hasta ahora, no se le ha reconocido sus derechos elementales que son irrenunciables y, sobre todo, completamente lícitos, limpios, transparentes e impecables. El fue sacado del Servicio Diplomático y dejado de lado por supuestos actos de corrupción y hoy en día ya es un adulto mayor con 74 años encima. Tremendo abuso.
 Un caso elemental de agravio directo a los derechos humanos  básicos que muy pocos lo hablan porque saca roncha. Que se comenta reducidamente, en vista de que se puede  pisar callos de los pies de gentes importantes que no conviene, de ninguna manera, hacerlo porque se someten  a las reacciones de la más variada especie: desde la venganza hasta cualquier hecho, por mínimo que sea, pero evidentemente malo y letal. 
COMPROMETIDOS
Si efectivamente eso puedo ocurrir con facilidad, según los comentarios que se  propagan en los medios relacionados a la diplomacia nacional y entre la propia gente de la Cancillería de Torre Tagle, recordando que aquí están metidos varios gobiernos. El de Toledo, el de García y el actual de Humala. Nadie ha solucionado el problema cuando, incluso, existen los requisitos legales  correspondientes.
Muchos cancilleres comprometidos en el caso desde: Diego Garcia Sayán,  Allan Wagner, Manuel Rodríguez Cuadros, los que  vinieron después y se fueron como aves de paso, cumpliendo un encargo político de temporada corta. Los mismísimos funcionarios de la Cancillería y tantos otros inescrupulosos integrantes de una pléyade de venales y serviles con el orden establecido.
 Desde el Inspector, José de la Cruz Arteta, quien desempeñó hasta hace dos años ese cargo de importancia en la Cancillería, los embajadores que se acomodan al son de las circunstancias y las conveniencias para poder seguir la carrera, con la conciencia sucia, hasta los directores y quien tenga puestos de decisiones en Torre Tagle, según la opinión de Vega Erausquín
 Consideró que lo mismo pasa con otros trabajadores,  medianos e incluso los del montón. Tanta gente que tiene que permanecer callada para conservar el puesto. Muchos decepcionados dicen que El Perú no es el país de las equidades, ni menos de los reconocimientos. Ni tampoco de los resultados paralelos ni equidistantes.
COMO PUEDE SER…
 Pero aquí en esta tribuna periodística, de todas maneras, si que se hace, con convicción total, la denuncia que es necesaria por principios evidentes que saltan a la vista. No es  la primera  vez, por si acaso. Miscelánea, este blog, lo hizo impecablemente sin tapujos y dando toda la información necesaria y por completo, el  21 de Diciembre del 2010, luego de que ocurrió la absolución por parte de los tribunales de justicia legítimos al más alto nivel, a favor del Embajador Vega (Ver el archivo correspondiente en la fecha indicada)
Como puede ser, seguimos preguntando absortos, que se denigren honras y prestigios a merced de los medios de comunicación. A Vega Erausquin lo vejaron y hasta publicaron fotografías, como un vulgar delincuente, cuando no lo era, dando a conocer hechos que el máximo tribunal del país, tras largo tiempo y durante todas las instancias, demostraron por completo que  no eran ciertos.
 Incluso un director de un diario ni siquiera lo recibió y, por intermedio de su secretaria, lo mandó  hablar con el Jefe de Redacción quien por supuesto y, conforme estaba previsto con anticipación, nada arregló. Manchar honras era la consigna
 Si, en efecto y eso es lo grave, La Corte Suprema del Perú lo ha dicho con precisión que no hay ningún  delito ni nada que se le parezca y hasta ahora nada. Sigue por completo la inoperancia total.

Resultado de imagen para Cancillería de Torre Tagle
La Cancilleria del Perú: cuna de secretos e injusticias.

