miércoles, 18 de junio de 2014

¿QUIEN FUE EL MARQUES DE TORRE TAGLE?

Ante  todo este hombre de apellido rimbombante fue el segundo presidente del Perú republicano. Poseía los títulos nobiliarios de conde y marqués. Era militar  y político. Ejerció el poder en cuatro periodos entre 1822 y 1824. Vida llena de contradicciones. En la que recibió infinidad de apoyos, Pero también ataques enteramente furibundos. Lo tacharon incluso de cobarde y traidor. Sin embargo, otros lo defendieron por completo. No se puede negar, eso sí, que levantó con bríos su actuación definitiva hacia la causa justa y sublime de la independencia del Perú.
Su nombre efectivo era José de Bernardo de Tagle y Portocarrero. Miembro de una aristocrática familia de la alta nobleza española. Su carrera en el Ejército lo llevó al rango de Coronel. Siendo Alcalde de Lima,  elegido diputado por esta ciudad ante las Cortes de Cádiz. En su estancia en España, durante cuatro años entre 1813-1817, mostró su talante liberal y su afinidad con las reivindicaciones de mayor libertad para las colonias.
Cabe señalar que posteriormente se  convocó al primer Congreso Constituyente del Perú, ante el cual  el Santo de la Espada presentó su dimisión, en 1822. Fue cuando Torre Tagle se alió con Simón Bolívar en contra de José  de la Riva Agüero y fue  nombrado Presidente de la República, cargo que ostentó bajo la dirección efectiva del Libertador.
Pero posteriormente las  cosas cambiaron. En plena contraofensiva realista, el Congreso nombró dictador a Bolívar. Fue entonces cuando Torre Tagle perdió  todo vestigio de autoridad. Por eso mismo, desde distintos sectores, se le acusó de traición. Incluso se dijo que  intentó desertar hacia el campo realista.

José Bernardo de Tagle
El Marqués de Torre Tagle

ESCONDIDO
Ante tal situación, tuvo que esconderse en Lima para evitar ser detenido y fusilado. Lo encontraron los españoles cuando ocuparon la capital. Ellos lo trasladaron al puerto del Callao para que escape. LO cierto es que la muerte lo ganó.
En su azarosa vida, desde muy joven, se involucró en los círculos que conspiraban a favor de la Independencia, pese a pertenecer a la nobleza. Burgomaestre de Lima de 1811 a 1812. Viajó a España, y al volver, nombrado por el Virrey Joaquín de la Pezuela  Intendente de Trujillo, donde se sumó abiertamente a la causa patriota, proclamando la Independencia de esa ciudad señorial, el 29 de diciembre de 1820.
Establecido el gobierno del Protectorado encabezado por el Libertador José de San Martín, se le encomendó diversas funciones militares y administrativas. En lo que respecta al mando supremo, primero  reemplazó interinamente a San Martín cuando éste fue a entrevistarse con Bolívar en Guayaquil, del 19 de Enero al 21 de Agosto de 1822. Luego fue encargado de la primera magistratura durante un día, tras el derrocamiento de la Suprema Junta Gubernativa en febrero de 1823.
Lo mismo ocurrió en vísperas de la llegada de Bolívar, de julio a agosto de 1823. Y enseguida  nombrado por el Congreso como Presidente del Perú, siendo el segundo ciudadano en asumir dicho cargo.
NACIMIENTO
El primero fue José de la Riva Agüero, mientras que Bolívar ejercía el poder militar. Acusado de conspirar a favor de los españoles, lo despojaron del mando en febrero de 1824 y se refugió en la Fortaleza del Real Felipe, último baluarte realista sitiado por los patriotas, donde pereció víctima del escorbuto. Lo mismo les ocurrió a su esposa y sus hijos. Tragedia total
Nació en Lima el 21 de marzo de 1779. Sus padres fueron: José Manuel de Tagle e Isasaga, tercer marqués de Torre Tagle, caballero de la orden de Carlos III, y Josefa de las Mercedes Portocarrero y Zamudio.
Su progenitor fue nieto de José Bernardo de Tagle Bracho y Pérez de la Riva, vizconde de Bracho, quien obtuvo el marquesado correspondiente en 1730. Mientras que su madre, bisnieta de Melchor Portocarrero Lasso de la Vega, Virrey del Perú, Blasones nobiliarios por todas partes.
Sus primeros estudios estuvieron a cargo de profesores privados. Su instrucción la hizo, conforme crecía, en  el  Real Convictorio de San Carlos. Luego, parte de ellos, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
En 1801, falleció su padre. Así se convirtió en el cuarto marqués de Torre Tagle, y heredó a la vez el cargo de comisario de Guerra y Marina del Callao. Con la herencia paterna se convirtió en  millonario y poseedor de una gran fortuna. Comenzó a vivir en una soberbia mansión ubicada en la  calle de San Pedro de la capital limeña, con gran lujo y esplendor.
LIBERALES
Ascendido a Sargento Mayor, pasó al Regimiento de Voluntarios Distinguidos de la Concordia Española del Perú, a cuyo lucimiento y disciplina proveyó con su propio dinero, y por ello fue sucesivamente promovido a Teniente Coronel y Coronel.
Ya por entonces estaba estrechamente vinculado a conspicuos liberales como: José Baquíjano y Carrillo, José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete y el conde de la Vega del Ren. El Virrey, José Fernando de Abascal , consideró conveniente alejarlo del país. Y para ello propició su elección como diputado a las Cortes en España
Emprendió viaje hacia la península ibérica, pasando por Panamá, La Habana para finalmente arribar a Cádiz. En la célebre asamblea reconoció la necesidad de trabajar por la independencia de América.
Fue investido con el hábito de caballero de la Orden de Santiago, ascendido a Brigadier de Infantería  y favorecido por el Rey de Francia Luis XVIII, con la alta condecoración de la Flor de Lis. Nombrado intendente de La Paz en Bolivia, viajó de retorno a América, pero al llegar a Lima, el Virrey, José de la Pezuela, no quiso darle posesión de ese cargo, por hallarse ya en él su amigo Juan Sánchez Lima.


