lunes, 12 de noviembre de 2012

SCORZA: POESIA Y DENUNCIA SOCIAL

Un poeta de matices profundos de rabia y desesperación. Pero también de consistente y profundo amor. El narrador por excelencia, global y brillante, de entera denuncia social  que pone, en la picota de la realidad, la necesidad imperante de la justicia de este tipo en el Perú. Pero también por algunos criticado, duramente, por su condición de editor de libros. Lo cierto es que se sostuvo, como controversia, que era poco serio y pegado enteramente al vil metal.  No obstante, que llenó, como nadie, de  publicaciones a todo el Perú con precios cómodos y al alcance de todos.
Manuel Scorza Torres perteneció a la denominada generación del 50 y se convirtió en un analista de polendas con respecto a los fenómenos sociales. Incluso, con brillantez, a través de los poemas y sobre todo la novela  y la ficción. El lenguaje claro, preciso. La contundencia y la rebeldía casi siempre presente. Como una premisa de cambio  permanente.
Nació en la Maternidad de  Lima el 9 de Setiembre de  1928. Después de haber pasado cinco años en  el poblado campesino de Acoria, jurisdicción del departamento de Huancavelica,  retornó a la capital para finalizar sus estudios en el Colegio Militar Leoncio Prado.
 Cabe precisar que su progenitor había nacido en Matara Cajamarca. Emigró a Trujillo y en una hacienda cañera, Casagrande, encontró trabajo de obrero. Su siguiente ocupación fue de mecánico. Esta vez en Lima en un lugar atroz, el Manicomio Larco Herrera de Magdalena.
ASMA
 Alli conoce a la que será la madre de Manuel,  Edelmira Torres. También de origen provinciano y pobre. Ella nació en Acobamba en el departamento de Huancavelica. En el manicomio trabajaba de ayudante de enfermera.
 La salud de Manuel, padece de asma, obliga a los padres a volver a la sierra donde se busca  un clima más benéfico. El progenitor se instaló como panadero en Acoria. Estos tiempos de infancia le darán  el conocimiento de la vida de los pueblos indígenas. Un origen humilde, muy humilde que lo hizo vivir, por un buen tiempo, en tres piezas del mismísimo manicomio
En una oportunidad, Scorza relató: “Es cierto que yo no hablo quechua aunque lo entendía de pequeño. Aún en los estamentos mas pobres del Perú hay grandes barreras y mi familia se había convertido en una de pequeños comerciantes y  eso ya nos diferenciaba de los indios”.
Manuel Scorza.
Su educación se inició en un colegio religioso, el Salesiano  de Huancayo. Los esfuerzos y sacrificios económicos son muy grandes. “Mi madre decidió hipotecar todo lo que tenía para que yo me instruya”, relató en una oportunidad.
El retorno a Lima, al mundo de los pobres en la gran ciudad, ocurrió en 1939. Su padre tiene ahora un puesto en la calle de vendedor de revistas. Los esfuerzos de la economía materna se gastan exclusivamente en su educación. 
LECTORES
Pero hay un hecho importante que cuenta el escritor. “Su madre leía apasionadamente novelas. Pese a la pobreza. Mi padre consideraba que las lecturas eran tiempo secuestrado al trabajo. Le dio autorización a su esposa para revisar un solo libro al mes. Ella lo engañaba y por supuesto que devoraba más publicaciones y yo lo hacía a escondidas.  La Mamá salía de compras y para evitar acompañarla, yo me hacía el enfermo. No bien se alejaba, me precipitaba al desván donde ella apilaba sus novelas”.
Formó parte de los vates oficiales del Partido Aprista, los llamados poetas del pueblo con Gustavo Valcárcel, Luis Carnero Checa, Alberto Valencia y otros. Lo apresan. El lo cuenta de una manera tan original.  Lo deportan y se convierte, por un tiempo, en ciudadano del mundo.
La originalidad consiste en que escribió una nota en el diario de los apristas por estar enamorado de una de las hijas de los jerarcas del partido, Nora Seoane Arbutti , cuya padre era Manuel “Cachorro" Seoane: el Nº 2 del Apra. Al dia siguiente, zuacate vino la policía y se lo llevó preso. El paso, posterior y definitvo, es el exilio.
En  esas condición duro siete años. Pero se dedicó enteramente a  escribir. Uno de sus poemas  que pertenece al libro “Imprecaciones” es tremendo, violento y amargo cuando dice: “Años que se comieron las arañas. /No tuve paz/ni donde reclinar la cabeza. /Era mi corazón un animal /que salía de los hornos tiritando/los trenes me llevaban, cruzaban/las tinieblas con los ojos hirviendo. /Años como ratas echadas a morir. /El viento/salía ardiendo de mi vida”.
Parte de su exilio lo pasó en México.

