miércoles, 28 de noviembre de 2012

VALCARCEL: CUANDO NACEN LOS POETAS ...

Cuando hay consecuencia permanente en  pensamientos fuesen los que fuesen dándose por completo a los demás en todo campo y acción viene, de todas maneras, la fuerza total y la tranquilidad de ideales plenos. Con ese efectivo motor de vitalidad si hay sensibilidad, la fórmula se convierte en rutilante porque para redondear el objetivo anhelante, lo único que falta es expresarlo y  escribir.
Con esos atributos y si se hace ello como actividad intelectual,  el hecho humano se transforma en enteramente excepcional. Así dicen los entendidos y sobre todo los criticos que son aquellos que nos guían por la senda de la Literatura  y no se equivocan porque, de tal  forma y manera,  nacen- definitivamente- los cantores, los poetas.
Como Gustavo Angel Valcárcel Velasco vate social de ayer, de hoy y de siempre, con una persistencia para retratar en cada verso y en cada relato los grandes males del  país, las desigualdades sociales. Pero con tal fuerza y convencimiento, sacrificando absolutamente todo lo que sea material para dar paso por completo al ideal de las transformaciones y tratar de cambiar, por entero, al Perú de sus preocupaciones y de sus enteros afectos.
Gustavo Valcárcel

Lo hizo con ideologia propia, primera aprista y  posteriormente comunista. Con tal honestidad, con tal entereza en donde además, en ningún momento, dejó de creer en la mujer amada. La que lo acompañó durante toda una vida y de quien también escribió, impecablemente, poesías de amor intenso comprometido con la política.
VIOLETA
 Juntos ellos con sus triunfos económicos temporales, contados con los dedos de las manos. Sus durezas por pasar incluso hambre y problemas tan grandes, sus vicisitudes tan persistentes, sus fracasos a cada rato  enteramente palpables.
Sus pobrezas desgarrantes y sus riquezas que la sacaron, a cada rato, de la nada, Lo poco que les dio la  vida sirvió, indiscutiblemente, para luchar constantemente. Ella era Violeta Carnero Hocke, la compañera excepcional. El, por su parte, el poeta que sufrió, escribió, denunció y pasó  a la historia.
Lo conseguido en la obra intelectual de Valcárcel hace automáticamente a quien lo lee  admirarlo por completo. Incluso cuando ni siquiera se comparte su ideologia, ni sus creencias políticas. He allí el gran mérito.  El efecto es que sus creaciones remecen porque aquí, en esta obra en su totalidad, hay arte, hay literatura, hay periodismo. Calidad por sus cuatro costados.
Resultó un literato prolijo y analítico  que sufrió persecuciones, encarcelamientos y hasta torturas por razón de sus ideas apristas, primero, comunistas después. Su firme militancia, en ambos partidos, estuvo siempre comprometida con la transparencia, la honestidad. Lo dice con convicción y orgullo su hijo mayor: Gustavo Valcárcel Carnero, en un interesante trabajo analítico de hoja de vida, cuya autoría comparte con Dany Elias Cisneros. 
DE GALICIA
De acuerdo a esta investigación, los Valcárcel provienen de la región de Galicia en España. Uno  de los descendientes, con espirtu aventurero, lo llevó a salir de la madre patria y se dirigió al Perú,  a mediados del siglo XVII.  Otros descendientes se fueron a Sevilla, en el mismo territorio europeo.
El que vino a estas tierras resultó ser el Maestre de Campo Alonso Ventura Valcárcel,  gentil hombre del Virrey Conde de Lemos que llegó a ser, con el transcurso del tiempo, Corregidor de la Villa de Camaná. Luego se afincó, definitivamente, en la ciudad de Arequipa , donde falleció el 22 de setiembre de 1684.
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El mar de Galicia, región española de donde provienen los Valcárcel

