jueves, 11 de octubre de 2012

LOS MAPAS DEL MAS RICO MAR

Vivió 90 años. Exploró en misión de estudio grandes regiones de América y Asia. En una época (siglo XVIII) en que los viajes eran todo una aventura: los océanos no tenían término y los mares navegables se confundían con las aguas míticas. Subió como ningún mortal lo había logrado antes, hasta alturas superiores a los 5,500 metros. Provisto de todos los instrumentos que la ciencia había logrado inventar y construir entre 1760 y 1860, exploró regiones desconocidas para legar a la humanidad. Teorías, estudios, experimentos y comprobaciones que aún tienen vigencia. 
Cincuentisiete años de la  fecunda, incansable, novelesca existencia del barón Alejandro de Humboldt, ilustre sabio, científico, humanista alemán, estuvieron consagrados al Perú profundo. A pesar de que su estancia en nuestro territorio fue breve, tan sólo cinco meses-de agosto a diciembre de 1802- sus estudios, sus experimentos, sus observaciones y también sus relatos, amén de una vastísima obra epistolar, constituyen una monumental contribución para el  conocimiento del Perú.

Alejandro de Humboldt

SIN LIMITES
Humboldt es autor de una labor científica cuyo valor ecuménico no tuvo límites.  Pero es evidente que en la obra del ilustre berlinés, se define una bibliografía singular dedicada al Perú. Ahí en perfecta conjunción afluyen nuestra flora y fauna, sus estudios  geográficos y oceanográficos, sus apuntes sobre nuestra minería y la geología de los Andes, sus observaciones científicas sobre el guano, sus anotaciones a cerca de nuestra etnología y sus relatos acerca de la realidad social y económica de la época. 
Antes de que Humboldt llegara al país, todo el conocimiento que se tenía del Perú provenía de los cronistas que,a pluma de ganso, habían difundida una versión parcializada y un tanto imaginativa de la realidad peruana. Asimismo, de viajeros preocupados y acusiosos, pintores y dibujantes que dejaron a su paso una personal impresión sobre el país durante la Colonia. Y de este modo, porque tampoco a la Metropoli le interesaba, el conocimiento científico del Nuevo Mundo fue precario, distorsionado e incompetente. 
La incursión expedicionaria de Humboldt y sus acompañantes, que tuvo como principal objetivo el estudio del Perú del siglo XIX y sus regiones menos conocidas, es en realidad, el primer intento serio, científico e instrumental para adentrarse en la naturaleza, la geografía y las riquezas del casi inédito continente sudamericano.

 
La expedición de Humboldt en Latinoamérica

CRITICA SOCIAL
Su viaje y estada en el Perú le sirven no sólo para reafirmar la existencia de una extraña corriente en el Mar del Sur; analizar amalgamas y sulfuros, reactualizar el valor del guano y explotar las cumbres del Misti, sino también para profundizar en la crítica social de nuestras ciudades virreinales, de sus medrosas gentes, de sus limitados medios económicos y poca capacidad creativa. Humbodlt no es sólo el oceonógrafo que introduce los termómetros en las aguas del Pacífico para comprobar sus teorías; no es sólo el primer heraldo de la capacidad productora de nuestra Amazonía; no es sólo el paciente observador de la conducta regular de los gallinazos y los perros peruanos, sino que es un valiente expositor ante la autoridad virreinal, ante las cortes peninsulares y todo el mundo científico de entonces, y también de ahora, de las grandezas y miserias de aquella milenaria tierra que iba conociendo legua a legua. 
Humboldt escalando montañas, bordeando ríos de la selva, no es menos valiente que cuando dirige una elegante y cordial misiva al virrey don Pedro de Mondinueta para agradecerle atenciones y añadirle vibrantes críticas. El sabio tuvo una penosa impresión de la  Lima de 1802, de sus autoridades, de sus paseos y su mal cuidado aspecto urbano. Su desazón fue grande al encontrar una ciudad a la que sólo uno o dos virreyes le pusieron cariño y adobes, mientras los demás se habían empeñado en conservarla aldeana y envilecida.
ESTUDIOSO
Uno de los más grandes estudiosos del mar peruano, el doctor Erwin Schweigger, en su libro “El Litoral Peruano”-editado en 1947- explica la relación directa que halló el sabio alemán  entre la temperatura del agua, la del aire y el estado del tiempo en la Costa peruana. Al respecto señala: “Estas bajas temperaturas en la costa misma constituyen pues el fenómeno que ha llamado la atención de todos los navegantes desde los tiempos de la Conquista, y famoso es el cuento relatado por Acosta, quien dice que los españoles enfriaban sus bebidas amarrando sus botellas a un cordel y metiéndolas en las profundidades del agua. Pero mientras que los observadores anteriores al año 1802 aceptaban aquellas temperaturas como una cosa natural que no requiere explicación detallada, fue Alejandro Von Humboldt, el primero que a base de sus amplios conocimientos de los mares del planeta quedó asombrado cuando leyó tan sólo 15 grados en su termómetro sumergido en el mar de Trujillo. La idea original de Humboldt que cambió todo el concepto científico, era  que en nuestra costa el aire es enfriado por la temperatura baja del mar, mientras que autores anteriores habían mantenido lo contrario. La idea de que la corriente se deriva del mar inmediato al Polo Sur, que explica la frialdad de sus aguas era común entre los historiadores españoles, los que también desde Zárate (ocho años después de la Conquista) señalaron la dirección estable de los vientos como principal factor que origina esta corriente”.

