martes, 14 de febrero de 2017

HISTORIA DEL FUTBOL ARGENTINO

Hacia 1840 los tripulantes de los barcos ingleses de paso por Buenos Aires se entretenían jugando con una pelota en los terrenos adyacentes al puerto. Esta fue la primera impresión que se tuvo en la Argentina sobre el fútbol, deporte que se practicaba desde hace tiempo en las islas británicas. Evidentemente que lo conseguido a lo largo de los años por este país, con el más popular de los deportes, es algo encomiable, grande y preciso: la obtención de dos campeonatos mundiales en 1978 y 1986, tras haberse perfeccionado al máximo con sus equipos, de abajo hacia arriba, en el fúbol bajo todas sus facetas, tanto a lo largo y ancho de la nación como internacionalmente.
Pero veamos como continuo la historia que es sorpresiva e interesante por donde se le vea. Dos hermanos, Thomas y James Hogg se reunieron el 8 de Mayo de 1867 con un grupo de amigos, en la calle Temple, hoy Viamonte, número 38 y fundaron el Buenos Aires Football.
El 30 de Junio de ese mismo año, en el campo del  Buenos Aires Cricket Club, jugaron el primer match que se realizó en ese país, a cargo de dos equipos de la propia institución. Los “gorras coloradas” y “los gorras blancas”.
Hubo otros partidos domésticos entre miembros de la colonia inglesa, pero recién en 1882 comienza a difundirse racionalmente la práctica del noble deporte. Tal año llega al país el profesor Alejandro Watson Hutton, quien funda varios colegios, introduciendo en los programas de enseñanza el futbol.


En este campo se jugó el primer partido de la Argentina

EQUIPOS
Entonces se disputan matches entre equipos representativos de los distintos colegios. Los empleados ingleses de los ferrocarriles, a su vez, organizan otros teams y el futbol se va difundiendo, poco a poco, ante la mirada de asombro de los espectadores criollos que observan a “los ingleses locos” correr detrás de una pelota, sin otra finalidad de darle un puntapié cuando la alcanzan.
Así llega el año 1891 en que se funda la Association Football Legue, que patrocina el primer campeonato oficial con cinco equipos participantes: Buenos Aires y Rosario Railways, Belgrano, Buenos Aires Football Club, Old Caledonians y Saint Andrews, imponiéndose éste último en reñido final.
Saint Andrews fue así el primer campeón del futbol argentino. Entretanto ocurría, en el interior del país, lo mismo que en la capital. Alumnos de los colegios ingleses, estimulados por los profesores y empleados de los ferrocarriles con nostalgia de la tierra natal, fundaban clubes y disputaban campeonatos locales, ante al azoramiento de los paisanos. 
JUGADORES
En 1893 se organiza la dirección del fútbol, creándose la Argentina Association Football League. Presidida por Alejandro Watson Hutton. Pero a estas alturas hay ya apellidos criollos en los equipos: Laforia, González, Susan, Ascuri y otros quienes a comienzos de este siglo encaran un movimiento destinado a acabar con la dominación inglesa. Su esfuerzo fructifica en 1906, cuando Florencio Martínez de Hoz pasa a dirigir la entidad rectora del deporte.
¿Qué ha ocurrido entre 1900 y 1906? El futbol había despertado un enorme entusiasmo en las masas populares, fundándose en este lapso la mayor parte de los clubes que militan en la antigüedad como grandes instituciones: Boca Junior, River Plate, Racing, Ferrocarril Oeste, Atlanta y muchas más.
Claro está que limitándose por aquellas épocas a disputar certámenes de modesta categoría, pues lo de jerarquía superior se reservaban a los clubes ingleses. El futbol se pone de moda en Buenos Aires.
Su influencia se deja sentir en todas las esferas. Los diarios comienzan a anunciar los partidos, publicando crónicas de desarrollo. Hombres, mujeres y niños concurren a las canchas de mullida esmeralda con pequeñas aunque coquetas tribunas, en algunas de las cuales se observa la presencia de encumbrados caballeros y distinguidas damas.