De este tronco proviene, precisamente, el poeta intelectual y politico Gustavo  Valcárcel  nacido en la blanca ciudad el  17 de diciembre de 1921. La vida es dura y por eso muy pequeño, a los 4 años de edad, perdió a su padre médico de profesión, César Alberto Valcárcel Medina.
El galeno falleció contagiado de tifus, mientras combatia esa enfermedad a infinidad de familias pobres en Paruro, Cusco. Su madre era Mercedes Velasco Seminario que se dedicaba al ciudado de dos hermanos mayores, César y Jorge. Al mismo tiempo que a dos  menores, Oscar y Doris.
Evocando la perdida paterna, el poeta, más tarde, subrayó: “Escribo a las madres que no han muerto/para contarles que cuando yo era pequeñín/enmudeció mi padre derrepente/ dejando nuestros ojos a secas con sus lagrimas. /Mi madre debió decir entonces:/ “cubramos la herida del amado ausente/con el padre presente que yo mismo he de ser”.
MONTEPIO
La abnegada progenitora decidió viajar a Lima con sus hijos para solicitarle al gobierno de Leguía un reconocimiento pecuniario por el sacrificio del abnegado médico. A la viuda, le otorgaron un montepío y una beca de estudio para los huerfanos.
Mucho tiempo después le escribe a Violeta y le dice recordando estas épocas: "Mi padre primero, después tu madre/se murieron de golpe sin pedirnos permiso/y nuestra infancia siguió de largo a largo/entre una doble fila de pobreza y llantos".
A los seis años, Gustavo ingresó como alumno interno al colegio religioso Salesianos de Lima, donde permaneció  toda la primaria. La educación religiosa era intensa en rezos, oraciones y ejercicios espirituales. Lo que, desde pequeño, el alumno rechazaba. Por eso es que afirmó que “le estaba prohibido reír y jugar”.
No sólo eso sino cuando analiza esta parte de su existencia dice puntualmente y con convicción: “Mi internado fue una fortaleza negada a la vida y la dulzura, catacumbas nacidas de espalda  a la dicha cárcel de mi infancia, soterrado planeta donde mi alegría se extravió”.
Las malas experiencias con los sacerdotes e incluso ser testigo de la inmoral conducta de muchos de ellos en asuntos relacionados, con masturbaciones y sexo, lo alejó por completo de la religión.
SECUNDARIA
Sin embargo, la secundaria la realizó en el mismo colegio pero  en condición de externo. Tal decisión la tomó su madre, luego de que se enfermase de una pleuresía, mal que casi lo lleva a la muerte.
Muy joven aún entabló una profunda amistad con Moisés Ortega García, hermano de Lucy, quien, posteriormente se convirtió, en la esposa del líder aprista Armando Villanueva del Campo. Coincidentemente, a partir  de entonces, empieza a simpatizar con el Apra.
Ingresó en los primeros lugares a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con miras a estudiar Medicina como su padre. Los acontecimientos ocurridos  cambiaron su porvenir. Resulta que un profesor de Anatomía provocó las protestas del alumnado por sus equivocadas enseñanzas poco serias y nada claras. Los estudiantes, que reaccionaron con indignación,  boicotearon los exámenes finales. Por ello resultaron expulsados. Entre ellos: Valcárcel, sin poder hacer, absolutamente, ningún reclamo.
Conoció a Haya de la Torre, el Jefe del Apra, una noche peligrosa  de clandestinidad y persecución en un desolado lugar capitalino, lleno de soplones policiales por todo sitio, llevado por dos amigos de ese partido. El principal líder  bajó de un vehículo de un momento a otro. Cuando menos se esperaba. La conversación fue concisa, breve, de cerca de media hora. Eso si, de innegable importancia.
VINCULO
A  partir de ese momento, el vínculo comenzó a  consolidarse con reuniones posteriores siempre a salto de mata. Lo principal es que se registró una empatía profunda entre Haya y el pupilo. Había profundos ideales de por medio.
El jerarca aprista comenzó a llamarlo, cada vez que lo veía,”Cuellito”, por su pulcro vestir de camisa blanca almidonada, enlazada con una corbata a la moda. La personalidad carismática del “Jefe” cautivó su incipiente vocación política y fue como así se convirtió en un joven militante de ese partido.
Su primer lance en la arena de la conspiración fue integrar un grupo, cuya misión principal consistía en reducir en cenizas el local donde funcionaba una edición fraudulenta y pirata del diario aprista oficial  “La Tribuna”. Pero el intento se frustró por completo por la incipiente preparación y sin prever, como debió haberse hecho, la reacción de los propios usurpadores que repelieron la amenaza incendiaria a balazo limpio.
 El poeta tuvo que huir para salvar la vida. Lo mismo hicieron varios seguidores de Haya. Al poco tiempo  fue integrante de la Vanguardia Aprista de Choque (VACH), organización radical que, desafortunadamente, utilizaba la violencia.
La primera prisión la sufrió a los 18 años. Miedo a las torturas y a los interrogatorios violentos de la época. Por eso mismo se tasajeó los brazos con una navaja oculta. Prefería morir antes de hablar y comprometer a sus compañeros. Sin embargo, el joven salvó la vida. 
