martes, 30 de septiembre de 2014

LO VALIOSO DE LA QUINTA DE PRESA

La Quinta de Presa resultó una mansión campestre de mucho valor arquitectónico, llamado durante mucho tiempo, en la plenitud de la colonia, el Palacio de La Perricholi. La edificacion comprende un área construida hasta ahora de 15,159 metros cuadrados y está ubicada en el populoso e histórico distrito del Rímac.
Era la casa solariega perteneciente la aristocrática familia Carrillo de Albornoz, los condes de Montemar  y Monteblanco.  El inmueble fue construido  en el siglo XVIII fuera del perímetro de las antiguas murallas de Lima al otro lado del rio hablador.
Su estilo es barroco francés o rococó. La construcción de por sí imponente se levantó con la cualidad correspondiente de adaptarse al clima  de la capital. Con materiales sólidos y finos que le dan una belleza total. Monumento histórico nacional desde 1972.
La afectaron en uso al Banco de la Vivienda, institución que, mediante convenio con el Instituto Nacional de Cultura, inició la restauración.  Logrando mostrar de nuevo el espíritu afrancesado en los salones de juego, comedores y capilla. Un tiempo se convirtió en  el Cuartel Nacional del Regimiento de Gendarmes de  la Guardia Republicana y sede del Museo de Arte Virreinal
La casa tiene un jardín y un molino realmente incomparables. Los materiales que se utilizaron en su levantamiento fueron el adobe, el ladrillo, la piedra, las maderas finas y los azulejos. A ella se llega mediante una escalinata que se alza sobre un impresionante  paso de agua. Todo en piedra. A lo largo de la amplia fachada se desliza un corredor donde se hallan simétricamente colocadas las puertas, las  ventanas y los balcones.

La belleza inigualable de la Quinta de Presa.

ARQUERIAS
En la planta baja hay un buen número de divisiones. A la izquierda de la puerta principal se encuentra una sólida escalera. Ya en el piso superior hay un cómodo corredor que ofrece una vista panorámica de todo el conjunto. Hay diversas habitaciones como salones, dormitorios, un escritorio y un oratorio.
El jardín es amplio y está limitado por una pared de adobes en forma de arquerías. En los tiempos de la colonia, el pueblo limeño acostumbraba realizar excursiones dominicales en los alrededores de la Quinta. Dicha costumbre se mantuvo hasta muy entrada la República.
Sus anécdotas no han sido ajenas a la historia. Se cuenta que fue un recinto de la amante del virrey Amat, la famosa doña Micaela Villegas. Razón por la cual también se conoce a la casona como “Palacio de la Perricholi”.
 Sin embargo, hay algunas evidencias que responderían a  Martín Arias del Castillo como dueño de estos campos. Este último dato favorece a los que afirman que la Perricholi sólo asistía allí, como invitada a fiestas y recepciones organizadas por el Virrey Amat. 



Las arquerías que le dan prestancia.

OPINIONES
El historiador y publicista Ernesto Ascher, conocedor a cabalidad de la Lima antigua en su su libro  “Curiosidades limeñas”, aseguró que la Perricholi "nada tuvo que ver con ella ni tampoco residió en ese lugar".
Precisó, exactamente, lo siguiente: "La referida Villa fue construida y perteneció al Coronel del Ejército Don Pedro Carrillo de Albornoz, existiendo la probabilidad que en los planos interviniese el Virrey Amat y es por ello la confusión
La edificacion de Presa es el único ejemplo que se conserva de las viejas quintas de recreo que se construyeron en el barrio del Rímac a partir el siglo XVIII, cuando este era el lugar de esparcimiento de la sociedad limeña.
Los ministerios de Cultura y Comercio Exterior y Turismo, en alianza con la World's Monument Fund Perú, la restaurarán a, según anuncio hecho últimamente por los voceros autorizados de los dos portafolios.
Por su parte, el Director Ejecutivo del Patronato del Rímac, José Méndez, explicó que deben hacer un estudio de uso y sostenibilidad económica de la casona y luego elaborar el expediente técnico de la restauración, que requerirá una inversión inicial de 6 millones 800 mil sole. Vale la pena la inversión.

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