domingo, 30 de noviembre de 2014

LA REBELDIA DE SEBASTIAN SALAZAR BONDY

Rebelde por naturaleza, escritor por vocación. A tal punto que no vaciló en señalar y definir a la capital peruana como Lima la horrible por sus contradicciones dentro del subdesarrollo, sobre todo, cultural y de usos y costumbres. Con ese impactante título salió de su pluma un relato cáustico, crítico y evidentemente polémico. Calificado como uno de los escritores más destacados de la generación del  50 por su agudeza y constante preocupación  por la transformación social del Perú. Explotó con calidad, para los entendidos y los críticos, la poesía y el ensayo denunciante, el teatro y la novela. El periodismo en toda su expresión vital. Amante de la pintura y de todo lo que suene a saber, como sinónimo de valor espiritual. En todos estos campos de la intelectualidad, evidentemente, tuvo nombre propio y destacado. Con laureles  evidentes de consagración y triunfo.
Cabe precisar y no es repetitivo que hay una contribución muy importante y singular de Sebastián Salazar Bondy al periodismo que lo ejerció, entre otros, en los diarios “El Comercio”, “La Prensa” y la Revista “Oiga”, convertido en una de las figuras de más influencia en el país de los años 50 y 60 del siglo pasado y con sus opiniones difundidas masivamente de conocimiento pleno. En medio del convencimiento total de impulsar el arte y la cultura a todo nivel, por el bien de todos los peruanos.
Dedicado a esta actividad comunicativa desde muy joven, mereció el premio “Antonio Miró Quesada” de 1958 y la prestigiada distinción “Cabotin” de 1960, por sus artículos sobre la problemática de nuestra cultura. Un tema crucial  al que se dedicó, sin cesar, ni vacilar, ni fallar por espacio de 20 años.


Así de delgado era Sebastian Salazar Bondy.