CONSIGNA
Días después, acató la consigna entre los presos e inició una huelga de hambre durante siete días  Fue conducido a la sala San Camilo del Hospital Dos de Mayo  que era un lugar espantoso lleno de tuberculosos. Según sus familiares, las monjas que laboraban allí lo trataron mal por sus ideas ateas e incluso lo devolvieron a la prisión, sin haberse restablecido por completo su salud.
Por aquella época,  el intelectual aprista Julio Garrido Malaver fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía  durante una actuación realizada en el Teatro Municipal. Allí aprovechó la oportunidad para clamar por los derechos humanos de su compañero Valcárcel. Eran los tiempos de la dictadura de Prado. Afortunadamente, en menos de 24 horas, el rebelde salió en libertad.
Regresó a San Marcos, pero esta vez a la Facultad de Letras. Nunca llegó a finalizar sus estudios captado, por completo, por las actividades políticas. Pero si escribía mucho y ya era un afiatado poeta. Además de bohemio y revolucionario.
Sufrió otra prisión cuando la policía irrumpió, por la noche, a un local clandestino donde se reunían los apristas para que  Haya de la Torre tomase el juramento a los miembros de la VACH.
 A todos los llevaron a la Prefectura. Haya se salvó porque, felizmente, aún no había llegado. El poeta quedó fichado con el número 34173 y fue trasladado a la prisión de “El Sexto”, ubicada en la avenida Alfonso Ugarte del centro de Lima. Allí estuvo detenido con el líder aprista trujillano Alcides Spelucín.
“LA PRISION”
Los vejámenes, las torturas y la pérdida de la libertad le sirvieron para escribir, años más tarde en su destierro de México, su  novela “La Prisión” En ninguna detención se le abrió juicio. Por ende, tampoco se registró la sentencia correspondiente. Abuso total.
En una reunión familiar, conoció a Violeta Carnero Hocke, una graciosa piurana  dos años menor que él. En su autobiografía el poeta escribió: “El exótico rostro de Violeta tenía la atracción suicida de un océano inmóvil desde un altísimo  acantillado, en cuyo borde estaba mi humanidad perpleja”. Era el año 1941
Tras un noviazgo de tres años,  Gustavo y Violeta contrajeron matrimonio. Lo hicieron por la via civil y religiosamente. Esto último  a exigencias de la familia de su novia, en la Iglesia María Auxiliadora ubicada en la Avda Brasil del centro de Lima. Ella se convirtió en la madre de sus cuatro hijos  Gustavo,  Rosina, Xavier  y Marcel. Fue su esposa durante 50 años. Es decir, la compañera fiel y amorosa de toda una vida.
Uno de los versos de Gustavo sobre Violeta dice textualmente:  "Te declaro mi amor, ¿me lo recibes/¡Que gran felicidad! Ya lo sabía/Ven hacia mi, voy hacia ti: besemonos./Ha nacido el amor sobre la tierra".
PRIMEROS POEMAS
En 1942, publicó sus primeros poemas en los “Cuadernos Trimestrales de Poesía” con Guillermo Carnero Hocke, Ricardo Tello y Eduardo Jibaja. Eran los poetas del pueblo, conjuntamente con: Luis Carnero Checa, Mario Florián, Julio Garrido Malaver, Alberto Hidalgo, Mario Puga, Antenor Samaniego, Manuel Scorza y Alberto Valencia.
Valcárcel siempre reinvindicó la poesía social. Por eso es que en su elegía a José Carlos Mariátegui, posteriormente, le dice: Comprenderás  entonces, escritor del pueblo/ porque ya no puedo decir abstractamente/”Si pájaro de amor moría”/cuando millares de compañeros han muerto de verdad/con el rostro hecho un coágulo concreto”.
Pero si tenía cabida el amor conjuntamente con la política. Celebre es su poema a Violeta cuando le recuerda: “En una casa pobre de La Victoria, en Lima/ llegué una noche a descubrir tus ojos./Los tangos se derramaban en el cielo/como una tasa de miel que cae gota a gota/en la tierra mis besos te enseñaban puntuales/el abece de los enamorados".
Luego añade: “Vinieron mis cartas, las citas furtivas/ La explosión clandestina del silencio/ Por obra y gracia de alguna dinamita/Que colocamos con camuflaje de besos/ Entonces aprendimos a trabajar muy juntos/y treinta años después seguimos trabajando".
SEIS PRISIONES
Cayó preso por quinta vez en 1943. Fueron en total seis prisiones largas de tiempo las que sufrió. Cuatro durante el primer periodo de Manuel Prado y las otras dos durante la dictadura de Odría. Se juntaron otras  dos cortas, de semanas y meses. El decía al respecto: “Dejaba de ser ente pensante y me sentía como un pececillo inerme acorralado entre voraces octópodos, tratando de sumergirme en el más oscuro costado de la nada”.
En sus tiempos de aprista, Haya de la Torre lo nombró su secretario literario ad honorem adjunto. A los 24 años se encargó de escribirle la correspondencia al Jefe, dejándola lista para que estampe su rúbrica. El cargo duró tres años porque por salud, a causa de una enfermedad contraída en una de sus prisiones, tuvo que renunciar.
Participó en muchos atentados protagonizados por los apristas con una constante, según aseguraba, de no dañar la integridad de las personas. Uno de los más famosos fu el petardeo a la puerta de la Facultad de Letras de San Marcos. La fornida y gruesa madera cayó cual alfombra.
