miércoles, 29 de mayo de 2013

M.H. CORNEJO: JURISTA DE POLENDAS

Estudioso a carta cabal. Jurista de polendas que como parlamentario impulsó el Código de Procedimientos Penales completamente modernizado que aquí en el Perú tuvo vigencia de 20 años, de 1920 a 1940. Pero también científico como acucioso investigador de las ciencias humanas  y precursor de la Sociología en el Perú que, dicho sea de paso, cobró vigencia total a partir de los años 60 del siglo pasado.
Mariano Hilario Cornejo Zenteno, más conocido como Mariano H. Cornejo, fue además un político que ejerció una magnífica oratoria, habiendo sido ministro de estado y considerado como el ideólogo del régimen leguiista que perduró en el Perú entre 1919 y 1930, tratando de instaurar lo que se denominó “La Patria Nueva”.
Diputado y Senador en varias oportunidades y presidente  de ambas cámaras legislativas. Convincente orador parlamentario que defendió, con extraordinaria elocuencia, sus puntos de vista. Asimismo presidió la Asamblea Nacional Constituyente que promulgó la Constitución de 1920.
Considerado como el iniciador del positivismo filosófico en el país y difusor del evolucionismo spenceriano. En su obra se percibe la huella de otros autores como Comte, Levi Bruhl, Wund. Simmel, Frazer y Tagle. Su obra “ Sociologia General” apareció en Madrid España en dos volúmenes y la escribió entre los años 1908 y 1910. Resultó ser el primer catedrático de esta especialidad en la Universidad de San Marcos.


Mariano H. Cornejo

TITULOS
Fue hijo de Mariano Lino Cornejo y de Dorlisca Zenteno Infantas.  Nació en  Arequipa el 28 de Octubre de 1866. Estudió en el Colegio San Carlos de Puno y  en el de la Independencia Americana de la blanca ciudad. Los superiores los hizo en la Universidad mistiana de San Agustín y en San Marcos de Lima.
Consiguió, en 1896, el título de bachiller en Letras con la tesis “El Progreso Indefinido”, inspirada en una visión providencialista de la historia, repasando el desenvolvimiento humano. Consideró que el destino de las cosas estaba sujeto a un plan trazado por Dios.
A renglón seguido obtuvo su doctorado con una monografía titulada “Sociología del Arte” en la cual delineó esta disciplina, apelando a elementos históricos y al ambiente social en la que la obra artística es creada.
En el campo del Derecho fueron muy comentados sus estudios para optar el bachillerato correspondiente. Propició la revisión del sistema hipotecario de la época que lo consideró obsoleto  posible de ser cambiado inmediatamente. Se hizo del título de doctor en Ciencias Políticas. 
EN PUNO
Luego de graduarse de abogado, retornó a Puno donde puso su bufete profesional. Resultó elegido diputado suplente por Huancané. Su primer cargo efectivo político fue el de Alcalde de la ciudad lacustre en 1892, gestión en que puso especial énfasis en la defensa de la libertad de prensa, la autonomía municipal y la libertad de conciencia. Por esta época, contrajo matrimonio con  Clorinda Cano.
Lo eligieron diputado por la provincia de Azángaro y vino a Lima a ocupar su escaño parlamentario. En la cámara baja fue un férreo defensor de los principios jurídicos constitucionales y de la integridad territorial. Al producirse la criticada segunda elección presidencial del  entonces General Andrés Avelino Cáceres abandonó Lima y se estableció en Tacna, donde edito el periódico “La Voz del Sur”.
Estuvo en Bolivia y volvió a Puno uniéndose, posteriormente, al movimiento revolucionario encabezado por don Nicolás de Piérola contra el gobierno cacerista. Lo eligieron otra vez Diputado. Esta vez por Puno.
En el Parlamento abogó por las juntas departamentales, el matrimonio civil y la adopción del Habeas Corpus. Se incorporó a la plana de profesores de San Marcos. Inauguró la cátedra de Sociología  en la Facultad de Letras. El distinguido letrado decidió inscribirse en el Partido Demócrata de Piérola. Lo reeligieron Diputado por Puno. En 1901 fue designado Presidente de su cámara.
PLENIPOTENCIARIO
Posteriormente lo nombraron Ministro Plenipotenciario en Ecuador donde logró suscribir un convenio para continuar el arbitraje del Rey de España en el diferendo limítrofe peruano ecuatoriano. De allí pasó a España donde le encargaron la redacción del alegato de la defensa peruana en dicho arbitraje.
Emprendió el viaje a la península ibérica con el famoso intelectual español  Ramón Menéndez Pidal y el poeta José Santos Chocano, designado secretario de la misión peruana. Presentó sus credenciales ante el Rey Alfonso XIII.
Preparó el alegato o memoria del Perú en el arbitraje sobre sus límites con Ecuador, reuniendo importante material  histórico en cuatro volúmenes y siete anexos de documentos incluido los mapas correspondientes.
Expuso una sólida defensa jurídica de los derechos del Perú frente a las absurdas pretensiones ecuatorianos. Concurrió a la Tercera Conferencia Internacional Americana realizada en Río de Janeiro. De vuelta a España presento un Memorandum  final y otro Adicional para lo de los límites con el Ecuador.