ORIGINALIDAD
Un tiempo considerable se dedicó a difundir vehementemente,  como columnista periodístico, la necesidad  de que Lima cuente con museos. No se cansaba en subrayar tal necesidad, con ejemplos singulares y originales.
En efecto, en un artículo publicado  por él en el diario “La Prensa” del 20 de Abril de 1954, señaló con ímpetu lo siguiente: “Imaginemos al Jirón de la Unión convertido en un permanente museo. En una vitrina de una tienda, un cuadro de la Escuela Cusqueña, en otra una pintura moderna, en la de más allá una obra impresionista y así  en cada local”… Original, didáctico, educativo.
Lo importante del asunto es que la iniciativa fue aceptada, en su momento, por algunos comerciantes que estaban decididos a ingresar al campo de lo valioso. Una labor de proyección efectiva que tuvo adherentes. Lo único que faltó fue concretar y rematar con realidades. El esfuerzo, eso sí, resultó destacable.
Facetas dignas de poeta. De acuerdo a la opinión de los críticos, sus versos fueron de inspirada ascendencia neorrealista  que proyectaron una mirada melancólica y rechazante sobre el entorno urbano y social.
CONSTANTES
Por eso mismo se aseguró que la contención y la serenidad reinasen, pese al profundo desasosiego y al abatimiento que  asfixiaban al autor. Dos constantes típicas en su poesía. Sin llegar nunca  a la exaltación desplegó sus amores, sus dichas y sus desencuentros con la realidad, apelando a un lenguaje austero. Comprobado, poderosamente conmovedor.
Lo demuestra en su poema titulado “Todo esto es mi país” que versa así: “Mi país ahora lo comprendo es amado y dulce; mi país es una intensa pasión, un triste piélago, un incansable manantial/de razas y mitos que fermentan/mi país es un lecho de espinas, de caricias, de fieras/de muchedumbres quejumbrosas y altas sobre heladas;/mi país es un corazón clavado a martillazos
Un bosque impenetrable donde la luz se precipita/desde la copa de los árboles y las montañas inertes/mi país es una espuma, un aire, un torrente, un declive florido/un jardín metálico, longevo, hirviente que vibra/bajo soles eternos que densos nubarrones atormentan;/ mi país es una fiesta de ebrios, un fragor de batalla, una guerra civil/un silencio páramo cuyos frutos son jugosos…
POESIA
Lo mejor de su poesía, según la opinión de quienes lo analizaron a profundidad, está en “Confidencia en Alta Voz” (1960), “El Tacto de la Araña” (1965). Entre sus otros poemarios se cuentan: “Voz Desde la Vigilia” (1944), “Máscara del que Duerme” (1949), “Tres Confesiones” (1950), “Los Ojos del Pródigo” (1951), “Vida de Ximena” (1960), “Conducta Sentimental” (1963) y “Cuadernillo de Oriente”, del mismo año.
Aquí para corrobar va el poema “Testamento Ológrafo”: Dejo mi sombra/una afilada aguja que hiere la calle/y con tristes ojos que examina los muros/las ventanas de rejas donde hubo incapaces amores/el cielo sin cielo de mi ciudad/Dejo mis dedos espectrales/que recorrieron teclas, vientres/aguas, parpados de miel/y por los que descendió la escritura/como una virgen de alma deshilachada/Dejo mi ovoide cabeza, mis patas de araña/mi traje quemado por las cenizas de los presagios/descolorido por el fuego nocturno.
Dejo mis alas a medio batir, mi maquina/que como un pequeño caballo galopó tras año/en busca de la fuente del orgullo/donde la muerte muere/Dejo varias libretas agusanadas por la pereza/unas cuantas díscolas imágenes del mundo/y entre grandes relámpagos algún llanto/que tuve como un poco de sucio polvo en los dientes/ Acepta esto, recógelo en tu falda como unas migas/da de comer al olvido con  tan frágil manjar. 
CONFIDENCIA…
No podía faltar, “Confidencia en Alta voz: Pertenezco a una raza sentimental/a una patria fatigada por sus penas/a una tierra cuyas flores culminan al anochecer/pero amo mis desventuras/ tengo mi orgullo, doy vivas a la vida bajo este cielo mortal/ y soy como una nave que avanza hacia una isla de fuego/ Pertenezco a muchas gentes y soy libre/ me levanto como el alba desde las ultimas tinieblas/doy luz a un vasto campo de silencio/ y oros/ sol nuevo, nueva dicha, aparición imperiosa/que cae horas después en un lecho de pesadillas
Escribo como ven, y corro por las calles/protesto y arrastro los grillos de desconcierto/que a veces son alas en los pies/plumas al viento que surcan un azul oscuro/pero puedo quedarme quieto, puedo renunciar/puedo tener como cualquiera un miedo terrible/porque cometo errores y el aire me falta/come me faltan el pecado, el pan, la risa, tantas cosas/ El tiempo es implacable como un número creciente/y comprendo que se suma en mi frente, en mis manos/en mis hombros como un fardo/ y pertenezco al tiempo, a los documentos, a mi raza, y mi país/y cuando lo digo en el papel, cuando lo confieso/tengo ganas de que todos lo sepan y lloren conmigo.
Muchos éxitos adicionalmente alcanzó como dramaturgo. Sus piezas escénicas que más destacaron fueron: Rodil (1951), No Hay Isla Feliz (1954), Flora Tristán (1956), Como Vienen se Van (1959)  El Fabricante de Deudas (1962)   y Comedias y Juguetes (1967). Ganador del Premio Nacional de Teatro en tres oportunidades: 1947,1952 y póstumamente.


Un escritor de polendas.

