lunes, 26 de octubre de 2015

EL CASO DE RUDOLF HESS

El mundo estaba sufriendo la más sangrienta guerra de todos los tiempos. La lucha se había iniciado en septiembre de 1939 y los sucesos fueron desarrollándose a una velocidad vertiginosa, produciéndose cada día un acontecimiento de importancia. Francia había sido vencida y ocupada por los ejércitos alemanes, que tras esa resonante victoria, se alistaban para el asalto de Inglaterra.
Los aviones de Goering bombardeaban casi diariamente Londres en un intento de quebrar la moral de sus habitantes. Alemania mantenía su pacto con la Unión Soviética, de manera que tenía a cubierto sus fronteras con el Este.
Pero esa situación de acercamiento con Rusia  estaba  punto de quebrar la unidad nazi. No todos los jerarcas de Hitler estaban conformes con esa política, pues consideraban a la  Unión Soviética como su peor enemigo.
Se tenía la sensación de que la tirantez haría crisis en cualquier momento. Se presumía que Alemania sólo esperaba cubrir la frontera del Oeste para poder tener manos libres en el frente oriental. Corría el mes de Mayo de 1941.
De pronto una noticia  sensacional se esparce en el mundo. Rudolf  Hess, el nazi  número tres, había partido en avión,solo, sin saber hacia dónde. El aparato despegó en  Ausburg y tomó rumbo desconocido.

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Rudolf Hess nazista por sus cuatro costados.

CONJETURAS
Nadie sabía cuál era su destino. Se tejieron las más dispares conjeturas. Se habló del desacuerdo con Hitler. De un movimiento de rebeldía contra el dictador alemán y de la caída en desgracia de Hess, hasta entonces uno de los hombres de mayor confianza del Führer.
Eso ocurría y en todos los idiomas del mundo se comentó el suceso sin que nadie acertara a explicarse el porqué de esa huída inesperada. Hasta que se tienen noticias de su paradero.
El cable anuncia: “Hess aterrizó en Escocia”. La sensación es mayor. ¿Qué había ido a hacer a Escocia el lugarteniente de Hitler? Y otra vez empiezan las conjeturas. Cada uno opina a su manera. Mientras tanto, van llegando nuevas noticias.
Hess aterrizó en un campo de propiedad  del Duque de Hamilton, con quien se sabía lo ligaba una vieja relación amical. El líder alemán se lanzó en paracaídas y en el descenso  sufrió la fractura de un tobillo, por lo que debió ser internado en el Hospital de Glasgow. Pero nada se dijo a cerca de los motivos de su viaje.
La información oficial se limitaba a que había llegado. ¿Para qué?. Eso nadie lo sabía. Quien podía saberlo, no quería decirlo. Se tejieron las más variadas hipótesis, pero nada concreto. El mundo sospecho que Hess llevaba a Gran Bretaña una misión importantísima.
RUMORES
¿Fue a proponer la paz? La deserción de Francia había dejado a Gran Bretaña sola frente al tremendo poderío bélico alemán. Llegaron los más diversos rumores: “Hess no estaba de acuerdo con la política de Hitler frente a Rusia”. Alguien afirmó que Hess era portador de una proposición de paz y la posterior alianza de Alemania con Inglaterra para lanzar luego el ataque contra Rusia.
En Berlín desmienten categóricamente esas conjeturas. Desautorizan todo lo que Hess pueda hacer y declarar y expresan que obra por su cuenta, sin mandato alguno. Sin embargo, en Alemania no se oculta  que Hess tenía la ilusión de llegar a un acuerdo con el gobierno  británico.
Confiaba en que podría concertar la paz. Y, según se dijo, habría exhortado al Duque de Hamilton a colaborar en su gestión. Eran conjeturas, presunciones nada más. El gobierno británico guarda absoluto silencio sobre los movimientos del líder nazi en su territorio.

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Hitler con otros militares en la Segunda Guerra Mundial.

Ni siquiera se informa si se le considera prisionero. Puede afirmarse que este viaje es el único secreto de la guerra celosamente guardado. Porque lo cierto es que se ha escrito mucho, pero oficialmente nada se ha dicho.
Sólo se sabe que -el 22 de Junio de 1941- Alemania rompía el pacto de no agresión con la Unión Soviética e invadía el territorio ruso, lo que, desde luego, confirmó la opinión de que Hess había llevado a Londres una propuesta de paz para quedar libres y poder atacar con posibilidades de triunfo a Rusia, y aún contar con la ayuda de Gran Bretaña.

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