Al iniciarse la operación
“Barabaroja”, ningún Grupo de Ejércitos se enfrentó con una misión tan
importante como el Grupo de Ejércitos Norte, de von Leeb: en efecto, los otros
dos grupos no debían cubrir distancias tan grandes y con escasas fuerzas
acorazadas para efectuar el ataque. No obstante, Leeb consiguió brillantes resultados en
brevísimo tiempo y sólo se detuvo teniendo ya a la vista el objetivo final. A
continuación la marcha desde Prusia Oriental hasta los suburbios de Leningrado.
La orden “Barbaroja” dada el 31
de Enero de 1941 por el OKH asignó al Grupo de Ejércitos Norte la siguiente
misión: “Destruir las fuerzas enemigas situadas en el sector del Báltico y
mediante la ocupación de los puertos de este mar, de Leningrado y Kronstadt,
arrebatar sus bases a la Escuadra rusa. El OKH se ocupará de asegurar la
conveniente cooperación con las potentes y rápidas fuerzas del Grupo de
Ejércitos del Centro”.
Al Grupo de Ejércitos Norte se le
había mantenido deliberadamente más débil que los otros. El constante envío de
refuerzos se hizo necesario a causa de que la distancia que separaba al frente
de los principales objetivos-más de 800 kilómetros-se veía aumentada en más del
50% por la extensión del mismo hacia el Norte, hasta el golfo de Finlandia. La
orden relativa a la operación mencionaba explícitamente el “posible envío de refuerzos” para responder a
las ideas estratégicas de Hitler, el cual no se cansaba en insistir sobre la
importancia de la conquista de Leningrado.
Leningrado en plena guerra.
Leningrado en plena guerra.
CONTRADICCION
Pero aquella redistribución de
las fuerzas disponibles dependería del curso de los acontecimientos en otros
sectores. Y como el plan ofensivo del OKH se concentraba sobre Moscú, desde el
principio, el plan de Hitler estuvo en franca contradicción con el del OKH en
cuanto a los tiempos en que se debían efectuar los ataques contra los dos
principales objetivos: Moscú y Leningrado.
Para el desarrollo de las
operaciones, el Grupo de Ejércitos Norte disponía de dos Ejércitos de
infantería y de un grupo acorazado que comprendían las siguientes fuerzas:
·
Ejército 16 (capitán general Brusch): ocho
divisiones de infantería
·
Ejército 18 (capitán general von Küchler) siete
divisiones de infantería.
·
4° Panzergruppe (capitán general Hoeppner): tres
Panzerdivision en tres divisiones de infantería motorizada y dos divisiones de
infantería.
·
Reserva del
Grupo de Ejércitos: tres divisiones de infantería, las cuales debían
seguir y apoyar al Ejército 16
Los efectivos totales del Grupo
de Ejércitos Norte sumaban, por lo tanto, 20 divisiones de infantería, tres Panzerdivsion y tres divisiones de
infantería motorizada.
FRENTE
Estos efectivos se elevaban a
algo más de de la mitad de los que tenían el Grupo de Ejércitos del Centro (que
disponía de 47 divisiones). Si además se tienen en cuenta las grandes distancias
que debía cubrir, la situación del Grupo de Ejércitos Norte aparece aún más crítica,
pues sólo poco más de un tercio de sus efectivos estaba constituido por unidades móviles.
Esta relativa inferioridad se reflejaba
también en la importancia de las reservas asignadas por el OKH a los diversos
Grupos de Ejércitos: mientras el del Centro podía contar con seis divisiones de
reserva, el Grupo Norte solamente disponía de tres.
Por otra parte, el comandante en
jefe del Grupo de Ejércitos Norte,
Feldmariscal von Leeb, debía enfrentarse con un despliegue enemigo muy
diferente del que se enfrentaba a los otros dos Grupos.
En efecto ante Bock y Rundstedt, las fuerzas
rusas estaban desplegadas en un frente amplio, pero poco profundo y con una
importante concentración en el gran saliente de Bialystok, que para el Grupo de
Ejércitos del Centro constituía una verdadera invitación a efectuar una amplia maniobra
de cerco.