LIMA LA HORRIBLE
Como ensayista y novelista se le recuerda por “Lima La Horrible” (1960), una apasionada crítica de los hábitos y gusto de la capital. Cultivó también la narrativa. Por eso mismo merecen destacarse títulos como: Náufragos y Sobrevivientes (1954) Pobre Gente de París  (1958) y “Dios en el Cafetín (1963)
La obra de hace 51 años remeció por completo la sociedad limeña. Allí criticó lo que denominó la “Arcadia Colonial”, esa leyenda idílica que ponderó a Lima como la tierra promisoria y ciudad perfecta.
Resultó el juicio severo, libre y profundo más valiente que se pronunció por los años 60 sobre la sociedad peruana.  En once capítulos, Salazar Bondy narró implacable mitos relacionados con el criollismo, el culto al azar, el dominio de las familias mas poderosas, el folklore, el hombre, la mujer, la literatura el arte y otras saltantes del limeñismo para al fin adherirse al “voto en contra” del pasado que inició González Prada y culminó Mariátegui.
Para el autor, la carta que detentó el poder económico y político adoptó e impuso esa quimera como ideología nacional, con el objeto de conservar su hegemonía. De ahí provino el acento virreinal que se intenta distinguir en todo lo que atañe a Lima 
OPINIONES
Vale explicar que el adjetivo “horrible” tiene un carácter de calificación más moral que estético y no se trató de un libro de odio, sino de amor. Lo corroboraron varios intelectuales que,  en su  oportunidad, opinaron sobre el tema.
Por ejemplo,  el sociólogo y pensador, Hugo Neira Samanez, calificó a la obra como “el ensayo que puede suscribir integra la nueva generación del 60”. Por su parte, la periodista, Elsa Arana Freyre, aseguró que “desde sus primeras páginas se anuncia casi hechizante”. “Se trata de una nueva actitud ante la realidad”, proclamó el crítico José Miguel Oviedo.
Como cuentista, Salazar Bondy desnudó a la clase media con sus debilidades, falta de valores y vanos sueños que se encarnan en personajes que siempre vacilan ante la vida que exige, dicho sea de paso, una definición heroica, Así magistralmente retrata la composición social peruana.
Otra de las facetas del autor fue la de crítico de arte, cuyos textos, por su agudeza y concisión, fueron reunidos en 1990 en el libro “Una Voz Libre en el Caos”. Los que entienden tales asuntos sostuvieron que el autor tuvo una importancia capital en la vida cultural y artística de mediados del siglo XX.
Con sus amplios discursos sobre arte, aportes a la creación artística y de espacios dedicados a su difusión, polemizaba con otros intelectuales del medio en temas coyunturales como el valor de estas expresiones que datan de la colonia o el sentido de lo abstracto, en medio de la reacción frente a la irrupción del modernismo en el Perú.



Tapa de su polémico libro.

SEUDONIMOS
Acudió con prestancia a la crónica periodística y el ensayo para tratar temas ligados al patrimonio cultural, la literatura, la educación artística, la historia del arte y la actividad política. Algunas veces sus artículos, en la prensa local, estuvieron firmados con seudónimos como: Juan Eye, Diego Mirán, Diego Mexía y Pepe Chacarilla.
Cebe precisar que también fue un impulsor cultural. Labor que cumplió con un  notable espíritu de comprensión humana, generosidad y sentido del humor.Coautor de la obra, con Alejandro Romualdo,  La Antología General de la Poesía Peruana (1957). Llegó a dirigir el  Instituto de Arte Contemporáneo de Lima (IAC), como prueba del interés que tenia por la pintura y desde allí contribuyó a reforzar la creativa de los jóvenes valores plásticos del país.
Amigo del pintor Fernando de Szyszlo, los poetas Javier Sologuren y Jorge Eduardo Eielson. Vivió en la Argentina por espacio de cinco años y también estuvo becado por Europa. En París, Francia,  estudió Dirección Teatral. 
VOCACIONES
El escritor Mario Vergas Llosa, que tanto lo conoció, asegura que la vocación inicial por el teatro de Salazar Bondy se vio frustrada debido a la exigua vida de esta especialidad artística en la Lima que vivió. “La Literatura se fue imponiendo de manera subrepticia y gradual, distraída, involuntaria para luego convertirse en un gran escritor”, dice el Nobel.
Nació en Lima el 4 de Febrero de 1924 en la calle Corazón de Jesús (cuadra 3 del Jirón Apurímac)  del barrio de Chacarilla al lado de la Iglesia de los Huérfanos. Su hogar era de clase media  que venía del interior del país, Chiclayo. Según propia declaración, por el lado materno, descendió de emigrantes franceses judíos.
Su padre vino de la capital de Lambayeque a Lima y aquí se hizo de una relativa posición social y económica en el comercio que entró en crisis allá por 1933, con una quiebra económica y con su muerte. El progenitor participó en la política como partidario del Comandante, Luis Miguel Sánchez Cerro, fundador de la Unión Revolucionaria (UR) y Presidente del Perú,  allá por los años de 1930 a 1932.
 Comenzó su educación en el Colegio Alemán de Lima. Por el fallecimiento de su progenitor se trasladó al religioso de San Agustín de los sacerdotes de esa orden, que en aquel entonces era un típico plantel que acogía a quienes estaban en el centro del conglomerado social. Ni muy arriba económicamente. Ni tampoco muy abajo.
SI NO PAGAN…
El escritor, en una oportunidad, dijo sobre esta faceta de su vida lo  siguiente: “Yo creo que esa crisis económica hizo pasar a mi familia de la posición de un automóvil, de  ciertas comodidades, de la promesa de la educación en Europa, a la reducción de la casa a una o dos piezas. El resto se dedicaba a pensión para caballeros honorables de preferencia extranjeros”. Probablemente, ello influyó en mi infancia y mi adolescencia”. La estrechez económica era una realidad.
El pequeño ayudaba en las misas y pronunciaba palabras en latín. Pero también conoció el mundo de las prohibiciones, de los prejuicios, de las humillaciones. Para eso hay que interpretar unas palabras  del propio intelectual, recordando sus años de aprendizaje escolar: “Salazar avísale a tu hermano que deben dos meses de pensión y si no pagan no dan exámenes”. Que tal poco criterio, que desfachatez y cero de comprensión.
A los 13 años, en 1937, la revista “Palabra Pública” dio a conocer uno de sus poemas “Canción Antes de Partir”.  “Es alrededor del quinto año de primaria cuando apareció en mi una necesidad de expresión que cumplí escribiendo  ocultamente y que mis profesores  no descubrieron jamás”, recordó.