Crónica del primer match

1911
El público no tiene inconveniente de sentarse sobre el césped, bajo  árboles, a falta de mejores instalaciones. En 1902, comienza a cobrarse 50 centavos de entrada en los partidos oficiales de primera categoría, a los que asisten de 3 a 5 mil personas.
A partir de 1900, comienzan a disputarse torneos cuidadosamente reglamentados.  El equipo del English HIgh School inscrito con el nombre de “Alumni” por el profesor Alejandro Watson Hutton, en el certamen oficial, gana todos los campeonatos anuales hasta 1911 inclusive, menos los de 1904 y 1908 conquistados por su gran rival, el Belgrano.
Al terminar el torneo de 1911, “Alumni se disuelve, dejando escrita una página de gloria en la historia del  futbol y consagrando a la consideración y el respeto de las generaciones posteriores los nombres de hábiles y caballerosos deportistas tales como los hermanos Brown, Laforia, Buchanan, Watson, Hutton y tantos otros, cuya estampa varonil se evoca con frecuencia para rememorar las mejores épocas del deporte.
En 1912,  el futbol había adquirido su carta de ciudadanía y surge entonces la Asociación Argentina de Football. Pero ocurre que llega al país  el equipo inglés Swindon Town y la Asociación resuelve que jueguen en el campo del Club Gimnasia y Esgrima, señalando que deben pagar entrada sus socios.
RACING
Gimnasia y Esgrima se opone y con Porteño, Estudiantes de la Plata, Independiente y Atlanta, crea la Federación Argentina de Football. La Asociación y la Federación organizan ese año torneos oficiales por separado, imponiéndose Quilmes y Porteño, respectivamente, en cada uno de ellos.
El cisma fue breve. Pronto se resolvieron las dificultades y hasta 1919 continúa la Federación Argentina de Football rigiendo los destinos del deporte. Y he aquí que en 1913 surge el Racing Club como sucesor de Alumni. Con un estilo de juego nuevo que había asimilado la maestría inglesa a través de la picardía criolla, pronto señala la veneración.
A lo largo de siete temporadas consecutivas entre 1913 y 1919 inclusive en que la popular institución  de Avellaneda obtiene todos los  campeonatos disputados. Entre tanto ocurre que al finalizar el año 1919 se produce un conflicto en la entidad directriz.
 Se desafilan Racing,  River  Plate, Independiente, Estudiantes, Defensores de Belgrano, Platense, Atlanta, Tigre, Estudiantes de la Plata, Atlético de San Isidro, San Lorenzo de Almagro, Gimnasia de Esgrima de la Plata y Sportivo Barracas y fundan la Asociación Amateur de Football.
Boja Juniors que permanece fiel a la primitiva asociación inaugura a partir de entonces la tercera época del futbol amateur, sucediendo a Alumni y a Racing que cubren, las dos primeras, con un estilo de juego vigoroso y desierto de eficacia avasallante con el que conquista los campeonatos de 1919, 1923, 1924 y 1926.
Figuras como las de Camolino, Bidoglio, Tesorieri, Medici y Muttis se convierten en ídolos de la afición y sus nombres se hacen familiares en el coro vibrante de las tribunas que ya solían comúnmente albergar 20 mil personas.


El Alumni: famoso y destacado equipo

POPULARIDAD
Pero la popularidad de Boca Juniors, que se extiende por todo el país, recibe un fuerte impulso a raíz de su hazaña del año 1925 en Europa, donde enfrenta en triunfal gira, entre  el 5 de marzo y 7 de junio, a los mejores equipos del continente, disputando 19 matches de los que gana 15, empata uno y pierde solamente tres.
El futbol argentino había acreditado en los campos  de la vieja Europa el patrimonio de sus valores vernáculos y la afición deportiva aclamaba por entonces en sus canchas alineaciones famosas como la de Estudiantes de la Plata, integrada por Lauri, Scopelli, Zozaya, Ferreira y Guaita, o la de Independiente con  Canaveri, Lalín,  Ravaschino, Seoane y Orsi que bordaban en el césped sutiles filigranas, dando al futbol la belleza singular de un espectáculo incomparable.
En 1926 se resuelve el cisma que afligía al deporte desde 1919, surgiendo la Asociación Amateur de Football que agrupa a todos los clubes. Pero por entonces el futbol atraía a enormes masas humanas y se iba convirtiendo paulatinamente en un deporte espectáculo, que se disputaba ordinariamente ante multitudes de 40 mil personas en cada una de las canchas.
EQUIPOS
Los jugadores comienzan a valorizarse como artistas y la rivalidad de los clubes por obtener el concurso de los más calificados se acentúa al extremo de ofrecerles dinero para enrolarlos en sus filas. Así fue surgiendo el amateurismo “marrón”, antesala del profesionalismo creado en 1931 con la fundación de la Liga Argentina de Football que hoy se llama Asociación de Futbol Argentino.
El primer campeonato profesional se disputa en 1931, conquistándolo Boca Junior. Y en 1932 lo logra River Plate con un equipo en el que se invirtieron sumas fabulosas por entonces, que constituyeron el asombro de los aficionados.
“Millonarios” dijeron de la popular institución que desde su cuna en la Dársena Sur se había trasladado a un gran estadio en la avenida Alvear, cuando supieron que pagaba 10 mil pesos a Sp. Buenos Aires por la transferencia de Peuvelle y 35 mil pesos a Tigre por la de Bernabé Ferreyra, cifras siderales para la época.
La era profesional revoluciona al futbol, acentuando su carácter de deporte-espectáculo .  Los clubes contabilizan grandes sumas de dinero, se construyen monumentales estadios- Independiente )1928), River Plate (1938), Boca Juniors (1940), Huracán (1949), Racing (1950) Vélez Sarsfield (1952-, pagan ingentes primas a los jugadores y se invierten fuertes sumas en el mantenimiento de los equipos.