RESERVAS
En el Norte, por el
contrario, el despliegue ruso en los
países bálticos (recién ocupados) era mucho más corto, pero enormemente más
profundo. Las reservas se extendían hasta el territorio que antaño formara
parte del imperio ruso, y además había una gran concentración de carros de
combate al este de Pskov. En ningún
punto parecía posible, por lo tanto, aplicar una estrategia de cerco.
En apariencia, semejante
despliegue de un enemigo todavía no suficientemente preparado debía haber
permitido a los alemanes penetrar en profundidad y romper el frente en varias
partes. Pero para este tipo de maniobra era imprescindible contar con una gran
superioridad de rapidez y de movilidad: después de cada acción parcial, los
atacantes deberían desencadenar un nuevo y rápido golpe en profundidad. Y para
ello era indispensable poseer unidades rápidas o altamente móviles y saber
utilizarlas con gran habilidad.
Leeb decidió colocar sus unidades
acorazadas, relativamente débiles, en el centro de su despliegue-al mando del
General Hoeppner- y mantener el Panzergruppe bajo sus órdenes directas. Esto
último era contrario a lo que se hacía en los demás Grupos de Ejércitos.
Pensaba utilizar la rapidez del mismo-muy superior a la marcha de la lenta infantería
para avanzar lo más posible en profundidad a lo largo de la línea
Dáugavpils-Pskov- Leningrado.
Violencia a discreción.
Violencia a discreción.
SORPRESA
El éxito de esta maniobra era
incierto. Todo dependía del factor
sorpresa así como de la resistencia y de
la reacción de los rusos. Pero después de los primeros y rápidos éxitos, el
comandante en jefe concibió la ofensiva
principal del Grupo de Ejércitos Norte como un movimiento en cuña, con
el Panzergruppe en el vértice y la infantería a los lados. El ápice de la cuña
debía mantener su empuje el mayor tiempo posible, con objeto de avanzar mucho
en dirección a Leningrado.
Toda la potencia ofensiva del Panzergruppe
se concentraría en el vértice y no se permitiría la menor dispersión. Todas las
medidas de seguridad, en los flancos y en otros lugares, se confiaban a la
infantería. Esta debería desencadenar sus ataques principales en los flancos y
sobre las zonas más próximas al vértice y debía aprovechar la velocidad del
Panzergruppe para ganar terreno lo más pronto posible.
El Ejército 16, que ocupaba el
ala meridional, atacaría en dirección de Dágavpils. El Ejército 18 debía ocupar
la región báltica, llevando su esfuerzo principal en su flanco derecho, y
además trataría de cercar las fuerzas enemigas mediante un avance hacia el
Este.
Leeb confiaba en un rápido éxito
y esta certeza se hace evidente en su primera y fundamental orden del 05 de Mayo
de 1941 a su Grupo de Ejércitos. En la misma se cita a Leningrado como objetivo
final de la operación. El principal objetivo del Panzergruppe era el río Dviná
a unos 300 kilómetros de distancia, y el segundo, la zona de Ostrov.Pskov, 250
kilómetros más adelante.
¡ADELANTE!
El principio de avanzar a toda costa, en el que
se basaba la operación, se manifiesta en las terminantes palabras de la orden:
“¡Adelante¡ No detenerse jamás por ningún motivo. No permitir que el enemigo, después de retroceder, consolide
sus nuevas posiciones”. Dio esta misma orden al 4° Panzergruppe, y este, desde
luego, supo cumplirla
El Grupo de Ejércitos del Norte
desencadenó la ofensiva principal en el sector central de su frente, al norte
de Prusia Oriental y en dirección al río Dviná en las proximidades de
Dáugavpils. El Panzergruppe constituiría la punta avanzada, y la infantería, al
tiempo que aprovechaba plenamente todos los éxitos, se encargaría también de
destruir los principales núcleos de resistencia rusa en los flancos, hasta
Kaunas (objetivo del Ejército 16) y Riga (objetivo del Ejército 18).
Las instrucciones dadas al 4°
Panzergruppe decían textualmente: “El 4° Panzergruppe creará las condiciones
preliminares para un amplio y rápido ataque contra Leningrado. Para alcanzar el
objetivo final es indispensable avanzar, en la medida que lo permitan el tiempo
y el lugar, aprovechando toda ocasión, no concediendo al enemigo tiempo para
crear nuevas posiciones defensivas”.