HAY QUE VIVIR…
Forma una desgarrada poesía social donde destacan estos versos: “Hay que vivir ausente de uno mismo/hay que envejecer en plena infancia /hay que llorar de rodillas delante de un cadáver/para comprender que noche/poblaba el corazón de los mineros”.
En 1952 apareció su primer ensayo político, “Una doctrina americana”, en la revista Cuadernos Americanos. El artículo se centró en la  propuesta política del Apra. Repaso por los principios que abogó. La justa redistribución de la riqueza y la unidad política y económica de Latinoamérica. La llamaba él, Indoamérica al estilo aprista.
Una de sus tesis fue que el arte nativo de esta parte del continente es a menudo superior al de origen europeo. El ensayo hizo hincapié en el vigor de la Literatura y sobre todo de la Novela. Elogió a  José Eustasio Rivera, el autor de “La Vorágine” y Ciro Alegría, con “El Mundo es Ancho y Ajeno”. A su entender, están muy por encima de Henry Miller y Jean Paul Sartre.
Del año 1952 es el “Canto a los Mineros de Bolivia”, poema que obtuvo distinciones y premios universitarios. El poeta visitó ese país y escribió un largo ensayo “La Independencia Económica de Bolivia”. Allí elogió la elección de Víctor Paz Estenssoro como Presidente de la República y aplaudió la reforma agraria emprendida.
Mineros bolivianos en el homenaje del poeta