En tiempos del Frente Democrático, bajo el gobierno de Bustamante y Rivero, el poeta comenzó a trabajar en la Cámara de Diputados. Primero como Secretario de la Presidencia, desempeñada por el parlamentario  por Ica, Fernando León de  Vivero.  Luego fue  Jefe de Prensa del Congreso, por tres años, hasta el golpe de Odría.
Editó su primer escrito literario en un folleto de 24 páginas titulado “Apología de un Hombre” en honor de Haya de la Torre. Sin embargo, como posteriormente, rompió con el lider, la obra fue ocultada debajo de su obra posterior. 
PREMIOS
Sin embargo, un año después, en 1946, el 22 de Febrero “Dia de la Fraternidad” y cumpleaños de Haya en el mitin del Estadio Nacional ante 20 mil personas, le ofreció poesías al fundador del Apra. “Quiero cantarle a Víctor Raúl Haya de la Torre antes que llegue al poder o la muerte. Porque entonces el canto será fácil”. Apoteósico día para los apristas, con vuelo de palomas.
La Universidad de San Marcos premió sus poemas “Extensión y Deleite de Tortura” otorgándole la distinción de “Rosa de Oro”. La actuación se llevó a cabo en el Teatro Municipal y, además,  ganó un pasaje para visitar Chile.
Conquistó con esta misma obra, a la que añadió de los l2 sonetos primigenios otros 16, el Premio Nacional de Poesía convocado por el Ministerio de Educación, bajo el nombre de “Confín del Tiempo y de la Rosa”. El poeta tenia 26 años. Así consiguió la consagración.
El Instituto de Periodismo de San Marcos le publicó el laureado poemario completo que recogieron tan bellos sonetos. Según Xavier Abril , se percibía allí una marcada influencia de la poesía del Siglo de Oro Español. Uno de sus sonetos decía: Si pajaro de amor, de amor moría/era su amor  el ala que volaba/ geografía amorosa lo surcaba/ área remembranza la envolvía.
CLANDESTINIDAD
Luego del golpe de estado de Odria, Gustavo pasó a la clandestinidad. Salía a las calles disfrazado de jardinero con overol sucio e infinidad de instrumentos propios de esta actividad manual.  Nadie lo reconocía. Eso si, no dejaba de escribir: “Pero volvieron también las catacumbas/cuando yo disfrazado te sumaba en un parque/besos, promesas, más promesas y besos.
Violeta recordó, en una oportunidad, que el lugar aludido era el Parque de la Reserva en Santa Beatriz, donde acudía, con suma frecuencia, acompañado de sus pequeños hijos transformado y sin bigotes para no ser reconocido.
Sacó una revista cultural cuyo título era “Idea”, donde no se hablaba de política y alcanzó hasta unos diez números. No pudo más porque la Prefectura de Lima la clausuró. Gustavo se escurría de guarida  en guarida en la persecución. Mientras que Violeta estaba en el hospital internada para dar a luz a Marcel. Otro de los hermanos, Xavier, sufría de poliomelitis. Gustavo estaba a cargo de sus tres hijos
La noche del 2 de Julio de 1950, la policía ingresó a la casa de  Valcárcel y lo ubicó. No valieron para nada los ruegos para que no lo detuvieran, porque la vida de sus vástagos dependía de su cuidado. El poeta, de todas maneras, fue a su última prisión.
Antes de Navidad lo pusieron en libertad, tras las gestiones de su madre y su esposa  Violeta. Pero en Febrero de 1951, durante un caluroso verano cuando caminaba junto a su compañera por la calle La Colmena del centro de Lima, los soplones policiales otra vez lo detuvieron. 
ASILADO
El poeta los convenció para ingresar a recoger ropa de casa de su progenitora que estaba muy cerca y salir de inmediato. Violeta se quedó con ellos. Nunca apareció. Logró escaparse dirigiéndose, directamente, a la Embajada de México donde pidió asilo político. A esa tierra se dirigió y vivió con su familia, por espacio de seis años. Partió del Callao a bordo del barco ganadero “Urubamba”. Tenía cuatro dólares en el bolsillo.
El intelectual escribe recordando esos momentos: Volvi a la cárcel mientras Marcel nacía/ hasta que una tarde, ¡por fin! Perro mundo mundial/marchamos en un barco ganadero hacia el destierro: /Eran los tiempos de otro mierda: el General Manuel Odria".
La hija de Valcarcel, Rosina tambien poetisa, relata esta parte de la vida de sus padres cuando con  sus hijos pequeños sufrieron los efectos de la falta de trabajo. Primero va al Colegio de México para entregarle a Alfonso Reyes una carta de la poetisa Catalina Recavarren, en el deseo de obtener una beca. El conocido literato le dice: “No hay una sola, con los laureles recibidos en su país sería enaltecedor tenerlo en nuestras filas, pero por ahora no es posible”.
Inmediatamente se traslada al Palacio de Bellas Artes  y en el segundo nivel se ve en un andamio a Siqueiros quien pinta la obra “Cuahtemoc Contra el Mito”. Ahí está dos horas hasta ver descender al muralista y poder abordarle: “Soy un escritor desterrado peruano. Le entrego la revista que escribí en Lima. Hay un artículo que habla de su obra”
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 La  Marcha de la Humanidad, mural de Siqueiros