Caricatura precisa.
POLITICO
Luego añadió: “Estando yo en la universidad me encontré  con mi maestro de Literatura,  para el cual esta especialidad se detenía en el autor Campoamor, para continuar con una serie de detritus hechos por gentes corrompidas, y me enrostró: “así que eres escritor , poeta y rojillo. Tenía toda la razón”.
Sobre los 17  febreros ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Dos años después publicó su  poemario “Rotulo de la Esfinge”, en colaboración con Antenor Samaniego y meses después otro, con el título de “Bahía del Dolor”. El autor no incluyó estos dos libros en ninguna de las relaciones de obras que hizo con posteridad.
Como político fue miembro fundador del  Partido Social Progresista, alla por 1956, con posiciones de izquierda al lado de gentes de pensamiento de avanzada como: el abogado y jurista Alberto Ruiz Eldredge, el Arquitecto Santiago Agurto Calvo y el Ing. Germán Tito Gutiérrez que llegó a ser Diputado por Arequipa.
Asimismo el antropólogo, Jose Matos Mar, el dirigente obrero, Guillermo Sheen Lazo, y su hermano el maestro y pensador, Augusto Salazar Bondi, entre muchos otros. Una agrupación de fértil producción ideológica, sin capacidad para organizar a las masas urbanas y campesinas.
Muy flaco, alto, afilado de pies a cabeza, a decir de Vargas Llosa de quien fue intimo amigo, como un cuchillo. Enormemente simpático e inteligente.  En su época era el que estaba al tanto  de la Literatura moderna sobre la que hablaba con una desenvoltura y una agudeza admirable, total.



Uno de sus artículos en el diario "La Prensa"

FALLECIMIENTO
Casado hasta el final de sus días con Irma Lostaunau, con quien procreó una sola hija de nombre Ximena y de  quien escribió constantemente con intenso amor de padre. Un cáncer hepático se lo llevó de este mundo un  4 de Julio de 1965, a los tempranos 41 años.
La crisis total de la enfermedad le vino cuando, precisamente, estaba escribiendo un artículo en la máquina de escribir de su escritorio marrón de madera, ubicado en la redacción de la Revista "Oiga". Según versión que dio el director de esta  publicación, Francisco Igartua, perdió la vida,  tras expresar la siguiente frase en una cuartilla periodística: … “Que linda seria la vida si tuviera música de fondo”...
Instantes antes se había sentido, de un momento a otro, muy mal, con vómitos y convulsiones. Sus compañeros de trabajo lo atendieron de inmediato y lo llevaron  rumbo a la clínica a donde llegó ya cadáver. Una pérdida total para el mundo intelectual del Perú.
Millares de personas deseosas de darle su testimonio de admiración, simpatía y emoción acudieron a su velorio realizado en la Casa de la Cultura y, posteriormente, lo acompañaron al Cementerio de El Angel donde sus restos descansan en paz. 
Era un conmovido ciudadano del Perú comprometido totalmente con sus ideas de avanzada que dio todo por la literatura, el periodismo y la transformación del país. Desde  Lima que la criticó duramente hasta los sectores más recónditos que necesitaban,  según sus creencias más profundas, una transformación total. Indiscutiblemente, una figura emblemática como pocas. Ha quedado enteramente comprobado. (Edgardo de Noriega)

1 comentario:

  1. Muy bonito su artículo acerca de Sebastián Salazar Bondy.
    Gracias por recordarnos a un gran maestro.
    Un gran abrazo.
    Samuel AM

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