Otro fruto ensayístico de su interés social resultó  una breve biografía que hace del padre de la independencia mexicana, Miguel Hidalgo.  Este sacerdote  fue un líder auténtico insurrecional que decretó en su país la  abolición de la esclavitud.
LA VOZ DE LOS QUE NO TIENEN VOZ
En 1955 aparecieron “Las Imprecaciones”. El poeta ofreció su voz a cuantos no las tienen.  Oh miserias  oh sartenes/humildísimas cucharas, platos mal lavados/aullad por mi boca, hermanas. /Yo vine a cantar por vosotras, /yo soy la boca del que no tiene boca.
A partir de la publicación de esta obra es cuando su apellido deja de escribirse de modo correcto. Escorza pierde la vocal inicial. Según el escritor, fue debido a una errata tipográfica y no hubo manera de corregir la portada de la edición. Así decidió adoptar la forma errónea.
Los últimos años de exilio fueron particularmente difíciles  Influyó en su cambio ideológico, su decepción por la trayectoria política del Apra que se iba a pasos agigantados hacia la derecha. Scorza estalló con una carta de renuncia fulminante con el titulo de “Good Bye Mister  Haya”. Se va de ese partido, evidentemente,  tirando la puerta.
En 1956, Scorza está en el Perú de vuelta. Tras su retorno a Lima se convierte en un  poeta solitario. Lo mismo que Juan Gonzalo Rose, quien también había dejado el aprismo tibio y cada vez más conservador. Poco después de su retorno se casó con Lidia Hoyle, con quien tuvo dos hijos: Manuel y Ana María. Permaneció en el país durante los once años siguientes.
Comenzó en Lima una etapa editorial destacada y de entera difusión como ejemplo entero. Preparó el Primer Festival del Libro con una selección de diez mil volúmenes que se vendieron en diferentes kioskos ubicados en distintos puntos de Lima y se agotaron en muy poco tiempo.
POPULIBROS
La experiencia será repetida con el mismo éxito en Colombia, Venezuela y Cuba. Lo que se hizo es editar a bajo precio las obras para venderlas, evitando los intermediarios. Scorza se convirtió en un editor popular y se le recordó por ser el autor de los famosos “Populibros”, que salieron a luz con inusitado éxito.
En la colección  aparecieron infinidad de autores con diferentes  títulos.  Como José María Arguedas con “Yawar Fiesta”,”La Agonía de Rasuñiti” y “El Sexto”. Ciro Alegría con ”La Serpiente de Oro” y” Duelo de Caballeros”, Enrique Solari con “Collacocha”, “Nuevos Cuentos Andinos” y “El Hechizo de Tomayquichua”, de Enrique López Albujar, ”El Pecado de Olazabal” de Luis Alberto Sánchez. “El Señor  Presidente”, de Miguel Angel Asturias.
Armando Robles Godoy  presenta “Veinte Casas en el Cielo”.  Luis E. Valcárcel, “Tempestad en los Andes”, Alejo Carpentier, “Guerra del Tiempo”. Honorato de Balzac  “Papa Goriot”. Juan José Vega,” La Guerra de los Viracochas” y “Manco Inca, el Gran Rebelde”. Ernesto Hemingway, “El Viejo y el Mar”. Oscar Wilde, “Sus Mejores Cuentos” y “El Retrato de Dorian Gray”.
Asimismo Fiodor Dostoyevsky con “El Eterno Marido”, Mario Vargas Llosa,” Los Jefes”. Juan Seoane, “Hombres y Rejas”.” Los Mejores Cuentos” de Edgar Allan Poe. “Dios en el Cafetín” y Lima La Horrible” de Sebastián Salazar Bondy.  “El Muro” de Jean Paul Sartre. Gustave Flaubert con “Madame Bovary”. Julio Ramón Ribeyro,” Los Hombres y las Botellas” y Enrique Congrains Martin: “No Una sino Muchas Muertes”, entre muchos otros autores.
CRITICA DURA
No todo es éxito y realización en Scorza en esta vital experiencia. Definitivamente tuvo detractores al máximo que criticaron su proceder. Entre ellos nada más y nada menos que  Mario Vargas Llosa, hoy Premio Nobel de Literatura.
En sus memorias, las páginas del libro “El Pez en el Agua”, el insigne escritor denunció, implacable, lo siguiente: Scorza inició  unas ediciones populares de libros que tuvieron enorme éxito y le harían ganar una enorme fortuna. Sus arrestos socialistas habían mermado y había síntomas del peor capitalismo en su conducta”.
Luego añade: “Les pagaba a los autores-cuando lo hacia- unos miserables derechos  con el argumento que debían sacrificarse por la cultura y el andaba en un flamante auto Buick color incendio y una biografía del millonario griego Onassis en el bolsillo. Para fastidiarlo, cuando estábamos juntos, yo solía recitarle el menos afortunado de sus versos: "Perú, escupo tu nombre en vano”.
Adicionalmente tomó contacto con toda la problemática campesina de la zona centro en la época del  segundo gobierno de Prado y entró a formar parte del Movimiento Comunal del Perú, como Secretario de Política  El fundador de la agrupación,  Elías Tacunan Cahuanca, muy conocido en el del Valle del Mantaro. Había sido militante del Apra desde 1930 y líder de la poderosa Federación Departamental de Comunidades de Junín
A caballo en la  sierra

 En 1945 ingresó el escritor a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se inició para él una etapa de intensa actividad política con convicciones y creencias propias. La de un aprista por sus cuatro costados en posiciones revolucionarias.
EPOCA DURA
Lo aprendido será trasladado a una poesía muy expresiva y  llena de fuerza. Numerosos versos aparecieron en su primer poemario que llevó el titulo de”Imprecaciones” como fruto implacable del desasosiego que lo ha sumergido el exilio.
Fue una época dura de poderes y debilidades. La miseria e incluso el odio llegaron a su ser. Naufragó frente al mal, sentimiento que lo hace, de todas maneras, madurar, aunque tenía el alma triste.
No regresó inmediatamente  al país cuando acaba la tiranía. Lo hace  más tarde y es protagonista de la noticia cultural porque ganó el Premio Nacional de Poesía por  Imprecaciones, libro que fue publicado en México tres años antes.
Scorza triunfó, además, por completo con su obra narrativa y encuentra el espacio ideal para expresarse sobre los problemas sociales del Perú cuando precisamente dejo de ser aprista y se radicalizó hacia posiciones socialistas.

