domingo, 27 de julio de 2014

HISTORIA DEL HIMNO NACIONAL DEL PERU

La convocatoria por parte de José de San Martín, como efectivo conductor de la liberación, fue puntual, rotunda y llena de necesidad de expresar patriotismo pleno, El pueblo, definitivamente, esperaba novedades de este tipo. Eran los inicios de la  vida libre, cargada de entusiasmo e inclinación hacia un nuevo y prospero destino de emancipación completa. Todos los peruanos recordaban que, por fin, habían sido alejados del nefasto yugo español. Ahora tocaba expresarlo con unción y, definitivamente, con veneración. Lo sabía San Martin. Lo sabía el pueblo peruano.
 Evidentemente que el Himno Nacional se convirtió en una necesidad perentoria para todos estos hombres y mujeres y sus familias de jóvenes y niños que habían iniciado un nuevo plan de existencia, como horizonte cargado de vaticinios positivos y prometedores. Los que pertenecían, infatigablemente, a la república. A la igualdad. A  la tolerancia recién constituida.
“Manos a la obra”, dijo el Libertador con mucha decisión. Por eso mismo, la convocatoria fue publicada el 7 de Agosto de 1821 en la Gaceta del Gobierno  y se convocaba a todos los profesores de bellas letras, a los compositores y aficionados para que dirijan sus creaciones al Ministerio del Estado antes del 18 de Septiembre de 1821, día en el cual una comisión designaría cuál de ellas sería adoptada como la Marcha Nacional.
Compitieron siete composiciones. La del músico mayor del Batallón Numancia. La que pertenecía al maestro  José Bernardo Alcedo. La tercera había sido hecha por el compositor Huapaya. Mientras que las otras  eran de los músicos Tena, Filomeno, el R. P. Aguilar, maestro de capilla de los agustinianos y otra más de Alcedo, la séptima, a la sazón hermano terciario del Convento de Santo Domingo.

Himno Nacional de Perú.jpg
Partitura del himno patrio.

GANA ALCEDO
La competencia se realizó con probidad en un salón de la casa del ciudadano José de Riglos, amigo íntimo y colaborador del Libertador del Perú. Las pruebas para la elección se realizaron utilizando la clave musical y desecharon el clavicordio. La marcha que se impuso fue la de Alcedo por su proverbial fervor patriótico,  su belleza melódica e impulso innato.
Con la pieza ganadora se hizo una segunda prueba que fue convincente por completo. A todos les gustaba. Adoptada la marcha, el maestro Alcedo procedió a la orquestación y ensayo que estuvo a cargo de la orquesta del Teatro.
Así se procedió a su estreno la noche del 23 de Septiembre en el Teatro de Lima en una solemne función a la que asistieron San Martín y los próceres que en esa fecha se encontraban en la capital, La bella y clara voz de Rosa Merino fue la primera en entonar la canción nacional. El auditorio, al escuchar la música y letra, respondió poniéndose de pie impresionados al máximo por Alcedo que dirigía impecablemente la orquesta.

ESTROFAS
Las estrofas originales habían sido compuestas por el poeta iqueño de la Universidad de San Marcos, José de la Torre Ugarte. Eran  testimonios de fervores e ideales enteramente emancipadores como solido compromiso con la Independencia.
Las diversas publicaciones del himno fueron dando lugar a sutiles modificaciones tanto en la letra como en la música que resultó restaurada y nuevamente arreglada por Claudio Rebagliati en 1869, a pedido del propio Alcedo.
La letra original del Himno Nacional del Perú consta de un coro y seis estrofas, pero durante mucho tiempo se cantó una estrofa apócrifa, la que empieza con “Largo tiempo el peruano oprimido…
El  2009, el Gobierno, presidido por Alan Garcia y a pedido de las Fuerzas Armadas cuando se desempeñó como Ministro de Defensa, Rafael Rey Rey, dispuso que en toda ceremonia oficial se cante el  coro con la séptima estrofa, la misma que se inicia con “En su cima los Andes sostengan…
Mucho antes, en 1901 hubo un nuevo intento reformista. Esta vez, aprobado por el gobierno de Romaña, quien, tras aprobar la música del Himno restaurada por Rebagliati, dispuso que se convocara a un concurso para elegir una nueva letra por considerar la original  como agresiva hacia España y teniendo en cuenta que en aquellos tiempos las relaciones entre ambos países eran cordiales.