ROSINA
 Rosina cuenta: “Tras revisar la  publicación, el  pintor lanza la interrogante esperada: ¿Lo han expatriado por aprista o por comunista? Por aprista maestro, pero en mi país guardé buen vínculo con los camaradas.” Está bien, no discrimino a los que sufren por transformar la sociedad”, dijo Siqueiros  .¿ En que puedo servirle? Me urge trabajar. El mexicano le  consiguió un puesto en  el Patronato del Ahorro Nacional”.
Rosina Valcarcel le siguió los pasos a su padre.

Afortunadamente se abrieron otras puertas. El Director de la Revista “Cuadernos Americanos”, Jesús Silva Hersog, lo invita a escribir sus experiencias sobre la persecución. Así nace “La Agonía del Perú”, que es un compendio narrativo que enaltecen a algunos dirigentes apristas de la época. “Haya de la Torre y el Derecho de Asilo”, “Tres crimenes de Odria” y otras más.
Con dos libros de éxito y su  nombre sonando en las páginas culturales de los más importantes diarios y revistas de México, consiguió trabajo estable como periodista en los periódicos “ El Universal”,” Excelsior”,” El Nacional”, entre otros. Su capacidad intelectual sacó de la miseria a su familia y sus paisanos allegados.
El 10 de Diciembre de 1952 renunció al Apra en una carta dirigida al número 2 de ese partido, Manuel  “Cachorro”Seoane Corrales. Las lecturas marxistas y la admiración a la Unión Soviética por la vía socialista, lo fueron conduciendo a las antípodas del pensamiento de Haya. 
GUATEMALA
Sacó un poema que inicialmente lo tituló “Adios Al Apra” y después se convirtió en “Adios Al Ayer”: Me he sentado la noche a envejecer/girando en torno de un mundo que se acaba./Golpeado hasta la sien alzo la frente/ y estremécense mis huesos inequívocos /La estrella del hombre me saluda./Estoy rojo, completamente rojo, rojísimo de vida/, rojísimo de muerte,/más preciso levantarme y dar un grito/si me siento envejezco con la noche".
Por las discrepancias con los apristas que lo consideraron un traidor, el poeta decidió viajar a Guatemala. Lo recomendó Siqueiros. Le prestaron una casa de campo llamada “Pasadena”, en un exclusivo barrio. Fundó y dirigió la revista “Horizontes”, donde apoyó al gobierno  progresista de Jacobo Arbenz.
Las puertas del Ministerio de Relaciones Exteriores se le abrieron al trabajo y también la amistad de personajes como Ernesto “Che” Guevara, posteriormente protagonista directo de la revolución cubana.
Después de medio año coronado de éxito, el poeta  decidió retornar a México. En el avión conoció a Luis de la Puente y Uceda, de origen también aprista que, posteriormente, se va a luchar a las guerrillas peruanas. Con él hizo una estrecha amistad. Incluso  vivieron juntos en su casa del exilio mexicano,  conjuntamente con el poeta Juan Gonzalo Rose.
 Luis de la Puente y Uceda