Su firma en un documento de la época.

PROCLAMACION
A cambio lo adscribió a su gabinete en calidad de edecán  y luego le confió provisionalmente la Intendencia de Trujillo. Aparentemente conforme, Torre Tagle asumió sus funciones. Pero contactó secretamente con San Martín  y la Expedición Libertadora. A renglón seguido el gran paso que dio  fue proclamar, sorpresivamente, la independencia en esa ciudad,  el 29 de Diciembre de 1820.
 La importancia de este suceso fue trascendental para el proceso emancipador peruano. En efecto, sin mayor violencia se ganó, definitivamente a la causa independentista, a una extensa región del norte del Virreinato peruano.
En Trujillo, continuó apoyando activamente a la causa patriota: trabajó en la formación de cuerpos militares y el acopio de suministros, Contribuyó a sofocar las reacciones intentadas por los realistas en algunos pueblos de su jurisdicción.
 Retornó a Lima y fue designado Inspector General de los Guardias Cívicos y luego Comandante de la Legión Peruana. Nombrado Consejero de Estado, lo distinguieron con la la Orden el Sol, en calidad de Fundador.
Ascendido a Mariscal de campo se le autorizó a trocar su título nobiliario por el de Marqués de Trujillo, en honor a su aporte a la causa de la independencia con su pronunciamiento en aquella localidad.
 NUEVA BANDERA
Cuando San Martín estuvo en Guayaquil, desempeñó sus funciones con la ecuanimidad que el caso requería, pero no pudo evitar la expulsión del  ministro Bernardo Monteguado. Tal vez sintió un gran alivio cuando el insigne argentino retornó a Lima y reasumió la  labor de gobierno.
 El, por su parte, pudo volver a su trabajo más calmado como Inspector de los Guardias Cívicos. El Libertador rioplatense no tuvo reparos en calificarlo, tiempo después, de forma despectiva como: “débil e inepto”.
Como Supremo Delegado,  dio disposiciones para renovar el diseño de la bandera nacional peruana, pues la esbozada por San Martín era de muy difícil elaboración. Por decreto, dado en Lima  el 15 de Marzo de 1822, se creó el nuevo distintivo nacional.
Sin embargo, el  modelo  trajo serios inconvenientes por su parecido relativo con la  española, roja y gualda, de franjas horizontales. Incluso se comento que un regimiento patriota fue batido al acercarse a un escuadrón realista creyendo que se trataba de fuerzas amigas.