Uno de sus valiosos libros.

INCIDENTE
Pero antes de ser presentado al laudo Arbitral, el país limítrofe lo rechazó al circular el rumor que iba contra sus intereses. Lamentable incidente que estuvo a punto de finalizar en una guerra el año 1910. El conflicto bélico, felizmente, no ocurrió y las tesis de Cornejo fueron aceptados por los tribunales españoles.
Lo eligieron Senador en 1912. Muchos años después apoyó la  revolución que encabezó Leguía en contra de don José Pardo y asumió el poder presidencial, cuyo primer gabinete logró presidir como Ministro de Gobierno y Policía (hoy Interior). Se convirtió en el ideólogo de dicho régimen.
Renunció a sus funciones ministeriales para intervenir como candidato en las elecciones para representantes de la Asamblea Nacional Constituyente que, tras instalarse, la presidió. Cornejo fue el principal inspirador de las reformas notables que se plasmaron en la nueva Constitución de 1920.
Reelegido  Senador por Puno, presidió su cámara en 1920. Al poco tiempo dejó el parlamento al ser nombrado Ministro Plenipotenciario en Francia  y delegado permanente del Perú ante la Liga de Naciones. Arribó a París el 1° de Mayo de 1921 y ejerció sus cargos diplomáticos hastas finales del régimen leguiista.
PARIS
Eventualmente retornó al país, por tres oportunidades, a fin de desmentir las calumnias que sus adversarios le levantaron ante el Presidente Leguía. Permaneció en París incluso después de la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Allí lo sorprendió la muerte el 25 de Marzo de 1942. Lo enterraron con honores en el Cementerio Pére- Lachaise.
En el plano de las Ciencias Jurídicas, Cornejo se convirtió en un partidario polémico del sistema parlamentario frente a posiciones que le quitaban facultades e incluso autonomía y, en tal sentido, publicó un folleto denominado “Lasa Reformas Constitucionales”, convertida en publicación de consulta para tratar el  tema.
Intervino con brillo en la discusión y promulgación del Código de Procedimientos Penales de 1920. Su contribución fue muy grande  al lograr imponer el juicio oral en este tipo de procesos.
Sin embargo no pudo hacer lo mismo  con la aceptación del sistema de jurados al estilo norteamericano  para administrar justicia, idea  que fue rechazada sobre  todo por la oposición del Decano del Colegio de Abogados de aquel entonces, Manuel Vicente Villarán. Nunca más se volvió a plantear en el país este  mecanismo para tratar asuntos jurídicos.


Ministro Plenipontenciario y Diplomatico; luchó por el campesinado

CONSTITUYENTE
Como Constituyente logró imponer en el nuevo texto de la carta magna diversas reformas esenciales. Entre ellas: la renovación total del Congreso en simultáneo con la elección del Presidente de la República que se aplicó durante la vigencia de esta constitución y que mucho después retomaría la de 1979. Otro de sus planteamientos fue la supresión de las vicepresidencias de la república, que a la larga no sería tomada en cuenta.
Juez de la Corte de La Haya y Miembro de la Academia Peruana de La Lengua, Cornejo es autor de diversas publicaciones que hasta ahora tienen vigencia. Como: “ Sociología General”, “La Solidaridad Síntesis del Fenómeno Social”, “Discursos Parlamentarios y Políticos”, “El Equilibro de los Continentes”,” Novísimo Código de Procedimientos en Materia Criminal” y muchos otros más.

Una figura intelectual y jurídica de la época que de todas maneras merece recordarse. Por sus conocimientos, sus capacidades y aportes en distintos campos del saber humano. Allí precisamente allí destacó con creces y mucha importancia. Definitivamente, un peruano ilustre. (Edgardo de Noriega)

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