Su casa en México.

FENOMENOS
“Sea como fuere, llámesele Corriente de Humboldt o no, el gran mérito de este investigador queda establecido para siempre, por el hecho de ser él quien enfocó la situación, fuera de toda comparación, encontrada frente a  Trujillo, es decir a 8 grados de distancia de la linea ecuatorial, como un complejo de fenómenos  al poner él en relación con la temperatura, la del aire y el estado del tiempo en la costa; aparte de todo esto comprobó antes que nadie que las temperaturas aumentan fuertemente al alejarse de la costa. 
Como los grandes navegantes, Humboldt conoció casi todos los mares del mundo. Y siempre impaciente, bajó a tierra para estudiar todo lo que él consideraba de interés para la cultura y la ciencia universal. En uno de los momentos cruciales de su interés por el  Nuevo Mundo su inquietud se fijó en la visita y el estudio del Perú al cual ingresó por las regiones montañosas del Alto Marañon.

 Estudios del mar a cabalidad.

Estuardo Nuñez y George Petersen en su documentado libro titulado “El Perú en la obra de Humboldt” refieren insertados relatos del sabio, sus cartas y otros importantes aportes, los penosos y sacrificados recorridos que el viajero alemán y sus acompañantesa: el médico y botánico Aimé Goujadd comúnmente conocido como Bonpland, Carlos Cortes y Carlos Aguirre Montúfar, hicieron en el país. Eran los tiempos en que las distancias sólo se podían salvar a fuerza de literas, montando mulas o caballos o simplemente a pie.
DISTANCIAS
Refieren estos destacados estudiosos que durante los 146 días de su estada en el Perú, Humboldt cubrió una distancia de 1,200 kilómetros sin incluir los recorridos locales en Cajamarca, Trujillo y Lima que se estiman en unos 200 kilómetros. Al ingresar al Perú, Humboldt y sus acompañantes, recalan en la provincia de Ayabaca en Piura, para luego dirigirse a los departamentos de Cajamarca y Amazonas. La descripción de la forma como Humboldt y sus amigos avistaron desde las cumbres de Huangamarca el Mar del Sur es realmente fascinante. 
En su trayecto a Lima se alternan terribles caminatas por heladas cordilleras, pantanosos territorios, interminales pampas calurosas, tórridos puertos. A su paso aparecen Cajamarca-donde permanece más tiempo- Trujillo, Chimbote, Huacho y, finalmente, Lima. Entró por la Portada de Guía en una templada noche del 23 de Octubre de 1802.

Aquel tranquilo mar de Trujillo que vio Humboldt surcado de caballitos de totora, y más al sur, la hermosa bahía de Chimbote,-que calificó como una de las más amplias que había conocido en sus viajes por los océanos del mundo-187  años después de su paso por el norte bullen con la actividad pesquera e industrial y constituyen con otros puertos de nuestro litoral, gravitantes centros productores de harina de pescado,conservas y enlatados. Esa actividad en cierta forma se condiciona en  las variaciones marítimas y atmósfericas que la ciencia moderna ha establecido y estudiado plenamente. 
MINERIA
La misma obra de Humboldt proyectada en  el estudio de nuestros minerales, de nuestros yacimientos de plata ( a los que él llamó ”Pascos del Perú”), de la amalgama minera, del cobre y sus estudios sobre la geología de los Andes, recobra trascendental vigencia cuando el nuevo Perú pone en marcha su destino eminentemente minero. Asimismo fluye en su obra el anuncio de venideras conquistas que habrían de realizarse con el aprovechamiento de nuestras riquezas en la flora y fauna del territorio que recorrió con porfiado sacrificio hace ya casi dos siglos.
Viajero sin remedio, Humboldt no gustó de la ciudad virreinal que le ofrecía cama blanda y sillón cómodo. Prefirió en sus recorridos por el Perú los infinitos aposentos del desierto y la selva. Por eso escribió alguna vez: “Prefiero el páramo de Saraguro  y Tomependa a las casas de naipes que componen la capital del Perú. (Jorge Donayre Belaúnde)

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