Una pintura que lo retrata por completo.

Su primera novela “Redoble por Rancas” formó parte de un ciclo llamado La “Balada y “La Guerra Silenciosa”, donde a partir de una visión muy poética mezcla los mitos ancestrales y la historia. Expuso la justa lucha de los campesinos que data de tiempos inmemoriales por recuperar sus tierras.
EXITO
“Redoble por Rancas” tuvo un fulgurante éxito europeo. La novela denuncia explícitamente los abusos sufridos por las comunidades campesinas de los andes centrales, de mayoria indígena, en su lucha contra la explotación y la injusticia.
 Según los críticos, la obra de Scorza responde a la hermenéutica que dialoga con la tradición literaria peruana representada por los que menos tienen. Pero lo importante es que trasciende sus límites y convenciones y huye de la etiqueta indigenista en un proceso constante y paulatino que se mueve en dos niveles. Uno histórico y real y otro ficcional, que desde un enfoque mitológico y fantástico tiene como función constituir una aclaración de la realidad.
 Hay una etapa posterior de intensa actividad poltica de Scorza en su condición de militante de Izquierda Unida alla por los años 80. Fue integrante del Frente Obrero Campesino y Popular (FOCEP) que lideraba el doctor Genaro Ledesma Izquieta, varias veces Congresista de la República.
Las otras novelas que componen el ciclo de baladas, “Historia de Garabombo el Invisible” que data de 1972, “El Jinete Insomne”, cinco años después.  Por la misma época sale “Cantar de Agapito Robles” y  finalmente “ La Tumba del Relámpago”.
El Jinerte Insomne cuenta la historia de Raymundo Herrera en su lucha por recuperar el reconocimiento legal de los títulos de las tierras para manos de los indigenas, sus verdaderos dueños.
ZIGZAG
En  el Cantar de Agapito Robles, las ultimas palabras de la novela son las siguientes: “Toda la quebrada estaba ardiendo.Un zigzag de colores avanzaba  incendiando el mundo. Así se recuerda a otro rebelde andino Juan Santos Atahualpa que, a mediados del siglo XVIII, encabezó una rebelión indigena que los españoles nunca derrotaron. Este personaje despareció de la historia de la misma manera quie Agapito desapareció de la novela
Mientras que “En La Tumba del Relámpago”  asistimos a la llegada del abogado Genaro Ledesma izquieta, en 1958, a Pasco en su calidad de maestro de escuela. Alli descubrió el  Perú secreto de los campesinos indígenas y se convirtió en caudillo de las reinvindicaciones populares, enfrentándose con los poderes fácticos a costa de su libertad
La novela de 1972 narra el drama de un indigena de los páramos de Ayacucho que se sentía invisible porque el poder político y económico a traves de las distintas instituciones no lo veían. Las demandas por las que clamaba representando a su pueblo no eran escuchadas ni menos resueltas. Entonces, él se declaró invisible y pudo de esa forma unir a todos los ignorados y crear un movimiento de este tipo
 Todas ellas continúan uniendo el realismo social a la fantasía poética. Esta serie de novelas traducidas a más de 40 lenguas constituyó una colección de obras de las más difundidas y reconocidas de la literatura peruana del siglo XX.

 
El narrador con sus principales obras.

