lunes, 17 de noviembre de 2014

EL SIGNIFICADO REAL DEL MURO DE BERLIN

Allí permaneció incólume durante 28 largos años como signo evidente de que el mundo estaba separado y dividido por acción de las ideologías enfrentadas encarnizadamente que representaban a dos bandos contrarios: el comunismo y el capitalismo. La guerra fría entre las potencias representativas de tal dicotomía, la Unión Soviética y Estados Unidos, era una realidad persistente. Hasta que se decidió tumbarlo  como un hecho preciso y definitivo de que el primer bando había perdido la batalla de dominar al mundo. Eso es lo que, precisamente, se ha conmemorado. Es decir, los 25 años como un triunfo de la democracia, el último 10 de noviembre, fecha de su histórica desaparición. Como paso eminente a la libertad.
Había definitivamente con esta gigantesca construcción dos ideales persistentess que separaban a la República Federal Alemana (RFA) y el sector germano dominado por los soviéticos que pasó a llamarse, indebidamente, la  República Democrática Alemana (RDA).  Cuando precisamente en ese país no se ejercía ese sistema de gobierno basado en el voto popular y las decisiones del pueblo.
Todo esto después de la Segunda Guerra Mundial. La maltrecha economía soviética y la floreciente  Berlín occidental hicieron que, hasta el año 1961, casi tres millones de personas dejaran atrás la  Alemania Oriental para adentrarse al capitalismo.


El famoso muro que dividió al mundo.

ALAMBRADA
La RDA comenzó a darse cuenta de la pérdida de población  que sufría, especialmente de los altos perfiles. Entonces,  la noche del 12 de Agosto de 1961, decidió levantar un muro provisional y cerrar 69 puntos de control, dejando abiertos sólo 12 de ellos.
A la mañana siguiente, las autoridades colocaron una alambrada provisional de 155 kilómetros que separaba las dos partes de Berlín. Evidentemente que los medios de transporte se vieron interrumpidos y nadie podía cruzar, de una parte a otra.
Comenzó, aceleradamente, la construcción de un muro de ladrillo durante los días siguientes. Las personas, cuyas casas estaban ubicadas en la línea de construcción, fueron violentamente desalojadas.
 Con el paso de los años hubo muchos intentos de  escape. Algunos lo consiguieron. Pero el muro resultó ampliándose hasta límites insospechados. Lo que sí  aumentó por completo es su seguridad por sus cuatro costados.
 El muro acabó por convertirse en una pared de hormigón de entre 3.5 y 4 metros de altura, con un interior formado por cables de acero que aumentó su resistencia. En la parte superior, los expertos colocaron una superficie semiesférica para que nadie pueda agarrarse a ella. 
FRANJA DE LA MUERTE
En el lugar existía la llamada “franja de la muerte” formada por un foso profundo, una alambrada, una carretera por la que circulaban constantemente vehículos militares, sistemas de alarma, armas automáticas, torres de vigilancia y patrullas acompañadas por perros bravos, durante las 24 horas del día.
Obviamente que tratar de escapar era similar a jugar la ruleta rusa, con el depósito cargado de balas. Aun así fueron muchas las personas que lo intentaron. En 1975, cuarentitres kilómetros del muro estaban acompañadas de las medidas de seguridad de la franja de la muerte y el resto estaba protegido por vallas.
 Sin embargo, entre 1961 y  1989, más de 5 mil personas trataron de cruzarlo y sobrepasaron los 3 mil  que fueron detenidas Un total de 192 seres humanos murieron por disparos de balas en el intento. El último de ellos el 5 de Febrero de 1989.  Otros 200 resultaron heridos. 57 alemanes fugaron a través de un túnel de 145 metros cavado por los occidentales en tres días: el 3, 4 5 y de Octubre de 1964.
El intento fallido más destacado fue el de Peter Fechter que intentó superarlo junto con Helmuth Kulbelk. Este último lo logró con una audacia sin precedentes. Fechter  resultó abaleado y murió desangrado. Su drama inspiró la canción española “Libre”, popularizada por el artista que falleció posteriormente en un accidente automovilístico, Nino Bravo.



La division exacta en la linea roja.

DESBORDE POPULAR
La caída vino motivada por la apertura de fronteras entre Austria y Hungría, en mayo de 1989. Cada vez más alemanes viajaban a Hungría para pedir asilo, en las distintas embajadas de la República Federal Alemana.
Este hecho llevó  a la realización de enormes manifestaciones populares que llevaron a que, el 9 de Noviembre de 1989, el gobierno de la RDA anuncie que estaba permitido el paso hacia el oeste. Ese mismo día, miles de miles de personas se agolparon en los puntos de control, para poder cruzar al otro lado. Nadie los pudo detener. El éxodo masivo fue una realidad
 Al día siguiente se abrieron las primeras brechas del muro y comenzó la cuenta atrás para el final de sus días. La separación forzosa de infinidad de gentes había terminado  después de largo tiempo. La libertad comenzó a imponerse.
A lo largo de su vigencia, los comunistas lo llamaron el muro de protección antifascista, mientras que parte de la opinión pública occidental la calificó acertadamente, y como efectivamente era, la gigantesca pared de la vergüenza. 
AVALANCHA
Luego de la avalancha de la salida permanente de ciudadanos de la RDA, el 9 de Noviembre de 1989, ellos mismos empezaron a derribar el gigantesco concreto que los separaba con todos los medios  a su disposición: picos, palas, combos, martillos y todo instrumento que fuese contundente.
Cabe precisar que el virtuoso del violonchuelo  Mstkislav Rostropovich fue al pie del lugar a animar a los que lo demolían, tocando y cantando innumerables canciones originarias y típicas de Alemania milenaria.
Durante el proceso de demolición, el artista alemán Bodo Sperling promovió la idea que se aceptó de salvar un trozo de la gigantesca pared y se creó allí una galería de arte urbano al aire libre sobre unos 1,316 metros en una amplia calle a orillas del río Spzee. Más de 100 artistas de todo el mundo pintaron murales, rindiendo permanente homenaje a la libertad.
Evidentemente que la caída del muro tuvo un inmenso significado político porque implicó el fin del régimen nefasto de la RDA y de los sistemas comunistas de Europa oriental: Polonia, Bulgaria, Hungría, Rumanía y Checoslovaquia. Lo que es más importante y hay que tenerlo presente: a los dos años, en 1991, ocurrió inexorable el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)


Lo que que se quedó se convirtió en la pared del arte.

Mientras el muro caía en 1989, ese mismo  año, treinta mil soldados rusos abandonaron Afganistán, tras una nefasta guerra que contribuyó al desangre económico de  ese país. La URSS se dividió en otras 15 repúblicas.
 Con el fin de la guerra fría, solo quedó una superpotencia: Estados Unidos. Mientras que la humanidad sigue buscando el fortalecimiento de sus ideales. Lo ocurrido en Alemania hace un cuarto de siglo, definitivamente, fue un gran paso que hay que recordarlo siempre. (Noé)

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