PERSISTENCIA  
Aunque no se  le crea, pero es totalmente cierto. Y un periódico que lo lee todo el mundo certifica lo contrario. Es decir para ser concretos, publican destacadamente el  principio de la denuncia. Pero  no el final. Y en Google, queda ahí y nadie, ni el espíritu santo, lo puede sacar ni borrar. Inadmisible. Eso, definitivamente, no es libertad de prensa.
Vega Erausquin es un hombre de principios, abogado en ejercicio y diplomático de carrera de una hoja de vida impecable que  sigue en la brega para conseguir la plenitud de sus derechos y   la equidad, con la mano de la razón de por medio. Ahora cuando, precisamente, ha caído en saco roto   lo que le corresponde.
Lo absolvieron  y, actualmente, lucha implacable y con toda fuerza   porque es persistente frente a su verdad y el deber cumplido. Aunque  le falten los recursos económicos necesarios que tienen que ser resarcidos de todas maneras, La batalla legal-internacional, la desarrolla en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington, donde ha presentado su reclamo hace 9 años.
Lo concreto es que hasta ahora,  no hay ninguna resolución efectiva de por medio. Pero se espera que, en los próximos meses de este año, venga la compensación tanto moral de darle la razón como la del otro tipo.
 No puede ser lo que le ha pasado al Embajador Vega, si se le ve  bajo cualquier ángulo o los cuatro costados. Este es un caso típico de  abuso total y de desconocimiento efectivo de los derechos humanos elementales, los mismos que fueron denunciados por este periódico electrónico cuando, precisamente, se conoció  la sentencia del referido órgano del Poder Judicial.
INOPERANCIA
Frente a tanta inoperancia, aquí va a continuación, por obligación moral, la entrevista realizada a Vega Erausquin, de manera exclusiva, porque, con convicción, consideramos que su voz es nuestra voz de plenitud, de reconocimiento a un hecho singular y rechazable de desproporción, por completo, a la equidad y la probidad.
Lo encontramos al Embajador Vega un día viernes por la tarde,  en la puerta del edificio  donde reside con su familia. Nos esperaba con la sonrisa en los labios e impecablemente vestido.  Había conseguido, amablemente, un estacionamiento para nuestro automóvil. Hablaba con el carácter de buen talante y la voz pausada, grave. 
 Como si estuviera en Washington, Nueva York, París, Londres o en cualquier ciudad del mundo. A la manera de desempeñar un alto cargo  de importancia. No le entran balas y el sigue siendo un señor diplomático, de presencia reluciente y optimista. Muy educado, enteramente agradable. La visión exterior es impecable y es lo que más resalta de su personalidad.

Resultado de imagen para allan wagner tizon
El Embajador Allan Wagner: uno de los responsables del atropello.