MUERTE
En 1968 partió rumbo a París auto exiliado donde se convierte en  lector de literatura hispano americana en la Escuela Normal  Superior de Saint Cloud. Ha llevado consigo dos manuscritos, una colección de poemas y una novela “El Vals de Los Reptiles”. Son publicadas en 1970  en México y en Barcelona donde incluso es finalista del “Premio Internacional  Planeta.”.
Dejo de existir a los 55 años  cuando precisamente su obra estaba en apogeo. Había publicado su última novela “La Danza Inmovil”. En la madrugada del 28 de Noviembre de 1983, el Boeing 747 de la compañía colombiana Avianca se estrelló, aterrizando en el Aeropuerto de Barajas España, poniendo término a la vida de uno de los más importantes poetas y novelistas peruanos.
Sus restos traídos a Lima donde fueron enterrados en el Cementerio El Angel y recibidos en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez por autoridades del Gobierno, parlamentarios y delegaciones de campesinos llegados de diversas partes del Perú profundo como: Yanahuanca, Huancavelica, Tarma y Cerro de Pasco, cuya problemática fue tratada por  Scorza. Los campesinos se confundieron con una numerosa delegación de la coalición en que  en vida perteneció, el FOCEP.
En el  accidente aéreo, además del peruano,  fallecieron  otros tres escritores Angel Rama, del Uruguay, su esposa  Marta Traba argentina y nacionalizada colombiana y el mexicano Jorge Ibarguengoitia. Asimismo los pintores Jairo Téllez y Tiberio Venegas. Ellos iban a participar en el Encuentro Hispanoamericano de Cultura a realizarse en Bogotá, Colombia.
OBRAS
Además de “Las Imprecaciones” por el que ganó el Premio Nacional, la obra poética de este autor esta conformada por los siguientes títulos  “Poemas de Amor”, “Los Adioses”, “Desengaños del Mago” y “Requiem para un Gentil Hombre”.
Una vez dijo: “Yo he dotado de una memoria a los oprimidos del Perú, a los indios  que eran hombres invisibles de la historia, que eran protagonistas anónimos de una guerra silenciosa, y que tienen hoy una memoria… Tienen esa memoria, está dada ya irreparablemente y no se podrá borrar nunca, porque la han adoptado incluso los pueblos en combate…”
Vislumbró la diáspora de la tragedia americana y sus grandes sueños de libertad. Le preocupó la condición del pueblo indio en su drama cotidiano y la falta de alternativas frente a los pueblos desarrollados.
 Supuso que hacían falta grandes cambios, a nivel político, religioso, lingüístico. El campo era el futuro  y los inmersos en el planeta indio debían luchar, con esperanza, sin sentirse derrotados de antemano, oponiendo la fuerza colectiva frente a la individualista que imponía la sociedad industrializada.
 Los  campesinos, con su riqueza moral, su espíritu comunal, con el coraje que impulsa a los hombres a realizar actos superiores deben superar los traumas profundos que los esclaviza y entrar a formar parte de la Historia. Ese era el pensamiento Scorza.
EDITOR Y ESCRITOR
Un editor popular, pero sobre todo  un escritor excepcional, utilizaba en sus obras un lenguaje de estilo depurado, modelado sobre la permanente resonancia metafórica, la mezcla de fantasía y realidad se equilibra en función de su capacidad de creador literario. Es en su obra narrativa, donde encuentra el espacio ideal para explayarse sobre los problemas sociales del Perú.
No le gustaba  que lo consideren indigenista aunque tenía una admiración total por Arguedas a quien consideraba el mejor escritor peruano. Por eso es que, precisamente, en 1971, le escribe al historiador Juan José Vega y le dice: “Yo siempre me he proclamado cronista de la “Guerra Callada” que el país oficial ha tenido con la cultura indígena y creo que sin caer en el indigenismo,nunca fue mi camino por alli. Reveló otros aspectos. Estas novelas mías tienen entre sus ingredientes mitos y leyendas. Nos muestran la cosmovisión andina pero desde otra perspectiva.
En “La Danza Inmovil” se narra el conflicto interior de un guerrillero que se enfrasca en el dilema entre cumplir su deber como revolucionario o entregarse al amor de una mujer. Cree que debería serle fiel al movimiento, pero desiste. “Mi carne no puede más con la nostalgia de su carne, la revolución no me sirve para nada…” y justifica su retirada diciendo que “el  acto verdaderamente revolucionario no es morir, es vivir”… El quiere vivir con  y para Marie Claire, su amante francesa.
HOMENAJE
Lo malo es que Scorza murió en el apogeo de su obra. Parece que presintió su muerte y desde el aeropuerto de Paris, antes de ocurrir la desgracia, le escribió a su hija una carta en la que le explicaba el estado de su patrimonio. La misiva la envió en un papel de block, sin firmar y con letra apresurada, dijo al final: “Ya hablamos porque me tengo que ir”.
Ana Maria y su hermano Manuel llegaron a Madrid para reconocer el cadáver de su padre. Manuel lo reconoció por el antifaz que usaba para dormir y por una hoja escrita a maquina y corregida con su letra pegada a su cuerpo.
Un homenaje conmovido le rindieron a Scorza varios intelectuales en el Instituto de Cooperación Iberoamericano. Las más sentidas fueron las palabras del escritor argentino Abel Posse,  algunos años Agregado Cultural de la Embajada de su país en Lima.
Fue el más conmovido cuando dijo:  “ Siempre cuando te enteras de la muerte de alguien, te produce el desgarro de su ausencia. Queda su literatura como consuelo. Scorza era el hombre contradictorio. Nunca en paz consigo mismo, identificado con el medio indigena que se resiste a desaparecer y no acepta la cultura del colonizador Un escritor cholo como lo fueron Vallejo y Arguedas. Uno de los mayores escritores del Perú, de la sierra, del mundo americano en rebelión permanente”.
Con los poetas Calvo y Naranjo