ULCERA
La salud del poeta se resquebrajó por efecto de una ulcera sangrante. Pero felizmente, después de una hospitalización, logró recuperarse. Volvió a las andanzas periodísticas incorporándose en la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP),  como Jefe de Redación de las Revistas “Arte Vivo Mexicano” y “Espacios”, con la colaboración de Violeta. Asimismo dirigió la revista “Poesía en América” y se convirtió en un divulgador permanente de la obra del poeta César Vallejo.
El anuncio de la visita del  Vice- Presidente norteamericano Nixon a México dio lugar a una redada contra los izquierdistas nacionales y extranjeros. Valcárcel  se escondió en la casa de Eloisa López Almanza, una mexicana de armas tomar que vivía un largo idilio con un anarco-comunista español, participante de la guerra civil. Hasta que el ambiente se tranquilizó.
En 1954 decidió inscribirse como militante del Partido Comunista y para tal fin envió una carta a los dirigentes del comunismo peruano. Había tenido una coincidencia total durante muchísimos años. Por supuesto que fue aceptado en esas filas.
Seguidor de Lenin

En 1955, le vino al poeta una caída económica sin precedentes al sufrir un  repentino embargo de sus bienes  que muchos lo atribuyeron  a tanta solidaridad repartida a sus amigos y allegados. El quedó demudado con el alma deshilachada. Un golpe inesperado para la familia que había casi olvidado la pobreza. 
FAMOSA CARTA
Reacionó con la pluma y escribió la famosa “Carta a Violeta”, como momento cumbre de su poesía. Utiliza un estilo coloquial sin dejar el lirismo y una suave estructura narrativa. Persiste la promesa de una vida nueva, con entero amor a la compañera.
El climax viene cuando el poeta afirma: "Ven pronto, estrella y mar, música terrestre/aquí  te espero y mientras llegas/empezaré a amar el porvenir/hecho luz entre tus ojos/pan en la mano de los niños/leche en tus senos, ala en tu voz/eternidad en tu grito de gran madre/rosa roja en tu pasión de comunista/y alba en todo lo tuyo que me estoy llevando al sueño".
Recibió en el destierro la visita de su madre Mercedes Velasco Seminario, quien vendió todas sus pertenencias para el reencuentro. Sería la última vez que pudieron verse. Al poco tiempo  y al retornar murió en Lima. Los esbirros de la dictadura, con Esparza Zañartu a la cabeza, no lo dejaron al poeta regresar para enterrar a su progenitora.
Escribió la “Elegia a la Muerte de mi Madre”  algunos de cuyos versos dicen: “Quise volver a ella y lo impidieron/ pensé volar allá pero me ataron/ hasta que llegó un cable: mamá murió/ y dejé de ser hijo para siempre/Si madre, tu recuerdo y mi recuerdo/hechos ya tiempo, amor insepultable”.
Hasta que la dictadura de Odria cayó y se instauró el gobierno democrático de Prado. Valcárcel decidió retornar al Perú. Pero primero se fue a Panamá para vender su obra “Canto de Amor  Terrestre”, lo que le permitió contar con algo de dinero para instalarse nuevamente en la patria. A fines de 1956, toda la familia estaba en Lima.
NIXON
Prado, su perseguidor del ayer, lo invitó a cenar a Palacio de Gobierno y lo tentó con un puesto diplomático en Francia, representando a su gobierno. El ofrecimiento lo declinó muy seguro y con la frente en alto, no olvidando sus convicciones.
Cuando el Vice-Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, llegó a Lima en 1958 quiso visitar la Casona de San Marcos. Allí lo esperaron los estudiantes, trabajadores e intelectuales. Entre ellos: Valcárcel.  La repulsión popular fue total. Incluso le cayó al norteamericano un escupitajo en el rostro.
A Nixon lo escupieron

La noticia y las fotos dieron la vuelta al mundo. Al día siguiente, “The New York Times” informó sobre el bochornoso suceso, con una fotografía del poeta Valcárcel en la portada. Lo sindicaban como el principal instigador. Hecho que lo halagaba, aunque decía que era un honor inmerecido.
Su incorporación al Partido Comunista del Perú ocurrió, al poco tiempo, tratanto de encontrar una linea de equilibrio entre los viejos lideres Jorge del  Prado, Raúl Acosta entre otros y los jóvenes como: Héctor Bejar, Julio Dagnino, Miguel Tauro, y Félix Arias Schreiber. Con Violeta conformó la cédula “Julius Fucik” y después la llamada “Unidad”, con la cual se identificaron por siempre.
 