DECENCIA
El profesional vive, actualmente, en un  departamento pequeño ubicado en un distrito si bien residencial,  pero su vivienda es modesta.  La sala  reducida, el comedor al lado de la misma forma y en la mesa, a un costado, muchos remedios. Sin embargo, como excepción, hay infinidad de cuadros, de belleza y de valor reconocible de inmediato, los mismos que llenan las paredes por sus cuatro costados.
Lo de los remedios tiene una explicación. Vega tuvo una grave enfermedad que, felizmente, la superó. Pero urge cuidarse. Los dormitorios de su casa son unos dos o quizás tres, La extensión total del inmueble es de unos 100 a 120 metros cuadrados.  Existe evidentemente, otros compartimentos  elementales: cocina, lavandería y un cuarto para la servidumbre.
Lo que sí es cierto y comprobado es que allí no hay jardín. No hay lujo.  Menos amplitud total, ni nada que se le parezca. Pero tampoco pobreza que impresione. Si mucha decencia, de parte de las personas que habitan el inmueble que son él y sus familiares más cercanos. En esta oportunidad nos atendió, muy amablemente dicho sea de paso, una de las hijas del diplomático. La que también muy joven, en tiempos de estudio y realizaciones, sufrió  estos avatares que aún no terminan.
El Embajador nos cuenta que ha tenido que restringirse al máximo con lo que tenia de muebles,  otros enseres y bienes propios, adquiridos como producto del trabajo remunerado a plenitud y constantemente de su labor como diplomático y también los que fueron  heredados, Ahora son otros tiempos de austeridad y de restricción total. No queda otra por las circunstancias.
LO OCURRIDO
 Las cosas no son así, de arraigo y de plenitud económica, como antes. Ahora bien, los problemas los ha afrontado con valentía y a puro coraje. Sin queja, ni amargura alguna  Las restricciones  y sacrificios son aceptadas, como parte de la lucha por la vida. Pero con la frente en alto, la auto estima necesaria, en medio del gozo pleno de la existencia,  
Algunos minutos conversamos de política, del Perú, sus problemas, su historia y sus personajes. Grau, Castilla, Gamarra, sentados en la sala. Hasta que sacamos la grabadora y vinieron, de refilón y de frente, las preguntas con sus correspondientes respuestas.
-¿Cuál es, exacta y, concretamente, su situación en el servicio diplomático del Perú?
-La de un profesional que cumplió con la patria y fue apartado injustamente del cuerpo al que di, por entero, mi vida de conocimientos. Hoy ya estoy en edad avanzada pero firme para conseguir lo que me corresponde. Soy un diplomático en retiro que ha cumplido más de 70 años. 
EMERGENCIA
- ¿Pero qué ocurrió desde 1998 hasta la fecha?
-Llegué a ser Cónsul General en Nueva York, un cargo que siempre se le otorga a un alto funcionario con rango de Embajador. Ojo, una de las ciudades más importantes del mundo. La misión que recibí en la Cancillería es que tenía que hacer lo mejor de mí porque había una migración peruana muy importante. Unos 3 millones de  peruanos en todo Estados Unidos. La mitad de los cuales ubicados en este estado.
¿Puede describir la situación de esos momentos?
-Evidentemente que bastante preocupante porque no teníamos un local apropiado. Había, para el consulado, una terraza de un edificio con ingreso y con ascensor. Pero de menos de 200 metros cuadrados. Era imposible atender allí. Recuerdo que se podían contar unas 30 sillas para recibir a las personas y el resto esperaba fuera de las instalaciones. Era el año 1998. La situación, evidentemente, de emergencia.
INFORME
-¿Qué hizo entonces?
Preparé un informe a la Cancillería, con miras a resolver los problemas de infraestructura. Había un arrendamiento malo de un inmueble que, evidentemente, podía acarrear perjuicios para el Estado peruano. Yo soy un hombre que me caracterizó por buscar beneficios. No lo contrario. Conseguí  salir del local, con mucho cuidado, después de consultar con las autoridades de Estados Unidos. Logré hacerlo, sin ninguna responsabilidad. Ni monetaria, ni de otro tipo.
 ¿Cuál fue la ocurrencia siguiente?
Salimos de allí, donde no podíamos estar, el 2 de Enero del 2000. Yo había llegado el año 1998. Regresé a Lima. En la Cancillería expliqué, ampliamente, la situación. Pero me contestaron que no había recursos para comprar un local. Ante tal situación, comencé a ver cómo arreglaba el problema. La inteligencia y la razón me llevaban a comprar un bien. A como de lugar. Y por ese lado buscar la solución. Vino la iniciativa propia y propuse, a Torre Tagle, un financiamiento con préstamos de por medio, en los bancos de Estados Unidos. Lo aceptaron. 
LA CASA COMPRADA
¿Describa lo que pasó, consecuentemente?
Logré contactarme con un propietario privado que ofrecía en venta una casa, situada en una zona muy apropiada y prestigiosa de Nueva York. En la Avenida 49, en el centro mismo de la ciudad. Entre la sede de  la Organización de Naciones Unidas y la Iglesia de San Basilio, más o menos a una distancia de ocho cuadras. En la misma cuadra estaba el Centro Cultural Español, el consulado de ese país y por allí se mantuvo, en una época, la residencia de una célebre artista de Hollywood, Audrey Hepburn.


Nueva York: la ciudad donde Vega se desempeñó como Cónsul.