Un estadio argentino lleno, de bote a bote, en 1936


CRISIS
La administración, no siempre previsora, descapitaliza a muchas instituciones, algunas de las cuales llegan a la crisis, buscando afanosamente, con medidas como la reestructuración orgánica, el camino de la común salvación.
Entretanto en los campos se observa, a partir de 1932, un nuevo estilo de juego. Comienza el reinado del artillero Bernabé Ferreyra inicia la era en River Plate y después Varallo en Boca Juniors. Cosso en San Lorenzo. Barrera en Racing. Lamanna en Independiente, están llamados a sacudir las tribunas con el estremecimiento del gol fulminante, obtenido mediante el “shot” de potencia extraordinaria y desde cualquier distancia.
Va desapareciendo la belleza plástica del juego lento y afiligranado, para dar paso al desplazamiento rápido    del epílogo contundente y resultado práctico. Goles, son amores, apunta la definición popular.
En 1933, un experto húngaro se hace cargo de la preparación del equipo de Gimnasia y Esgrima y pone de moda la dirección técnica con “marcación de zona” y de “hombre a hombre”, revolucionando el estilo del juego entre 1935 y 1940. 
“LA MAQUINA”
River  Plate primero, Boca Juniors enseguida, Racing después y luego todos los equipos, procuran el asesoramiento de direcciones técnicas para conseguir mayor rendimiento de los jugadores, mediante sistemas aunque siempre falibles, no menos seductores, tanto de defensa como de ataque.
Surge luego lo que se dio en llamar “la maquina”  de River Plate, con una línea delantera que se hace famosa con los nombres de Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau, que tuvieron sucesoras en la no menos habilidosa de San Lorenzo de Almagro con el terceto Farro, Pontoni y Martino y el quinteto de  Racing con el “maestro Bravo en el centro y las alas de Salvini, Méndez y Simes Sued.
Llega así la época 1950 en que es evidente una crisis general de valores futbolísticos que no impide la aparición de otra delantera brillante como la que luce Independiente con Michelli, Cecconato, Bonelli, Grillo y Cruz. La falta de terrenos baldíos, la orientación de la juventud hacia otros deportes y una preocupación selectiva, no siempre inteligente, son causas de  la declinación que se observa.
Claro está que el Fútbol se hace también popular y constituye la pasión dominante en vastas zonas del interior del país. Los campeonatos argentinos mostraron aguerridos equipos provincianos que dejaron muchas figuras de relieve en el plantel de numerosas instituciones locales.


La gambeta base del futbol gaucho.