La primera bandera.
CAMBIO
 Debido a ello, por decreto de 31 de Mayo del mismo año, Torre Tagle volvió a renovar los diseños de la bandera y el estandarte. Este diseño  llamado también la enseña bicolor o  “blanquirroja” es el que ha persistido hasta nuestros días, exceptuando el sol encarnado que fue eliminado.
Poco después San Martín se retiró del Perú y asumió los poderes del Estado el Congreso, que otorgó el poder ejecutivo a una Suprema Junta Gubernativa presidida por José de La Mar, el 21 de septiembre de 1822.
 Cuando cesó la Junta , Torre Tagle fue llamado a ocupar el poder supremo por ser el oficial de más alta graduación, aunque sólo estuvo momentáneamente, pues al día siguiente asumió, José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, como Primer Presidente de la República  elegido por el Congreso.
 El nuevo gobierno fracasó en su intento de culminar la guerra de la independencia peruana mediante la denominada Segunda Campaña de Intermedios y hubo entonces un sentimiento generalizado para traer a Bolívar y a su ejército libertador.
En vísperas de la llegada de Bolívar a Lima, Torre Tagle volvió a ser llamado para encargarse del mando supremo de la República, el 17 de Julio de 1823, por órdenes expresas del general  Antonio José de Sucre, lugarteniente del Libertador, quien le cedió el poder que tenía hasta entonces en virtud de las facultades que el Congreso peruano le había conferido.
SEGUNDO PRESIDENTE
Asumió  una vez más el poder de manera provisional. El 6 de Agosto reinstaló el Congreso, que lo reconoció como Jefe Supremo, y finalmente, el 16 de Agosto, el mismo Congreso lo invistió como Presidente de la República en reemplazo del ya defenestrado Riva Agüero.
 Luego ratificado como Presidente Constitucional según los términos de la Constitución liberal que se acababa de promulgar, el 18 de Noviembre de 1823 . Así se convirtió formalmente, en el segundo  Presidente del Perú. Como vicepresidente le acompañó el noble limeño, Diego de Aliaga.
Bolívar arribó al  Perú  el 1 de Septiembre de 1823 para culminar la guerra contra los realistas concentrados todavía en el centro y sur peruanos. Reconoció al Gobierno de Torre Tagle y al Congreso reunido en Lima.
Sin embargo, asumió a la suprema autoridad militar y política en toda la República que el mismo Congreso le otorgó diez días después. Antes de emprender la lucha contra los realistas, abrió campaña contra Riva Agüero y sus partidarios, que se habían concentrado en Trujillo, constituyendo un gobierno paralelo. 
ORDEN
 Felizmente no se desató la guerra civil. Riva Agüero y sus principales partidarios fueron apresados y deportados al extranjero. Bolívar regresó entonces a Lima. En  Pativilca estableció su cuartel general y desde allí esbozó los planes para lograr la independencia total del Perú.
Con la intención de ganar tiempo, Bolívar ordenó a Torre Tagle entrar en negociaciones con los realistas para ver la posibilidad de pactar un armisticio. El Congreso aprobó la idea y fue nombrado como negociador el Ministro de Guerra, Juan de Berindoaga, vizconde de San Donás.
Este último debía negociar la paz sobre la base del reconocimiento de la Independencia del Perú.  Llegó al campamento realista en Jauja, ubicada en la sierra central, donde se entrevistó con los generales Juan Loriga y Juan Antonio Monet, y con el brigadier Andrés García Camba.  Luego quiso ir a Huancayo a encontrarse con José de Canterac, pero éste se negó a recibirlo.