GOLPE
El rápido golpe del
Panzergruppe-rápido en comparación con el de la infantería que le seguiría-
para conseguir los objetivos que tenía asignados, debía aprovechar hasta el
máximo la ventaja de la sorpresa.
Dáugavpils, con dos puentes que salvaban el
obstáculo del río, era su primer objetivo, y su conquista se confió por la derecha,
al LVI Panzerkorps. Esta gran unidad se encontraba en condiciones ideales para
desencadenar el ataque desde su posición al norte del río Memel: la distancia
que debía recorrer era más pequeña y las carreteras mucho mejores.
Por la izquierda, el XLI
Panzerkorps aseguraría la libertad de movimientos por medio de un ataque
dirigido hacia el Norte y avanzaría sobre el Sviná. El General Hoeppner se
reservó el derecho de modificar esta directiva según lo aconsejase la marcha de
la acción, pues el elemento de mayor importancia era siempre la rapidez.
Junto con las otras unidades del
Grupo de Ejércitos, el 4°Panzergruppe atravesó la frontera de Prusia Oriental a
las 3.05 horas del 22 de Junio de 1941. Encontró resistencia activa tan sólo en
las proximidades de Taurage, por lo que al fin de aquella primera jornada las
vanguardias del LVI Panzerkorps habían avanzado unos 60 kilómetros en la
dirección principal.
SEÑALES
Al principio, en ningún sector aparecieron
señales de serias reacciones rusas. Pero al día siguiente los reconocimientos
aéreos alemanes informaron que fuertes columnas motorizadas enemigas se
dirigían hacia el Norte, desde el sector situado al noroeste de Vilna al
importante nudo de carreteras de Kedainiiai.
Este punto era el objetivo de la
8° Panzerdivision, la más avanzada del LVI Panzerkorps ¿Se empeñaría una
batalla? Según algunos informes, la columna soviética disponía de 200 a 350
carros de combate. Por lo tanto, no era posible limitarse a desbordarla: había
que hacerle frente. Pero si la 8° Panzerdivision se veía obligada a empeñarse
en combate, esto retrasaría la llegada de las tropas alemanas a aquel
importante nudo de carreteras, lo que
pondría en peligro el intento de un avance en profundidad basado en la
sorpresa.
¿Cuáles eran las intenciones
soviéticas? Aquella misma tarde las unidades acorazadas que avanzaban desde el
Oeste llegaron a un punto situado a 10 kilómetros de Kedainiai sin entrar en
contacto con las fuerzas rusas. Más
adelante se supo que estas últimas habían cruzado Kedainiai y proseguido hacia el Noroeste. En las primeras horas de la tarde, las
unidades soviéticas avanzadas atacaron a la 6° Panzerdivision (del XLI
Panzerkorps) en Raseiniai, unos 60 kilómetros al oeste.
La destrucción de las bombas en su totalidad.
La destrucción de las bombas en su totalidad.
OFENSIVA
Para las tropas alemanas que avanzaban
hacia Dáugavpils aquello fue una magnífica oportunidad que aprovecharon a
fondo. La tarde del 23 de Junio, el
Comandante del 4° Panzergruppe ordenó al LVI Panzerkorps que continuara la ofensiva y confió al XLI Panzerkorps la
misión de destruir al enemigo tan afortunadamente evitado y que resultó ser la
División Acorazada 2 soviética.
Entre el 24 y 26 de Junio dicha
división fue cercada y aniquilada por el citado Panzerkorps al nordeste de Raseiniiai. Según un mensaje de radio
interceptado, ni uno solo de los 200 carros de combate consiguió escapar de la
trampa.
Entonces el LVI Panzerkorps se
apresuró a aprovechar este éxito. En las primeras horas de la tarde del 24 de
Junio, su 7° Panzerdivision alcanzó la carretera principal que unía Kaunas con
Dáugavpils en las proximidades de
UKmerge y avanzó por ella sin detenerse. Persiguiendo a una columna
soviética en retirada, un grupo de combate especial entró en Dáugavpils en las
primera horas de la mañana del 26 de Junio y, venciendo la obstinada resistencia
enemiga, se apoderó de los dos puentes.