“FE DE ERRATAS”
 Horas antes de abordar el avión donde murió, Scorza le mandó a su agente literario en España, Ramón Serrano, un artículo denominado “Fe de Erratas” donde hay un recuento de su vida con grandes e interesantes revelaciones.
Alli dice que fue conspirador desde los 18 años. Esa edad tenia cuando la policía asaltó su casa, asustó a unos niños que habían ido a intercambiar bolas de colores con su primo y lo sacaron por aprista, revolver en mano.
Reveló también que estuvo enamorado de Nora Seoane Arbutti,  a quien le dedicó un poema de amor publicado en el diario de esa organización política “La Tribuna” el día que el Apra se sublevó contra el Gobierno de Bustamante con la rebelión de la marinería, el 3 de Octubre de 1948.
Contó que en México los posteriormente guerrilleros Luis de la Puente y Uceda y Juan Pablo Chang,  además del poeta Juan Gonzalo Rose, trabajaron con él en una lavandería. El hambre nos hizo enjabonar, refregar y planchar bestialmente durante 15 días.
Luego sigue relatando: “Cuando reclamamos nuestros salarios, el amante de la dueña, un inspector de inmigración, solicitó nuestros permisos de trabajo. No los teníamos. Habíamos violado tres leyes:  trabajar sin permiso, creer que el dinero se gana trabajando y confiar en los propietarios de la lavandería Teissy. Merecimos que se nos dijeran: O se van sin cobrar o se largan de México. Tuvimos que hacer lo primero”.
CON DE LA PUENTE
Compartió un cuarto con de la Puente y Uceda en los tiempos que preparaba su  primera expedición de guerrilla al Perú.  “Luis y yo eramos asmáticos y a veces nos sentiamos muy mal. Por eso me ofreció su cuarto a fin de estar siempre listo para colocarme las inyecciones urgentes que podía exigir mi enfermedad”
Recordó que era muy amigo en la Guatemala de Arbenz de “una mujer con corazón de oro quien la ayudó a llegar a México. Era hermosa, era fea, era  gorda. Pero no se sentía mal en su cuerpo. Se enamoró de un argentino asmático también”
 Ella era Hilda Gadea y el, Ernesto”Che” Guevara que ya se preparaba, según Scorza dice, para  embarcarse en la historia. Pero antes decidieron casarse. El poeta Juan Gonzalo Rose fue el testigo del matrimonio.
Escribió además un ensayo titulado “Literatura primer territorio libre de América”, donde propone que el mito es el blasón de los pueblos expulsados de la Historia, el que protegerá la sabia de su identidad proyectada hacia el futuro.
En América Latina el mito es una necesaria construcción  histórica y los pueblos marginados o apartados de la Historia, podrán retornar a ella a través de este instrumento. La literatura, por otro lado, nace de la hirviente realidad. Una de sus grandes premisas.
VIAJES
Crece alimentándose de ella, refleja los hechos y acontecimientos genuinos de un pueblo a un nivel más profundo que cualquier ideología, sea política, religiosa o económica, y no excluye la irracionalidad. La Literatura dice es la única ideología con identidad propia.
Scorza realizaba frecuentes viajes por todo el mundo, siempre con esa inquietud de dar a conocer, a través de sus obras, las luchas de los campesinos de su país contra el cerco de los grandes propietarios.
Recorrió algunos países de América Latina: Chile, Argentina y Brasil. Se dedica a diversos trabajos eventuales: vendedor de perfumes, corrector de pruebas y conferenciante. En 1952 llegó a México. Allí permanece hasta 1956 y continua sus estudios en la Universidad Autónoma de ese país. Un total de siete años vivió en el exilio.
En enero de 1964 cuatro poemas de Scorza aparecen en la antología Poesía Revolucionaria del Perú. Se trata de una edición preparada por Alfonso de Molina en la que se recogen un total de 27 poetas. Entre ellos: César Vallejo, Alejandro Romualdo, Carlos Germán Belli, Sebastián Salazar Bondy, Luis Yañez y Javier Heraud.
