domingo, 27 de diciembre de 2015

TERREMOTO EN SAN JUAN

Una sensación de terrible angustia-aumentada por la incertidumbre- invadió la capital de Buenos Aires y toda la Argentina cuando llegaron las primeras noticias sobre el terremoto de San Juan. Alrededor de las 20 horas del 15 de Enero de 1944 fue registrado el fenómeno por los sismógrafos, y antes de una hora, ya se sabía sus horrorosas consecuencias. Las primeras informaciones daban la sensación del desastre. En pocos minutos había quedado destruido el 90% de los edificios de esa ciudad. Se supo después que Mendoza se había convertido en el cuartel general de los auxilios.
Mientras tanto una lluvia de informaciones caía conforme pasaba el tiempo y a la medianoche se conocía ya la magnitud de la catástrofe. La magnitud fue de 7.4 grados.  Se organizan inmediatamente los auxilios necesarios para atender a las víctimas que, según los cálculos, sumarían millares.
Parten médicos y enfermeras. En tren, en automóvil, en avión. Todos los medios de transporte se utilizan y wel auxilio alfuye de todos los puntos del país. Se sabe que con ayuda de fogatas y antorchas se remueven escxombrios en busca de víctimas que desgraciadamente aparecen en gran número.
Al día siguiente se hace un llamado a la solidaridad. El pueblo responde con su generoso aporte. Millares de dadores de sangre se presentan de inmediato y ese día, en señal de duelo, se suspenden los espectáculos.


La Casa de Gobierno completamente destruida.

AYUDA
Sale para San Juan el Presidente de la República mientras el gobierno otorga 10 millones de pesos para ayudar a las víctimas de la catástrofe, trascendiendo que las pérdidas llegan a 400 millones de pesos.
El público sigue contribuyendo con su obolo que deposita en los lugares destinados al efecto o en las alcancías con el que recorren las calles céntricas numerosos artistas de nuestra escena. Se recaudan de ese modo varias docenas de millones de pesos que expresan el amplio espíritu de solidaridad del pueblo.
Desde países vecinos llega también ayuda. Médicos y enfermeras de todas partes van hacia San Juan. Algunos pagan tributo a su espíritu solidario. Un avión sanitario chileno, con elementos de auxilio, cae y mueren nueve personas entre médicos y enfermeras.


Asi quedaron las calles de la ciudad por efectos del terremoto.

El 18 fue declarado día de duelo nacional y al siguiente comienza el éxodo a la ciudad devastada. Llegan a Buenos Aires y a otras poblaciones millares de refugiados que encuentran en todas partes el afecto y el apoyo de sus compatriotas que hacen más llevadera su dfesgracia.
Despúes el saldo terrible, Nunca se supo exactamente el número de víctimas, pero los cálculos indicaron 7 mil muertos y 12 mnil heridos en cifras globales, que indicaron la real magnitud de la tragedia, una de las más severas sufridas en la Argentina.

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