En las horas que siguieron, este
grupo se encontró en una situación crítica. Pero pronto acudieron en su socorro
los carros de combate de la 8°
Panzerdivision. Se rechazaron algunos contraataques soviéticos y, aquella misma
tarde, dentro de la ciudad, los últimos defensores fueron aniquilados.
ANIQUILADOS
Así, pues, el formidable obstáculo del rio Dviná había sido
salvado con increíble rapidez, aunque era de esperar que los rusos lanzaran
otros contraataques. Entre tanto, advirtiendo la debilidad de las fuerzas soviéticas
en el Dviná, el General Hoeppner lanzó al ataque su XLI Panzerkorps en un
amplio sector del curso del río, aguas
debajo de Daugavpils.
El 23 de Junio los alemanes
establecieron cabezas de puente en las proximidades de Livani y Jekabpils, y la
tarde del 1° de Julio, después de aniquilar una débil resistencia rusa, ya
habían constituido una amplia cabeza de puente de 30 kilómetros de profundidad.
Aseguraron después los
abastecimientos a los dos Panzerkorps y, a pesar de las distancias cada vez
mayores y de los enérgicos contraataques lanzados por los rusos en Dágavpils,
el día 2 de Julio, todo estaba dispuesto para lanzarse contra el segundo
objetivo: la zona de Ostrov-Pskov
La mañana del 2 de Julio, el
Panzergruppe emprendió de nuevo el avance hacia el Nordeste. El 4 de Julio, en
el ala septentrional, la 1° Panzerdivision ocupó Ostrov, y la 6° después de duros
combates, hundió las potentes fortificaciones soviéticas a ambos lados de la
carretera Dáugavpils-Ostrov, unos 30 kilómetros al sur de esta última. Y la
tarde de aquel mismo día, todavía más al Sur, las tres divisiones rápidas del
LVI Panzerkorps alcanzaron, en muchos puntos, la antigua frontera ruso –letona.
SORPRESA
Lanzando fuerzas rápidas en una
dirección imprevista (el mando soviético suponía que el ataque principal se
desencadenaría a lo largo de la carretera que se dirigía a Ostrov y pasaba por
Riézekne), los alemanes obtuvieron un éxito que pareció superar el conseguido
en el Dviná. Por parte rusa, la sorpresa fue tal que los carros de combate,
concentrados y prontos a entrar en acción al este de Pskov, no se movieron
hasta el 4 de Julio, cuando lanzaron un temerario contraataque en Ostrov.
En el ínterin, la I
Panzerdivision había recibido refuerzos y todos los ataques rusos de los días 5
y 6 fueron rechazados. No menos de 140 carros soviéticos quedaron en el campo
de batalla y los alemanes prosiguieron su marcha hacia Pskov.
Aquella brillante ofensiva que
permitió a los alemanes entrar incluso en el territorio de la antigua Rusia
imperial, sólo tuvo un serio contratiempo. Al otro lado de la anterior
frontera, el LVI Panzerkorps se encontró con un terreno tan pantanoso e
impenetrable que la idea de un ulterior avance hacia Opochka tuvo que ser abandonada,
por lo que el grueso de la unidad se dirigió hacia el Norte, en dirección a
Ostrov.
En tal situación, esto suponía
una pérdida de tiempo y debilitamiento temporal de la acción ofensiva que
reveló a los alemanes un hecho muy importante: un terreno poco apto es un
elemento que reduce en gran manera la eficacia de los carros de combate.
El sufrimiento de las mujeres en un clima infernal.
El sufrimiento de las mujeres en un clima infernal.
PROBLEMA
El 7 de Julio, el principal problema que el
mando del Grupo de Ejércitos Norte tuvo que afrontar fue el de elegir la manera
de aprovechar la imprevista rapidez del avance del Panzergruppe hacia la zona
del Pskov.
A partir de la mañana del 4 de Julio, el
grueso de la infantería había comenzado a atravesar el Dviná sobre un amplio
frente. Pero si el Panzergruppe continuaba avanzando a la misma velocidad, muy pronto
se encontraría demasiado lejos y sólo podría contar con sus propias fuerzas:
cuanto más adelante llegue, más al descubierto esta por sus propios flancos.