Jorge del Prado

“PERU POPULAR”
Animado por conocer el Perú profundo, Gustavo partió con Violeta junto con los poetas Alejandro Romualdo, Juan Gonzalo Rose, Germán Carnero Saldarriaga y otros en un periplo  terrestre, en carro alquilado por la sierra central. Llegaron a Yauli, Huancayo y otras ciudades donde se realizaron con todo éxito recitales. Luego partieron al sur por Arequipa, Puno y Cusco.
Incursionó, por su cuenta y riesgo, en el quehacer impreso y creó la combativa Editora Perú Nuevo  que sacó el quincenario “Perú Popular”. Desde sus páginas demandó la excarcelación de Alfredo Tello y Héctor Pretell, acusados del  asesinato de Francisco Graña Garland,  Director del Diario “La Prensa”. Si bien “Perú Popular” no logró vencer las barreras comerciales, se enorgulleció por contribuir a conseguir la libertad  de los dos presos.
Prosiguió su labor editorial. Las obras de González  Prada, Chocano, Shakespeare, Valejo entre muchas otras más, en ediciones a precios populares. El mismo las vendía en distintos lugares de Lima, como las grandes unidades escolares, repletas de profesores y alumnos. Lo ayudadaban sus amigos: Alfonso Barrantes Lingán, Ricardo Tello, Julio Dagnino, Luis y Santiago Zapata.
 En 1960 se editó su  antología bajo el titulo de “Sus mejores poemas”. Lo mismo que ensayos y artículos literarios. Hacia finales de año le tocó el turno a “El Amanecer Latente”, un drama teatral en tres actos, cuyo personaje principal era Tupac Amaru.
LA CASA
Por aquel  tiempo, los Valcárcel se instalaron como inquilinos en la casa ubicada en la calle Los Tacones 2249, interior C, de la Urbanización San Eugenio del distrito de Lince, a unos metros de la Gran Unidad Escolar Melitón Carbajal. En esta vivienda estuvieron con sus hijos más de 20 años. Hasta que los desalojaron, a la fuerza, por oscuras transacciones en el Poder Judicial.
Dirigió el periódico “Unidad”, órgano oficial del Partido Comunista del Perú. Esta agrupación era la que seguía la linea de Moscú y por eso se le denominaba ortodoxo, durante la guerra fría. La dirección tuvo que ejercerla en forma clandestina después del golpe militar de 1962, tras ser saqueadas sus oficinas.
Visitó Budapest, Hungría, durante el Congreso de la Organización Internacional de Periodistas. Conoció la China  maoista y la Unión Soviética. Pasó por Cuba y asistió a los festejos del segundo aniversario de la Revolución Cubana. Publicó un libro con el titulo de “Cuba Si, Yanquis No”, incluso con poemas, luego del bloqueo económico. Fue varias veces Jurado de los concursos literarios de la Casa de las Américas.
Otro de sus libros se refiere a “La Unión Sovietica” con colofón del Secretario General del Partido, Jorge del Prado. En el caso del país, realizó un estudio que sale a luz con el nombre de Perú: Mural de un Pueblo, una revisión de carácter marxista sobre los incas. Contó que se lo encargó el guerrillero Ernesto “Che” Guevara. 
CONDECORACIONES
Lo condecoraron por sus logros y realizaciones a nivel nacional e internacional. El Alcalde de Lima, Alfonso Barrantes Lingán, el primer alcalde socialista capitalino, le otorgó La medalla Cívica de la Ciudad.
Por su parte, la Unión Soviética lo distinguió varias veces. Incluso con la Medalla Lenin. A su esposa, Violeta Carnero, también la premiaron al lado de Dolores Ibaruri, “la Pasionaria”, que luchó en la Guerra Civil Española y se convirtió en un símbolo revolucionario eminente.
Retomó la vena poética con el libro “Poesia Extremista” que, en buena cuenta, es un homenaje a los guerrilleros que por sus ideales-acertados para unos, equivocados para otros- perdieron la vida. Entre ellos figuraron: Luis de la Puente y Uceda, Javier Heraud, Guillermo Lobatón y otros más. 
La Agencia de Prensa Nóvosti (APN) de la Unión Soviética, nombró como  corresponsales, en el Perú, a Gustavo Valcárcel y Violeta Carnero Hocke. Ellos publicaron la revista “Panorama Internacional”, dirigida por ambos durante doce años.
 Luego del golpe de estado contra Allende  compuso unos versos denominados “Pentagrama de Chile Antifascista”. En forma simultánea editaron este poemario en Cuba, por cuenta de la Casa de las Américas.y en la Unión Soviética donde la  revista “Literatura Extranjera de Moscú”, con un tiraje de 600 mil ejemplares, lo reprodujo de principio a fin.

