Cuando la burocracia se junta con los intereses particulares ilegítimos salen engendros inconcebibles que de todas maneras se deben combatir para acabarlos por completo porque el daño, si se consuma definitivamente, es inimaginable. Tal hecho, de rechazo total en sí, ha ocurrido en contra de varios diplomáticos, a quienes el Ministerio de Relaciones Exteriores-con torpeza increíble y sin ninguna explicación coherente- incumple con abonarles su compensación por tiempo de servicios que por ley indiscutible les corresponde.
Entre los agraviados figuran los embajadores en situación de retiro Guillermo Russo Checa, José Luis Pérez Sánchez Cerro, Santiago Marckovich Monasi y el Ministro Consejero en idéntica situación Oscar Barrenechea Núñez del Arco, quienes trabajaron alrededor de 40 años en el servicio diplomático.