CUNA
Nadie ignora que la provincia de Santa Fe, por ejemplo, ha sido cuna de cracks de la talla de Gabino Sosa, Sauppo, de la Mata, Tarrío, Enrique García, Pontoni y tantos otros. La voracidad profesional principalmente se encargo de desflorar los mejores planteles chacareros y la incorporación de clubes como Rosario Central, Newell´s  Old Boys, Unión, Colón, Tiro Federal y Central Córdoba a los certámenes locales, vino en su hora como justa compensación a los esfuerzos y al creciente entusiasmo del futbol de tierra adentro, que es, sin duda, motivo de orgullo para el deporte nacional.
Pasión popular por excelencia, el futbol presenta, claro está, algunos lunares a lo largo de su historia que, si no se justifican, tienen por lo menos lógica explicación. Ya en 1905, durante un match disputado entre Belgrano y Quilmes, se produce la primera invasión de los espectadores al campo y el árbitro que era un distinguido caballero, pasa, sin duda, un mal rato.
Los árbitros han sido siempre las víctimas propiciatorias de la pasión popular. Un juez llamado Hondaraguer fue introducido para ahogarlo en una profunda laguna, allá por 1920 en las afueras de la capital. 
TIROTEO
Asistimos años más tarde al espectáculo de un árbitro agredido por la propia policía con el comisario a la cabeza, luego de terminar el partido. No falta la nota sangrienta que viste de luto la fiesta popular. Se recordará el cruento tiroteo ocurrido en 1937 en la cancha de Lanús, durante un partido entre la institución local y Boca Juniors.
La policía disparó sus armas contra la tribuna visitante a raíz de una incidencia tumultuosa del juego y hubo que lamentar muertos y heridos. Perdura asimismo en la memoria de todos los aficionados, el bochornoso episodio de 1946 en Rosario cuando el referí Cosio fue golpeado alevosamente y se intentó ejecutarlo, por la horca, en las inmediaciones de la cancha.
Siempre hubo, desde el comienzo, hasta ahora, episodios lamentables de diversa índole, pero quizá  los que más daño causaron al deporte fueron los relacionados con diversas denuncias de soborno, que si alguna vez se concretaron, nunca llegaron a comprobarse.
La contratación de árbitros ingleses para controlar los partidos a partir de 1948 sirvió, indudablemente, para atenuar el clima de sospechas y de convivencias corruptoras, cen que más de una vez se vio envuelto el más popular de los deportes y comentadas en todos los tonos por los aficionados.


Maradonna levantando la copa de México (1986)

URUGUAYOS
Los uruguayos fueron en el orden internacional los principales adversarios de los argentinos y en numerosos encuentros se dirimieron con ellos la supremacía en el futbol rioplatense. Justas caballerescas, en su gran mayoría, pero que en algunos momentos dieron pábulo al comentario extradeportivo.
En el año 1916 se jugó el primer partido con los uruguayos, bajo signos poco propicios. El match figuraba en el programa de festejos del  Centenario y debía realizarse en el Estadio del Club Gimnasia y Esgrima en Palermo, con capacidad para 20 mil personas.
Pero a la hora del partido había 30 mil y el campo fue invadido por el público y, desde luego, el encuentro no pudo disputarse. Los espectadores,  enardecidos, incendiaron las tribunas y se trabaron en lucha copn la policía, en un tumulto impresionante que todavía no se sabe como no arrojó más víctimas que algunos contusos.
Al día siguiente, esta vez en el campo de Racing en Avellaneda, se disputó el match que finalizó cero a cero. En 1924 hubo otro encuentro memorable con los uruguayos que regresaban de Colombes, donde se habían clasificado ese año “Campeones Olímpicos”. 
TRIUNFO
Las instalaciones del Club Sportivo Barracas fueron pequeñas para albergar a la imponente muchedumbre que acudió, invadiendo la cancha y haciendo imposible la disputa del match que se jugó el jueves de la semana siguiente con la protección, alrededor del campo, de un alto alambre que desde entonces se llama “alambrado olímpico”. El triunfo esta vez correspondió a los argentinos por 2 a 1
El winger Onzari convirtió uno de los tantos en un corner de tiro directo dando nacimiento al “gol olímpico”. Los encuentros siguieron disputándose con suerte variada hasta 1930 en que se jugó  en Montevideo la final del campeonato del mundo.
Fue vencida allí la representación argentina por cuatro a dos, en un partido organizado que tuvo el bochornoso epílogo de lamentables incidentes y fueron causa de que las justas rioplatenses tuvieran una interrupción de largos años.
La rivalidad con los uruguayos tuvo su exteriorización más llamativa en los torneos sudamericanos. En 1917 se jugó por primera vez el Campeonato Sudamericano de Futbol y desde entonces hasta 1958 se disputaron 25 torneos de esta naturaleza, en los distintos países de esta parte del continente.
La Argentina que no intervino en todos los certámenes se adjudico 12 de ellos, correspondiendo ocho a los uruguayos, tres a Brasil y uno al Perú, Bolivia y Paraguay. Había, se puede decir, una pasión sudamericana.


