lunes, 13 de julio de 2020

CONTERA Y RUBRICA

Hace ya un tiempo que el éxito extraordinario de “Una Lima que se va”, impuso al autor la obligación de continuar con las estampas y los tipos en parte recogidos y reflejados en sus libros donde se han presentado pequeños cuadros de costumbres sobre aspectos y remembranzas de las cosas de la ciudad misma. Mucho se tuvo en cuenta el recuento de hechos, las anécdotas, la tradición y, por supuesto, la historia,
Poco a poco, sin mayores pretensiones, este cronista fue haciendo cuadritos como parte de su dura y cotidiana labor de aquel entonces ya un poco remoto, lleno de angustias, pero también henchido desesperanzas, don Ricardo Palma, a quien aquel libro fue dedicado unido al del santo recuerdo de la madre del cronista, había obsequiado a éste su pluma, su mágica pluma de Las Tradiciones, y así como el mejor prólogo, se ostenta en la primera edición de “Una Lima que se va”.
Los intelectuales, los estudiantes, los periodistas, los obreros, hace muchos años, pidieron al Municipio de Lima publicara aquellas crónicas, Alejandro Ureta, Antonio Garland, Luis Ernesto Denegri, Darío Cjhumpitazi, encabezaron entonces el movimiento, pero como se advierte en “Una Lima que se va”, el expediente formado en ausencia del poeta, se extravió nadie sabe cómo. ¿Descuido, envidia? Tal vez…En todo caso están perdonados.
Hubo este poeta, el año 1921, de hacer por su cuenta el libro, tan cordialmente recibido por  el público y la crítica y obtuvo un éxito de librería sin precedente y hasta ahora, acaso sin secuencia. El folklore, la menuda historia de los apodos, el conjunto de las frases hechas y de los modismos callejeros tomaron algo de aquel libro afortunado.

Lima Antigua-Peru | Estampas limeñas, Lima Antigua. Grabados… | Flickr
Estampa impecable de la Lima antigua

HUSMEADOR
 Desde entonces, definitivamente, quedó consagrado el espontáneo y devoto limeñísimo del poeta, sin poder amenguarlo olvidos oficiales y edilicios. La crítica y el público así lo confirmaron. Y el poeta lo agradeció y procuró reconocer siempre.
Hecha carne la vocación comenzada en los patios del colegio, en las aulas graves universitarias, en las tertulias de las plazuelas y de esquinas. Estimulado el cronista por la sombra egregia del gran tradicionista con lo que se abre y debe cerrarse este libro. Iluminado por la remembranza dulcísima y triste del pobre y buen hogar lejano con la mujer maravillosa de quien recogió de niño, tan bellas cosas de la ciudad amada. Colaborado por una compañera comprensiva, flor y seña vivas de limeñísimo auténtico, siguió el poeta su camino de husmeador de la vida capitalina.
Surgieron, así, muchísimas crónicas nuevas, parte de las cuales se agrupan en esta serie. Algunas fueron publicadas en las ediciones dominicales de “La Prensa” de Buenos Aires, cuantas veces con ilustraciones magníficas. Otras en “El Comercio”, “La Crónica”, “Variedades”, “Mundial”, “Luces de la Ciudad”, “El Bombero”, “La Noche”. Otras son nuevas. Todas han sido remozadas y pulidas y algunas, como decían los viejos libros de texto, corregidas y aumentadas.
Forman, como pasa con “Una Lima Que se Va” con dos admirables dibujos del maestro Sabogal, un todo más o menos variado, más o menos colorido continuador de la serie de cuadros histórico sociológico como los calificó don Ricardo Palma.

Antiguas postales limeñas | Arkivperu
Otro ángulo de belleza impecable

ESTIMULO
Al celebrarse el cuarto centenario de la fundación de la ciudad, recibe por vez primera este poeta un estímulo oficial y quiere hacerlo notar muy especialmente con su gratitud, aquí prendida, como presea del alma, para el actual Ministro y ara el Presiente-antiguo compañero de estudios- de la Comisión del Centenario, doctor Diómedes Arias Schereiber, quien con espíritu cordial sembró e hizo madurar la generosa iniciativa de un patrocinio por el cual este libro puede aparecer. La hora y el ambiente en que tal obra se ha cumplido, la hacen aún más noble y su espontaneidad, porque el poeta nunca anduvo tras oficialismos, la esclarece tanto como a sus autores
Con el mismo espíritu fraternalmente amistoso de Arias Schereiber, con la misma distinción puesta en todo, Enrique Bustamante y Ballivian, gran señor, gran poeta, ha ayudado al cronista con el fin ansiado del libro como decorosa muestra de lo que pueden llegar a ser las publicaciones en Lima, cuando las dirigen hombres con el señorío de la cultura, del corazón, del buen gusto, del desinterés…

Estampas Costumbristas De Lima 1934 - 1937 / Lima Antigua - S/ 90 ...
Estampa costumbrista.

LOS HIJOS
Con simplicidad, sin presunción, llevada por el amor, la hija del poeta, Amparito Gálvez Ayarza, ha hecho las ilustraciones. Todo comentario huelga. Son como unas cuantas flores que el tiempo no habrá desecare nunca, puestas aquí y allá del libro. Se ennoblece y aniña con este puro hechizo, con esta dulcísima magia, tan henchida de sencillez y de ternura.
Los linotipistas Víctor Bacigalupo y Víctor Serra, José Gálvez Ayarza, quien con amor filial ayudó en la corrección de pruebas, los maquinista e impresores César Soria y Julio Vásquez y sus ayudantes hermanos Soria, el regente José Dávalos, el armador Melquiades Gamboa y los encuadernadores hermanos Ruales, también han puesto con la gracia de su arte, lo mejor de sus voluntades y por eso, sus nombres los hinca el poerta al recuerdo y lo desea perpetuar
Todos quienes han colaborado con el cronista han puesto esa gran simpatía que, al margen de toda sonoridad teatral, encontró, agradece y procura merecer este poeta quien, en su lirismo, quiere unirlos a la suerte y mejoría del libro. Ojalá halle la propia acogida cordial como segura correspondencia a la buena fe que marcha por la vida
Y aquí paz y gloria y perdón para el autor y para todos…
LAUS DEO (Páginas seleccionadas de las "Obras Completas" que pertenecen como autor al consagrado escritor y político, José Gálvez Barrenechea)

No hay comentarios:

Publicar un comentario