Allende en la pluma de Valcárcel

ACCIDENTE
 Sufrió un  accidente de tránsito cerca de su casa y fue atropellado por un vehículo  Quedó internado en un hospital. Maltrecho, pero a salvo, al cabo de un tiempo. A partir de entonces, todos sus pasos fueron precedidos por un bastón.
Renuncio a la APN y a la Dirección de la Revista “Panorama Internacional” por su discapacidad física definitiva. Aquí terminó, virtualmente, la faceta pública del poeta. En adelante será sedentario y desaparecieron, por completo, las agendas antes sobrecargadas de compromisos.
La salud del poeta decayó notablemente. Sufría de un enfisema pulmonar por ser un fumador empedernido y el hecho se agravaba porque consumía licor constantemente. Por eso se internó muchas veces en diferentes centros de salud. De ello escribió un poemario que se llamó “Prontuario de Hospital”. “Por qué la punta del odio me ha escogido/para que sangre a solas con mis versos/amarrado a la pata de un camastro/en una catacumba de hospital.
Le  llegó la hora del reposo del guerrero. Pudo ver la caída del muro de Berlin y la desaparición de la Unión Soviética  Pero el, empecinadamente, insistió en el anhelo y lanzó su utopía: “El socialismo  regresará remozado de experiencias”.
Violeta también renunció a sus actividades periodísticas con el exclusivo fin de cuidar al compañero de toda una vida, cuya salud empeoraba cada día. Incluso con alucinaciones etéreas y espirituosas. 
CRONICAS
Sus crónicas sobre la revolución de Trujillo, teniendo como base los relatos verbales y escritos de Agustín “Cucho” Haya de la Torre y un manuscrito entregado por Victor Raúl, fueron publicados en el diario de “Marka”
A pesar del distanciamiento con el Apra, quiso probar la importancia de ese movimiento social, rescatar las figuras de “Bufalo” Barreto y del propio Cucho y, segun sostuvo, dar a conocer el comportamiento difuso de la dirigencia partidaria.
Presentó por última vez al público el recital de su produccion “Toda la poesía, Toda” incluyendo a los  más representativos vates del país. Con evidente signo de humildad, al final recién leyó sus poemas.
Por iniciativa del Senador Luis Nieto, El Estado le otorgó una pensión vitalicia en reconocimiento a los servicios prestados al país. Pero la cantidad no era muy significativa que digamos. Sin embargo, algo valía,  aunque poco podía hacer con lo que recibía.
ENFISEMA
Para palear el enfisema lo trasladaron a Huampaní, lugar de buen clima. La Federación de Periodistas del Perrú le entregó un diploma por los servicios prestados. Le rindieron homenaje en el Teatro Municipal. Allí declamó sus poemas. A raiz del desalojo de su casa, escribió un poema de calor “la Casi Despedida”. Dejó inconclusas sus memorias.
La última vivienda que tuvieron, Gustavo y Violeta, estuvo ubicada al fondo de una quinta entre la ciudad universitaria de San Marcos y la de la Católica. Allí ya no escribió. Pero si le llegó el arrullo de sus versos traducidos al inglés,  francés,  belga,  alemán,  ruso y  vietnamita.
Valcárcel está fatigado de vivir y lo internaron en el Hospital Rebagliati. Lo acompañaron Violeta y sus cuatro hijos. Agonizó de la mano de ella. Poco antes de morir dijo: “si los críticos no me han dejado el sitial que me corresponde, me lo darán en el Cementerio Baquijano, allí me cremarán en la esbelta chimenea, bajo el cielo de Lima, incinerado en poesía”
Le dijo adiós a este mundo y dejó de respirar. Pero antes le señaló, claramente, a su compañera : “Viole me voy. Si no te vas conmigo, quédate cabalgando en mis pensamientos". (Edgardo de Noriega)

2 comentarios:

  1. Mi apreciado gordo:
    Felicitaciones, hay que buscar la forma que Miscelánea sea conocido por las instituciones educativas, por ejemplo en esta edición, incluyes dos formidables informes sobre Gustavo Valcárcel y Alfonso Ugarte, dignos de ser coleccionados y de difundirlos masivamente, felicitaciones.
    Victor

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  2. Recién acabo de hallar este homenaje a Ángel Gustavo VALCÁRCEL VELASCO, mi padre. Y me ha dado alegría y orgullo. Muchas gracias a Miscelánea, y a Edgardo Noriega. Saludos fraternos. Rosina Valcárcel Carnero.

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