¿Con el local empezaron los problemas para usted?
Si, efectivamente. Pero  quiero dejar claramente establecido que lo que hacía, precisamente, era una decisión adecuada y correcta, desde el punto de vista económico, financiero  y real. No había ninguna duda,  La mejor  opción era comprar una residencia.
A CONSIDERARSE…
Como se considera usted: una víctima, un luchador que no ha sido reconocido, un diplomático que quiere justicia o un gladiador inoperante, conflictivo, infidente que nunca  alcanzará lo que le corresponde?
Silencio de cerca de dos minutos, pensamiento total,  primero un poco agachado y luego mirada de frente al entrevistador. Hasta que salió la voz igual, sin vacilaciones:
-Una persona que quiere justicia.
-Local deprimente. Cambia la situación, no perjudica al Estado y vienen las horcas caudinas, ¿O no?
-Empecé mis gestiones para conseguir el inmueble Consigo el crédito correspondiente de tres millones 500 mil dólares. Inclusive con más del fondo de la valorización. Había que modernizar lo que se compraba, arreglar el ascensor, ampliar el primer piso que requería modificaciones, habilitar servicios higiénicos, remodelar el sótano. 
SINCERIDAD
-Hoy después de tanto tiempo y sin haber conseguido su reposición, ¿cómo se siente Embajador? Sea, por favor, lo más sincero posible
- Realmente muy decepcionado porque hasta ahora, como se puede notar a las claras, ni siquiera se han cumplido las normas nacionales e internacionales. El Ministerio de Relaciones Exteriores, que es el órgano comprometido en ello constitucionalmente, ha fallado por completo.
-Pero La Corte Suprema lo ha exculpado de varios delitos como peculado y contra la fe publica.
- Si claro y me siento allí satisfecho. Me cuestionaron lo que se invirtió de forma legítima en la compra del edificio de cuatro pisos. Pusieron en tela de juicio un pago de 1,700 dólares a la policía federal y de aproximadamente unos 48 mil dólares de las obras de refacción en el primer piso y en el sótano. Para ellos eso era peculado y falsificación de documentos públicos. Yo habría inventado esto para lucrar a mi favor.
¿La sentencia de la Corte Suprema le ha servido de algo?
Los efectos favorables para mi, en ningún momento, se han cumplido. El Inspector del Ministerio de Relaciones Exteriores se convirtió en una especie de comisario quien actuó sin respeto a las leyes internas, al orden público, al honor, a la dignidad y eso consta en todo el proceso.
RECLAMOS
-¿Qué persigue de ahora en adelante?
- Yo después de una delicada enfermedad y repuesto de ella, he pensado, con convicción, de continuar con mis reclamos porque, evidentemente, son justos. Hay una obligación de denunciar lo ocurrido que es algo grave, tan fragante que creo obligatorio la necesidad que los peruanos sepan lo que efectivamente pasó. Esto es una calumnia en la que los medios de comunicación están metidos al igual que determinados funcionarios de la Cancillería. Aquí se viola de todo. Hasta regulaciones constitucionales.
-¿Considera que la Cancillería no cumple las leyes del Perú?
-En el caso específico mío, efectivamente, no lo ha hecho. Ningún Canciller ha tomado conocimiento,  exactamente, de lo que ocurrió conmigo Aquí acuso a Allan Wagner que ordenó trasladarme a Lima, en 72 horas, por los informes en mi contra del Inspector y Contralor del Ministerio de Relaciones Exteriores. Otro  Ministro del sector, Manuel Rodriguez Cuadros, firmó una resolución, diciendo que se me abra proceso para sancionarme por otros delitos, y después de seis años me abren uno. Ese proceso lo desestima, por completo, el Poder Judicial. 
EL INSPECTOR
A continuación, ¿Qué se hizo y cuál fue la reacción de Torre Tagle?
Seguir empapelándome judicialmente. Esto lo ejecutó, concretamente, el Embajador Gonzalo Gutiérrez como funcionario de la Cancillería. Mientras que el Inspector siguió haciéndome daño. Mi honor estaba de por medio. Mi cargo de Embajador por los suelos.
¿Hay a quién denunciar en contra por tanta ineptitud y maldad?
-Si , claro al Inspector de la Cancillería que ha  detentado el cargo con ineptitud
-¿Qué piensa de la Cancillería?
-He tenido una ingrata experiencia  que atenta contra la voluntad del servicio al Estado, del valor del  Perú, el poco respeto a las normas internacionales. La situación de la Cancillería, cada día decae más.



Aquí si se encontró justicia pero,prácticamente, no valió para nada.