La segunda reforma.
 Berindoaga dio por terminada su misión, sin lograr su cometido, y volvió a Lima. Allí  TorreTagle le confió, secretamente, que acababa de descubrir que Diego de Aliaga, su vicepresidente, había enviado por su cuenta a Ica a José Terón, un comerciante de aguardientes, portando una comunicación para los realistas informándoles que ambos –Aliaga y TorreTagle– estaban del lado de ellos.
CONTROVERSIAS
 Se mencionaba también de un plan para establecer un gobierno compartido o Triunvirato que estaría integrado por Torre Tagle, Aliaga y el Virrey La Serna. En otras palabras, según la versión de Torre Tagle, se había usado su nombre sin su consentimiento para involucrarlo en una traición a la causa patriota.
 Lo cierto es que, aun sabiendo tales maniobras, él decidió ocultarlas. Por lo que, aún pudiendo ser cierta su inocencia, se convirtió en cómplice. Sin embargo, es más posible que Torre Tagle, hastiado como muchos otros patriotas peruanos de la arrogancia de Bolívar y las fuerzas grancolombianas, entablase negociaciones secretas con los realistas para terminar la guerra sobre la base de que Bolívar saliera del Perú.
Las tratativas  no necesariamente tendrían que implicar el sometimiento al virrey La Serna ni la obediencia ciega al rey de España, sino un entendimiento que tendría, como fin último, el reconocimiento de la Independencia del Perú. Todo indica que hasta ese momento,  TorreTagle permanecía leal a la causa de la Emancipación.
Durante su período de gobierno reinstaló el Congreso que había sido disuelto por su antecesor  Riva Agüero. El Parlamento surgía entonces como el único representante de la soberanía y la fuente de legitimidad. 
PERSONALIDADES
 Formaban parte de él personalidades de la talla de José Faustino Sánchez Carrión, Toribio Rodríguez de Mendoza, Manuel Salazar y Baquijano, José de La Mar, Hipólito Unanue, Justo Figuerola, entre otros. Su tarea inmediata fue la culminación de su labor constituyente, es decir, el texto de la que sería la primera carta política de la república peruana.
El gobierno de Torre Tagle estuvo de acuerdo con que el Congreso concediera a Bolívar autoridad militar y política en todo el territorio de la República, con gran amplitud de poderes, bajo la denominación de Libertador.
Promulgó la Constitución liberal de 1823, la primera que tuvo el Perú. La carta magna estaba dividida en  secciones consagradas a la nación peruana, el territorio, la religión y la ciudadanía. A la forma de gobierno y los poderes que lo integraban . Y a los medios de conservar el gobierno.
 Hay que señalar que un día antes de esta promulgación, el mismo Congreso declaró que suspendía el cumplimiento de los artículos constitucionales incompatibles con las facultades dadas a Bolívar.
SUBLEVACION
 De modo que, en la práctica, la Constitución de 1823 no estuvo ni un solo día en vigor durante el gobierno de Torre Tagle. Solo tras la caída del régimen bolivariano en 1827 fue restituida, para durar efímeramente. Fue reemplazada, en 1828, por otro dispositivo..
El 15 de Febrero de 1824 ocurrió una sublevación en los castillos del Real Felipe del Callao, por parte de las tropas rioplatenses que guarnecían dicha plaza. Las tropas realistas, provenientes de la sierra, avanzaron hacia Lima para apoyar a los rebeldes.
 Ante el peligro, Bolívar ordenó evacuar la ciudad, y, por decreto,  el Congreso otorgó poderes dictatoriales al Libertador. De esa manera cesó oficialmente la presidencia de Torre Tagle, cuyo poder limitado había sido por lo demás sólo nominal. Poco después, los realistas ocupaban Lima y el Callao.
Bolívar creyó que detrás de la sublevación en la Fortaleza del Real Felipe del Callao y su entrega a los realistas habían estado comprometidos Torre Tagle junto con Berindoaga, y ordenó que fueran capturados y sometidos a proceso. 


El Palacio de Torre Tagle donde funciona la Cancillería.
DECLARACION
 Permaneció oculto varios días en un monasterio de mercedarios en Lima. Estaba seguro que  lo fusilarían sin mayor trámite. Cuando el general realista, Juan Antonio Monet ocupó  Lima, el 29 de Febrero de 1824, Torre Tagle decidió entregarse a dicho jefe, declarando por escrito que: “Si las autoridades españolas, como espero, están dispuestas a reconocer la Independencia del Perú, yo secundaré las ideas bajo esa base. Más si esta propuesta no se adaptase a sus cálculos, mi posición exige que sea reputado en calidad de prisionero de guerra".
Pero, para su sorpresa, no sólo no fue tratado como prisionero, sino que se le reconoció el grado que había tenido en el ejército realista, se le puso en su casa una guardia de honor y se le ofreció el mando civil de la ciudad.
Tuvo la discreción de no aceptar este cargo. Pocos días después publicó un manifiesto donde narró, desde su punto de vista, lo ocurrido entre él y Bolívar. Así como los últimos sucesos de su infortunada administración.
 Dio también a conocer su desilusión por la causa de la Independencia, declarándose súbdito fiel del Rey de España. Algo muy censurable de su parte, más aún habiendo trabajado tan intensamente por una causa tan noble como la Emancipación.
Cuando los realistas se retiraron de Lima, Torre Tagle se refugió en la Fortaleza del Real Felipe del Callao, último núcleo de la resistencia española en el Perú. Le acompañaban su esposa y sus hijos menores.