Selección Argentina en el Sudamericano de Lima (1957)

SUDAMERICANOS
El primer triunfo argentino contra un equipo extranjero se remonta a 1906, oportunidad en la que Alumni se impuso a Sud Africa por 1 a 0. Luego el Combinado del Norte derrotó al Exeter City (1914), Racing 1-0 al Torino F.C. (1914) y la Selección local a los vascos 4 a 0 (1922), tras el largo paréntesis en las confrontaciones internacionales, provocado por la guerra europea
Racing avasalló con tres campeonatos consecutivos 1949, 50 y 51 para ceder la hegemonía a River. Este ganó los torneos de 1952 y 1953. Boca cortó en 1954 y los “millonarios retornaron para hacer suyos los de 1955, 56 y 57.
En el plano internacional, Argentina gano el Sudamericano de 1955 realizado en Chile en forma apabullante y al año siguiente jugando en Buenos Aires batió en cotejos amistosos a Checoslovaquia e Italia, ambos por 1 a 0
Sudamericano de Lima en 1957 y el Torneo Mundial de Suecia al año siguiente. La gloria y el ocaso del futbol argentino. En el Perú  una delantera de lujo formada por Corbata, Maschio, Angelillo, Sivori y Cruz con el respaldo de Nestor Raúl Rossi y otros ases, que arrasó con el torneo y dio con la popularización del trío de ataque a los que todos llamaron los alegres “cara sucias”. 
AUSENCIA
Pero fueron vendidos a Italia y sin ellos  los argentinos estuvieron en Suecia para sufrir el más amargo de los reveses.  Previa clasificación ante bolivianos y chilenos, la delegación partió con gran confianza. Argentina volvía a los torneos mundiales luego de 24 años de ausencia.
Fue así. Derrotados en el debut ante Alemania por 3 a 1. Para renacer las esperanzas con el mismo resultado pero favorable, con Irlanda. Los checoslovacos nos aplastaron con un contundente 6 a 1 y Argentina soportÓ el golpe más detonante de su historial en este deporte. Un bache tan grande en el que se tardo 20 años en emerger pese a aislados sucesos parciales.
Los clubes más poderosos encabezados por River y Boca, comenzaron una indiscriminada importación de jugadores foráneos en especial del Brasil. Con ellos llegaron técnicos con nuevas teorías.
Sin embargo, en los torneos locales, en 1959 el campeón fue San Lorenzo y al año siguiente Independiente. Ambos, con jugadores criollos, salvo los uruguayos de los rojos tan vapuleados en su patria. En el torneo sudamericano de 1959, Argentina ganó el cetro imponiéndose al Brasil que venía a estrenar el título ganado en Suecia.
Tomó la tutela de la Selección Nacional Juan Carlos Lorenzo y pese a sus esquemas, no se pasó la ronda inicial en el Mundial de Chile de 1962. Mientras tanto Boca gana los torneos de 1962, 64 y 65. Con la excepción de Independiente que hace suyo el de 1963.



Futbol de "potrero" en Buenos Aires.