Jose Bernardo Alcedo.
CHOCANO
 La competencia la ganó el famoso poeta José Santos Chocano, cuyas estrofas con el mismo coro llegaron a cantarse en las escuelas públicas y se publicaron en los cancioneros populares.
Las estrofas del vate decían así:
I
Si Bolívar salvó los abismos
San Martín coronó la altitud;
y en la historia de América se unen
como se unen arrojo y virtud.
Por su emblema sagrado la Patria
tendrá siempre, en altares de luz
cual si fuesen dos rayos de gloria,
dos espadas formando una cruz
II
Evoquemos a aquellos que un día
nos legaron eterna lección;
y ensalcemos, no en vanas palabras
sino en hechos, la Paz y la Unión.
¡Trabajemos! Las manos sangrientas
se depuran en esa labor;
¡que la guerra es el filo que corta,
y el trabajo es el nudo de amor!
III
El trabajo nos ciñe laureles,
si la lucha nos dio libertad.
¡Trabajemos! ¡Abramos la tierra,
como se abre a la luz la verdad;
arranquemos el oro a las minas;
transformemos la selva en hogar;
redimamos el hierro en la industria
y poblemos de naves el mar!
IV
A vivir subyugados sin gloria,
prefiramos morir sin baldón,
que así sólo verán nuestros héroes
satisfecha su noble ambición.
¡Somos libres! Gritaron los pueblos;
y la Patria fue libre a esa voz,
¡como el Orbe salió de la Nada
a una sola palabra de Dios!
 Pero no pasó mucho tiempo para que nuevamente la opinión pública reclame la antigua letra, siendo tanta la presión que el  Congreso se vio obligado en 1913, en tiempos del gobierno de Billinghurst, a declarar intangible tanto la letra como la música.
En 1959, a pedido del Senador e Historiador que fue Canciller de la República, Raúl Porras Barrenechea, la compositora  Chabuca Granda compuso un reemplazo para la primera estrofa del himno. Sin embargo,  la composición jamás se difundió.  Ni menos se aprobó oficialmente.
LETRA DE CHABUCA GRANDA
 La letra decía así: gloria enhiesta en milenios de historia/fue moldeando el sentir nacional/y fue el grito de Túpac Amaru/el que alerta, el que exige/y el que impele, hacia la libertad./Y el criollo y el indio se estrechan/anhelantes de un único ideal/y la entrega de su alma y su sangre/dio el blanco y los rojos del emblema que al mundo anunció/que soberano se yergue el Perú/Para gloria de Dios.
Durante el gobierno militar de Velasco se intentó modificar el segundo y tercer párrafo. El  de Morales Bermúdez  dispuso que en ceremonias oficiales y colegios, se cantase la última estrofa en lugar de la primera. Con el inicio del segundo gobierno de  Belaúnde se volvió a cantar el Himno con la primera estrofa.
El Tribunal Constitucional determinó en junio del 2005 que la primera estrofa del himno (Largo tiempo ...) no es de la autoría de José de la Torre Ugarte, sino más bien fruto del acerbo popular y que su inserción en el himno expresa la voluntad del pueblo  peruano representado en el Parlamento mediante la Ley Nº 1801. Por lo que merece mantenerse como intangible.
Sin embargo, también verificó que se había excluido la quinta estrofa original de la canción y, considerando la legislación de los derechos de autor y la integridad de la obra, ordenó que se restituya dicha parte que, en la versión actual del himno, sería la sexta estrofa de un total de siete.
El himno se canta con la mano derecha sobre el pecho a la altura del corazón. En ceremonias, al culminar de entonarlo, el celebrante pronuncia ¡Viva el Perú! y la concurrencia responde ¡Viva!
La letra definitiva y vigente es la siguiente:
Coro
¡Somos libres! ¡Seámoslo siempre!
Y antes niegue sus luces el Sol,
Que faltemos al voto solemne
Que la Patria al Eterno elevó.
Estrofa I
Largo tiempo el peruano oprimido
La ominosa cadena arrastró
Condenado a una cruel servidumbre,
Largo tiempo en silencio gimió.
Más apenas el grito sagrado
¡Libertad! En sus costas se oyó.
La indolencia de esclavo sacude,
La humillada cerviz levantó.
Estrofa II
Ya el estruendo de roncas cadenas
Que escucharon tres siglos de horror
De los libres, al grito sagrado
Que oyó atónito el mundo, cesó.
Por doquier San Martín inflamado,
¡Libertad! ¡Libertad! pronunció:
Y meciendo su base los Andes,
La enunciaron también a una voz.
Estrofa III
Con su influjo los pueblos despiertan
Y cual rayo, corrió la opinión,
Desde el Istmo a las tierras del fuego
Desde el fuego a la helada región.
Todos juran romper el enlace,
Que Natura a ambos mundos negó,
Y quebrar ese cetro que España
Reclinaba orgullosa en los dos.
Estrofa IV
Lima, cumple su voto solemne,
Y severa su enojo mostró,
Al tirano potente lanzando,
Que intentaba alargar su opresión.
A su esfuerzo, saltaron los hierros
Y los surcos que en sí reparó
Le atizaron el odio y venganza
Que heredó de su Inca y Señor.
Estrofa V
Compatriotas, no más verla esclava
Si humillada tres siglos gimió,
Para siempre jurémosla libre,
Manteniendo su propio esplendor
Nuestros brazos, hasta hoy desarmados,
Estén siempre cebando el cañón,
Que algún día las playas de Iberia,
Sentirán de su estruendo el terror.
Estrofa VI
Excitemos los celos de España
Pues presiente con mengua y furor
Que en concurso de grandes naciones
Nuestra patria entrará en parangón.
En la lista que de estas se forme
Llenaremos primero el renglón,
Que el tirano ambicioso Iberino,
Que la América toda asoló.
Estrofa VII
En su cima los Andes sostengan
La bandera o pendón bicolor,
Que a los siglos anuncie el esfuerzo
Que ser libres, por siempre nos dio.
A su sombra vivamos tranquilos,
Y al nacer por sus cumbres el Sol,
Renovemos el gran juramento.
Que rendimos al Dios de Jacob. (Bis)

1 comentario:

  1. Nuestro himno es solemne y bello. El problema radica que la actual estrofa que se canta nadie la sabe de memoria. Por eso que bueno me parece que este blog publique, por entero, la letra. ¡Qué viva el Perú! Carlos Tenorio

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