Los poemas que aparecen en esta antología son: “Canto a los Mineros de Bolivia y tres más que provienen de “Las Imprecaciones” incluidos “La Epístola a los Poetas que Vendrán, “Cantando Espero la Mañana” y “Pueblos Amados”.
INTENSA ACTIVIDAD
Paradójicamente estos años de intensa actividad política y de investigación de los problemas sociales, también lo son de intimismo y de introspección personal. En 1960 aparecen “Los Adioses”, “Desengaños del Mago” y dos años después, en una edición reducida un poema elegíaco: “Requiem para un Gentil Hombre: elogio y despedida a de Fernando Quispez Asin”
En "Los Adioses" el poeta convocó, en líneas generales, todo el consuelo que siguió a una ruptura amorosa. Uno de sus más bellos poemas puede ser considerado como centro de todo el proceso: “ Ibamos a vivir toda la vida juntos./ Ibamos a morir toda la muerte juntos./Adiós./ No se si sabes lo que quiere decir adiós./Adiós quiere decir ya no mirarse nunca,/vivir entre otras gentes,/reírse de otras cosas,/morirse de otras penas./Adiós es separarse,¿entiendes?, separarse,/olvidando, como traje inútil  la juventud…/ A la hora en que parten los adioses,/el poeta sólo puede pedirle a las golondrinas/ que vuelen sin cesar sobre tu sueño”.
En 1963, La Comisión Nacional de Cultura le pide la confección de una antología de poetas peruanos modernos. Selecciona obras de jóvenes escritores preocupados por problemas sociales. En las palabras de preámbulo, titulado “Advertencia”, trató de definir a la llamada generación de los 50. Entiende que en ella se dieron cita los herederos de Vallejo.
La linea correspondió a muchos de sus poemas pero no se incluyó a sí mismo en la antología. La Comisión rectificó esta omisión y explicó en una nota que Scorza debe estar representado. Así lo hizo y seleccionó seis de sus poemas. Compuso "Cantar de Tupac Amaru" que nunca se publicó íntegramente.
DIVORCIO
En 1966 se divorció de su primera esposa. Al año siguiente se casó con Cecilia Hare y juntos decidieron abandonar el Perú. Recorrieron algunos países de América Central y residieron durante mes y medio en México.
 En este país publicó el que sería su último poemario “El Vals de los Reptiles” “Eva y yo a picotazos disputamos/los gusanillos de los años. /Por las playas buscábamos delirios, quizás estrellas/megaterios. /Decenas he mezclado pócimas para hallar la palabra /No hay palabra/ La quimera no permite acariciar su plumaje/ La pasión no es comunicable/ Las galaxias se alejan a trescientos mil kilómetros/ por suspiro de nuestros labios.
A finales de los 70, Scorza es un dirigente notable del FOCEP, cuyo liderazgo ejerce Genaro Ledesma Izquieta. “Estoy junto a Ledesma por una experiencia decisiva en mi existencia: mi participación en las revueltas campesinas de 1960, que son orígenes de todos mis libros”, declaró.
Renunció a participar como candidato Nº 4 del FOCEP a la Asamblea Constituyente. El documento aparece en la sección cartas de la revista “Marka” con el título “La denuncia de Scorza”. La misiva está firmada por Laura Caller Ibérico, Manuel  Cárdenas Bernal y Manuel Scorza Torres y está dirigida al Presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Ulises Montoya Manfredi.
Los tres firmantes expusieron las razones por las que decidieron renunciar. Estas razones pueden  resumirse en una sola. Que el gobierno ha restaurado las garantías constitucionales y la libertad de expresión y levantado el estado de sitio únicamente en apariencia.
Con uno de los personajes de sus libros