HALAGO
Boca le da importancia a la Copa Libertadores y pierde la final con Santos en gran actuación. Independiente toma la posta de Boca para derrotar en dicho certamen a Nacional en 1964 y a Peñarol al año siguiente. Pero los rojos no pueden con el Inter de Milán y pierden las ediciones de la Copa Intercontinental en dos ocasiones consecutivas.
La Selección Nacional tuvo un halago muy grande con la disputa de la Copa de las Naciones que organizó Brasil y participaron, además de Argentina, Inglaterra y Portugal. Argentina en brillante desempeño termino invicta, venciendo a Portugal 2-0, a Brasil por 3 a 0 y a Inglaterra por 1 a 0. Una copa de real valor.
La Copa Libertadores por esos tiempos se  pone adversa para los equipos argentinos. También son derrotados en torneos europeos. Hasta que Racing, con el llamado “ equipo de José”, se hace de la Copa de Libertadores y otros torneos internacionales.
El futbol argentino pese a resultados aislados marchaba por carriles inciertos. Entonces se reorganizan los torneos profesionales dividiéndolos en Metropolitano y  Nacional. Fue en 1967 y el primer metropolitano dio razón a los organizadores. Ganó un equipo chico en la era profesional. Estudiantes fue el del halago. Vélez también por primera vez ganó en 1968 el Nacional, mientras que el Metropolitano fue para San Lorenzo.
CAMPEONES
Chacarita se anotó en 1969. Independiente se adueño del Metro en 1971, año también del auge de Rosario Central. Huracán gana su primer título en 1973. Newells gana en 1974 y San Lorenzo hace lo mismo. Boca lo imita en 176 y se adueña del metro del 77, Estudiantes resulta campeón en 1968,69 y 70.
La Selección Nacional de Argentina, entretanto, cosecha fracasos. En 1970 queda fuera del Mundial de México en la fase eliminatoria que gana el Perú. También se fracasa en Brasil y en Holanda.
Hasta que viene el Mundial de 1978 que los contó como organizadores y anfitriones en la XI Edición de la Copa  Fifa. Un desafío que todo ese país contrajo. Cesar Luis Menotti se convirtió en el entrenador de la selección argentina.
Los entrenamientos fueron de años. Los examinadores fueron,  casi al final, las selecciones de diferentes países de Europa. Como Alemania Occidental, Polonia, Inglaterra  y Escocia. Con la excepción de la derrota con los campeones del mundo cuando Alemania los superó por 3 a 1, Argentina demostró que el camino recorrido había sido fructífero.


Argentina contra Brasil.

INAUGURACION
Lo que se había conseguido  es una selección de futbol con ritmo inusual cuando vino el Mundial. El estadio de River Plate, en la ceremonia inaugural, setenticinco mil almas palpitando el momento y 25 millones esparcidas a lo largo y ancho de la nación. Todos unidos, vibrando en cada detalle.
No hubo fastuosidad, pero sobró sincronizació. No se observaron grandilocuencias, pero sobró “calor”. Los hermanos del mundo que llegaron al certamen asi lo vivieron. Argentina, antes de haber  jugado, había ganado posiblemente el más importante de los lauros: el reconocimiento del orbe por un torneo perfecto  desde el momento mismo momento  que fue declarada la hora de Menotti y sus jugadores habían llegado.
Argentina integró un difícil grupo con Hungría, Francia, e Italia. Cuatro equipos parejos con similares chances y ambiciones para clasificar. Una ronda en la que los nervios para no quedar afuera jugaron un papel preponderante en el rendimiento del equipo.
De allí que Hungría se erigió en tenaz adversario en el partido de debut. Sin embargo, fue victoria argentina por 2 a 1 (goles de Luque y Bertoni), luego de 90 minutos disputados a muerte. Mas difícil fue el segundo partido: la selección francesa, con futbol y excelentes individuales, hizo temer por el resultado. 
ITALIA
Pasarella de penal y un golazo de Luque permitieron otro 2 a 1 y la tranquilidad de saber que, ante Italia-también ganador de sus anteriores cotejos-, el resultado era secundario. Sólo útil para establecer el 1° ó 2° en la zona. Los ”azurri”, una vez más,  inmovilizaron con su marca férrea  las ambiciones de los argentinos y un golazo de Bettega signó la primera y única derrota del elenco gaucho en la copa.
Este revés hizo que los italianos quedaran como ganadores del  Grupo. Argentina para la ronda semifinal se trasladó a Rosario para recibir a Polonia, Brasil y el Perú.  La lesión de Luque preocupaba al cuerpo técnico y se desplazó de puesto al repatriado Kempes  para suplir al ausente. Un estadio abarrotado vivió intensamente el partido con los polacos.
La proeza de Fillol al contener un penal a  Deyna y los goles del matador Kempes permitieron un dramático 2-0. Con  Brasil fue empate en la noche más difícil de Argentina. El equipo amarillo con inteligente dispositivo, monopolizó la pelota a lo largo de los 90 minutos y dos estupendas atajadas de Fillol permitieron el 0 a 0 igualmente festejado.
Pero ese resultado obligó a marcar con el Perú más goles que los brasileros. Estos  en Mendoza habían batido a los incaicos por 3-0 y clasificar, para la final, con mejor promedio. Argentina, realmente fue una tromba. Los seis goles borraron toda especulación numérica. Los autores fueron: Kempes, Larrosa, Tarantini, Houseman y Luque en dos ocasiones.