CULPABLES
-Desde que se inicio este lío, han pasado varios gobiernos, varios cancilleres. ¿Como los evaluaría usted, sobre todo en el campo de sus desempeños? Aquí hay culpables. Existe la obligación de desenmascararlos.
-El que tiene más culpa es el encargado de la defensa. El  Inspector. A él le debe caer todo el peso de la ley por lo que hizo indebidamente, vulnerando dispositivos y hasta inventando hechos que nunca fueron reales. La Resolución de la Corte Suprema dice expresamente que este hombre debe ser procesado. Pero nunca  se hizo ello por razones que desconozco. Incluso se recurre a los organismos internacionales y este hombre sigue sustentando sus vejámenes de forma inconcebible
¿Cómo es el proceso a nivel de la OEA?
-Mi caso se está viendo allí. Yo agoté el procedimiento interno en el 2008, hace siete años, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores me abrió a mi otro procedimiento para sancionarme, me voy directamente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El Perú, desafortunadamente, es un país que tiene más casos de denuncias de este tipo. Conmigo,  hasta se ha vulnerado el derecho a la defensa y a la dignidad. Es decir, el abuso total. 
SEGURIDAD
Justicia tardía no es justicia y ¿hasta ahora no hay nada concreto?
Anhelo y estoy seguro que la resolución vendrá tarde o temprano, notificando al Perú que en mi caso se ha violado los derechos humanos más elementales al que tengo opción, con el resarcimiento económico correspondiente
¿Cuánto lo ha afectado todo esto?
.No podría medirlo exactamente. Se trata de un daño verdaderamente complejo, de una dimensión múltiple. Yo tenía hijos en edad educacional.  Mi casa mantenida con la renta de mi sueldo. Tuve que reducirme a un departamento. Guardo cosas de valor en un depósito determinado. No  entran donde vivo y no quiero perderlas. Muchas de ellas han sido de mi familia y pasadas de generación tras generación.
¿Había una rivalidad suya con el famoso inspector que lo acusó?
.Creo que ninguna rivalidad. Este individuo no me llega ni a los tobillos. Como abogado y diplomático, me ha tocado actuar con él cuando ejercía funciones y ha intervenido en diferentes casos. Le he dicho, en reiteradas oportunidades, que  es un pobre hombre. Le he afirmado que de abogado no tiene nada. Ni menos de diplomático. Se trata de una especie de mandadero que le ordenan hacer daño y lo hace. Prácticamente, ha actuado como un sicario. Esa es la palabra apropiada.
MERECIMIENTO
¿Su hoja de vida como profesional?
Yo he estudiado Derecho. He sido Juez durante cinco años. Me  gradué de abogado antes de ser diplomático.  El Departamento de Estado de Estados Unidos, hace 50 años, me invitó para ver como se administraba justicia en ese país. Fui con una de las mejores calificaciones. Eso si, había uno mejor calificado que yo.  Era Salomón Lerner Febres que es, hasta ahora, un maestro de primera línea y ha sido Rector de la Universidad Católica. El se retiró del servicio diplomático y se dedicó a la Filosofía y la enseñanza universitaria.
¿Dónde realizó sus estudios?
Soy Bachiller en Derecho y Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, con estudios realizados entre 1951 y 1965. Graduado como Diplomático de Carrera hace 50 años con una maestría posterior en Relaciones Internacionales, en la Academia Diplomática. Licenciado en Integración de Recursos Humanos en zonas fronterizas por la Universidad de Chile y Promotor y Gestor en  Exportaciones de ESAN. Asimismo, Licenciado en  Negocios Internacionales en la American University.
-¿Y en cuanto a experiencia profesional?
He sido asesor de la Alta Dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores para remesas al exterior, como instrumento de desarrollo. También he trabajado de la misma forma en empresas peruanas y extranjeras, con respecto a las estrategias más adecuadas para la expansión y desarrollo en el mercado, ayuda a las firmas comerciales para mejorar su presencia a través de programas promocionales dirigidos a posibles socios económicos, incorporando a importadores y distribuidores interesados en productos y servicios.
¿Otras calificaciones y aptitudes?
Coordinador de las delegaciones del Perú en eventos con sectores públicos y privados de diferentes países. Encargado de la propuesta de factibilidad del Convenio Bilateral en la Frontera entre Perú y Ecuador para el uso de las aguas internacionales de los ríos Puyango-Tumbes y Catamayo-Chira. Responsable del plan anual de actividades comerciales entre Perú, Estados Unidos y Gran Bretaña, como representante ante los organismos internacionales. He llevado a cabo misiones comerciales en los referidos países, Italia, Argentina y Chile.  Fui miembro titular, por votación universal, de la Comisión de Juristas de la Organización Internacional de Satélites de Comunicaciones (INTELSAT)
¿Desea algo más que añadir?
Expresarle mi gratitud por haberse interesado en mi caso y reafirmar que estoy seguro que conseguiré lo que me he propuesto: mi resarcimiento moral y económico. Creo, con convicción, que me lo merezco. (Edgardo de Noriega)

No hay comentarios:

Publicar un comentario