 En la práctica, mantiene suspendidas las garantías fundamentales. La renuncia de los tres firmantes se centraba en un hecho de verdad. La deportación de los candidatos políticos de la izquierda entre los que figuraba Ledesma, que había sido puesto a disposición de la Fuerza Armada de Argentina.
La luz se le cortó en un accidente aéreo y dejo varias obras inconclusas. Su sexta y última novela fue “La Danza Inmovil”. Quiso hacer un viaje a Argentina.. Habló de su nuevo libro “La Conquista de Europa”, una novela cómica, clásica humorística y filosófica. Quiso pasar las fiestas de navidad con su familia en Lima. Si vida estaba llenas de proyectos. Pero el avión, al estrellarse, todo lo trajo abajo. Murieron 156 pasajeros y 25 empleados de Avianca. Falleció joven. Al lado incólume y vigente una rica obra literaria que siempre está a disposición de todos. Como la vida misma. (EdeNM)

8 comentarios:

  1. Mi querido gordo:
    Me saboreado tu crónica sobre Manuel Scorza, excelente, no puedo decir lo mismo de tu ensayo sobre Sybila, ha prevalecido el higado y te ha salido biliosa.
    Saludos.
    Victor Alvarado

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  2. Mi querido Víctor:
    En la discrepancia esta la luz. No puedo ser tolerante con el terror como sinónimo de muerte y desolación. Lo que hace Sybila Arredondo, desde el exterior, es una barbaridad de barbaridades. Lo que más me ha indignado es que que el documental de marras quiera palear las andanzas de esta mujer que colaboró tanto con algo que si hizo daño al Perú. Que no respetó a nadie. Y así solucionar un problema familiar, me parece, realmente, detestable e indignante. Primero está el Perú. La paz del Perú
    Ahora bien, yo no soy infalible y porque, precisamente, ejerzo la democracia a plenitud, te invito cordialmente a que con tu brillante pluma defiendas-lo que para mi es indefendible- la posición de Sybila. No tengo ningún problema en acoger puntos discrepantes. Anímate y por supuesto que no cambiaré ninguna coma. Tan sólo, si fuese necesario, reafirmaré mi posición. Con el terror no se juega.
    Saludos,
    Edgardo de Noriega

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  3. Mi querido gordo: en ningún momento he dicho que estoy en desacuerdo con tu posición de principios, mi desacuerdo es el tono ácido. Si más adelante considero escribirte una posición discrepante, no dudes, lo haré, abrazos.
    Victor

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  4. Definitivamente Manuel Scorza tenia alma de poeta y de narrador. Sus obras son encomiables. Una constante denuncia en favor del campesinado. Yo no si a Vargas Llosa se le pasó la mano de juzgarlo tan mal. Este escritor por lo que hizo merece el respeto general.Carlos Gutarra

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  5. MANUEL SCORZA GRANDE

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