¡CAMPEONES!
De ser necesario, el score hubiera sido aún más abultado. Tales fueron las ambiciones y los deseos del equipo local en una noche de ritmo infernal. Y se llegó a la final. El estadio de River Plate engalanado de celeste y blanco para confrontar con los naranjas de Holanda.
Kempes en la  primera etapa hizo estremecer el país pero Nanninga promediando el complemento, igualó el marcador en 1 casi alterado cuando expiraban los 90 minutos reglamentarios.
Resenbrink en veloz incursión dio con el balón en el palo derecho del arco de Fillol. Fueron 15 minutos de angustia en que pareció, que el esfuerzo de cuatro años, se derrumbaba en pocos instantes.
Más, en el alargue, una guapeada de Kempes en dos oportunidades y un posterior gol de Bertoni sellaron el 3 a 1 definitivo. Once voluntades en el campo y el país, todos sin distinciones, tocaron el cielo con las manos. El sueño largamente acariciado e igualmente postergado, tuvo por fin rienda suelta.
Fillol, Baley, Lavolpe, Luis Galván, Pasarella, Killer, Tarantini, Ardiles, Larrosa, Gallego, Ruben Galván, Valencia, Oviedo, Alonso, Villa, Houseman, Luque, Kempes, Bertoni y Ortiz junto al cuerpo técnico encabezado por César Lujis Menotti fueron los actores directos de esta hazaña.
FIESTA
El capitán Passarella alzó la copa al Estadio, al país y al mundo. La fiesta que comenzó intensa se desgranó por las calles de Buenos Aires y cada ciudad de la República. No tuvo especial boato ni protocolo. Fue la exteriorización sana y masiva de un pueblo en la que nadie pudo soslayar el momento.
La hazaña se repitió  en 1986 en  México. Mientras que el 2014 se clasificó en el segundo lugar en la competencia de todo el orbe realizada. Eso hace, sin duda a los argentinos fenomenales y excepcionales en futbol, donde verdaderamente destacan y tienen una impresionante calidad.
En la competencia,  realizada en México, evidentemente que la figura fue ese pibe pequeño pero genial llamado Diego Armando Maradona. Precisamente, en los dos partidos de cuartos de final del torneo sucedieron hechos destacados y sin precedentes para el futbol.
En la contienda Argentina- Inglaterra, Maradona convirtió dos de sus goles más famosos, uno que consiguió tocando el balón con la mano que el árbitro dio por legal y que el mismo jugador aceptó después al afirmar que había sido la mano de Dios. Minutos después, Maradona zarpó de media cancha burlando a cuando adversario se cruzaba y consiguiendo de esta forma el mejor tanto de los mundiales conocido como el “gol del siglo”.
Argentina obtuvo su segunda copa mundial tras vencer en la final a Alemania Federal por tres tantos a dos.


Representativo gaucho de 1928.

¡QUE TAL EQUIPAZO!
 El plantel estuvo conformado por Sergio Almiron, Sergio Batista, Ricardo Enrique Bochini, Claudio Borghi, Jose Luis Brown, Daniel Passarella, Jorge Burruchaga.  Néstor Clausen, José Luis Cuciuffu, Diego Maradona, Jorge Baldano, Héctor Henrique, Oscar Garré Ricardo Giusti, Luis Islas, Julio Oitarcoechea, Pedro Pasculli, Nery Pumpido, Oscar Ruggeri, Carlos Daniel Tapia, Marcelo Trobbiani, Héctor Miguel Zelada y Carlos Salvador Bilardo.
Argentina, en México, mostró un futbol creativo y una extraordinaria fuerza colectiva, guiados por el técnico Carlos Salvador Bilardo y el genio de su astro principal Diego Armando Maradona, un futbolista excepcional que marco historia.
Para apoderarse de esta anhelada meta, el equipo albiceleste trazó su destino con orden táctico y logró encaminar a sus jugadores en siete complicados juegos ante e Corea del Sur (3-1), Italia  (1-1) Bulgaria (2-0), Uruguay (1-0), Inglaterra (2-1), Bélgica (2-0) y Alemania Occidental, llevándolo así a su segundo cetro histórico.
 Resultó finalista, en otras tres ocasiones mundiales, durante los años: 1930, que fue el primer Mundial en Uruguay. El de 1990 en Italia y el 2014 de Brasil. Claro que los gauchos tienen pergaminos muy destacables en el más popular de los deportes. 

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