Uno de sus libros donde se defendió a capa y espada.
MUERTE
Quiso que lo asilara el gobierno de Chile y, para tal efecto, escribió una carta al contralmirante Manuel Blanco Encalada para que lo acogiera en uno de los buques de la escuadra.  Blanco Encalada se limitó a remitir la carta a Bolívar. La fortaleza del Callao fue sitiada, y así, en medio de las condiciones más espantosas,  falleció víctima del escorbuto, el 26 de Octubre de 1825.
 Fue enterrado junto a su esposa en el Cementerio Presbítero Maestro. En su testamento legó sus bienes a sus tres hijos sobrevivientes. En 1800 contrajo matrimonio, pese a la oposición familiar, con Juana Rosa García de la Plata y Orbaneja, hija del español Manuel García de la Plata y Miñandres, quien era oidor de la Real Audiencia de Lima.
Su esposa, con quien no tuvo hijos, falleció en 1811 y el Marqués contrajo segundas nupcias, en 1819, con María Ana Micaela de Echevarría y Santiago de Ulloa en la Iglesia del Sagrario de la Catedral de Lima. 
HIJOS
De su segundo matrimonio, él tuvo cuatro hijos: Ana Josefa Cipriana ,Josefa Manuela Felipa , María Manuela de la Asunción  y José Manuel Apolinario . El único varón falleció en 1832 y una de las mujeres se convirtió en religiosa. La única que tuvo descendencia fue Josefa, quien heredó el título de su padre en 1864 y se casó primero con Manuel Ortiz de Zevallos y García y luego con José Moreyra y Abella-Fuertes.
La historiografía bolivariana ha execrado la memoria del Marqués de Torre Tagle, tachándolo de cobarde y traidor. Para muchos especialistas,  este juicio severo tiene el inevitable error humano de circunscribirse en la última actuación del personaje, sin mirar su trayectoria completa. Así como no tener en cuenta el contexto de los hechos.
MIentras que el escritor, José de la Riva Agüero y Osma (bisnieto del prócer), dice que Torre Tagle “por las extraordinarias y azarosísimas circunstancias en que se encontró es más para ser compadecido que para ser execrado”.
Luego añade: “Cualesquiera que hayan sido los últimos desaciertos de Torre Tagle, el Perú y la América en general le debe el servicio eminentísimo de haber sumado, en diciembre de 1820, la extensa intendencia de Trujillo (norte peruano) a la causa de la independencia, sin necesidad de sangrientas batallas”.
El LOCAL DE LA CANCILLERIA
Se trataba de un  rico territorio que después se convertiría en la base de aprovisionamiento del ejército libertador de Bolívar, desde donde se inició la campaña de la sierra que culminaría en las victorias de Junín y Ayacucho.
Por otro  lado, se conserva en Lima la que fuera mansión de los marqueses de Torre Tagle, ubicada en el jirón Ucayali, cerca de la iglesia de San Pedro. Es uno de los monumentos arquitectónicos  de la época colonial que más destaca por su belleza y proporciones. Desde aproximadamente 1920, la sede de la Cancillería peruana  conocida como el Palacio de Torre Tagle.
Fue edificado, a principios del  siglo XVIII por José Bernardo de Tagle y Bracho, a quien el Rey  Felipe V de España concedió el título de primer marqués de Torre Tagle. Nacido en Santander, hizo una meritoria carrera militar que lo llevó a participar en muchas expediciones en el continente, siendo finalmente designado Pagador Perpetuo de la Real Armada en el Callao.
 Estaba casado con Juliana Sánchez y a su muerte le sucedieron en la propiedad de la histórica casa Tadeo de Tagle y Bracho, José Manuel de Tagle Isasaga y José Bernardo de Tagle y Portocarrero, presidente de la República y 4º marqués de Torre Tagle, a quien heredó su hija Josefa de Tagle y Echevarría, que se casó con  Emilio Ortiz de Zevallos.
 Los hijos de este matrimonio heredaron la propiedad, que el Estado compró por escritura pública  para local del Ministerio de Relaciones Exteriores, pagando el precio de 320 mil soles.
 La casona presenta una fachada asimétrica con una portada labrada en piedra, en cuya parte superior destaca el escudo de la familia Torre Tagle, en el que reza la leyenda: "Tagle se llamó quien a la sierpe mató y con la infanta casó". Vida controvertida. Vida polémica. Evidentemente con aportes para  la causa justa de la independencia. Eso nadie lo puede borrar. Ni menos quitar. (Noé)

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