Más, por otra parte, las fuerzas soviéticas se
estaban retirando con tal confusión que era lógico permitirse cierta audacia-o
incluso temeridad- por lo cual el General Hoeppner llegó a la conclusión de que
el avance rápido podía continuar sin interrupción hacia Leningrado con la esperanza
de que la capacidad combativa de su Panzergruppe sería suficiente para lanzar
un ataque por sorpresa contra los suburbios de la ciudad.
Por lo tanto, aquel día, ambos
Panzerkorps avanzaban rápidamente por las dos únicas carreteras que conducían a
Leningrado: por la derecha, el LVI Panzerkorps se dirigía de Ostrov a Pórojov,
Nóvgorod y Chudovo. Por la izquierda el XLI Panzerkorps avanzaba desde Pskov
hacia Luga y Kingisepp. Pero el terreno dificultaba la marcha de los carros en
combate y además la resistencia soviética se iba haciendo cada vez más tenaz.
BOSQUES
En la región cubierta de bosques
y pantanos que los alemanes habían alcanzado, pequeños grupos rusos podrían
detener divisiones enteras, pues a éstas no les sería posible desplegar allí en
orden de combate.
Así, pues, en aquel lugar las fuerzas acorazadas
germanas no podían ver su indiscutible
superioridad. Por lo que su ritmo de avance se redujo hasta ser sustancialmente
igual al de la infantería. Con ello las
posibilidades de un rápido éxito basado en la sorpresa se desvanecieron ¡Qué se
podía hacer entonces?
Reinhardt, el General que manejaba
el XLI Punzerkorps, propuso dirigir las fuerzas hacia el Norte, a lo largo del curso
bajo del río Luga, con el objeto de
alcanzar los terrenos más practicables del litoral meridional del golfo de
Finlandia.
Esto ofrecía a las tropas
acorazadas buenas posibilidades de llegar a Leningrado sin encontrar obstáculos
demasiado serios, a la vez que las ponía en condiciones de emplear todo su
potencial de fuego y movilidad. Pero a esta proposición de transferir todas las
unidades acorazadas a otro sector se le podían oponer dos objeciones:
·
Sería muy
difícil llegar a la zona en cuestión, pues era preciso recorrer más de
1,600 kilómetros de terrenos arenosos y pantanosos con bosques impenetrables.
·
Adoptar esta solución significaría contravenir
la orden fundamental dada por el OKH que era avanzar hacia Leningrado por el
Sudeste, vía Nóvgorod.
I Inspección militar al centímetro.
I
I Inspección militar al centímetro.
I
TODO
A pesar de todo el General Hoepner decidió enviar el XLI Panzerkorps a lo
largo del curso bajo del Luga. Antes de abandonar la idea de alcanzar el
objetivo mediante un rápido golpe en profundidad, había que intentarlo todo.
Esperar la llegada de la
infantería supondría una grave pérdida de tiempo, lo que favorecería al
Ejército ruso precisamente en un momento en que se encontraba en graves
dificultades. Un avance rápido a través de Novgorod ni siquiera se podía tomar
en consideración, teniendo en cuenta la distribución de las tropas soviéticas y
la naturaleza del terreno. Además, la necesidad de proteger el Volojov el flanco
descubierto pondría en peligro la eficacia de las unidades acorazadas alemanas
Desde luego, era una decisión
difícil e tomar, pero no imposible, Mas adelante Leeb se mostró de acuerdo con
ella. La tarde del 14 de Julio, el XLI Panzerkorps alcanzó el bajo Luga y,
después de arrollar una débil resistencia estableció dos cabezas de puente en
el rio cerca de Sabsk y Porechie. Leningrado estaba a unos 100 kilómetros.
COMBATES
Las operaciones no se desarrollaron de acuerdo a los planes
previstos. Como consecuencia de una mayor resistencia soviética y por los
cambios en la organización. Mientras tanto, violentos combates se realizaban en
torno a la bolsa de Bialystok y Minsk.
Una batalla se libró en los
alrededores de Nevel, zona intermedia entre los sectores correspondientes al Grupo de Ejércitos del Norte y del Centro. El
avance resultó lento. Una victoria decisiva en el frente de Leningrado
decidiría también la suerte de todas las fuerzas soviéticas situadas en Estonia
y aún más a Occidente.
La posibilidad de proseguir con
ritmo rápido la ofensiva resultaba ya bastante dudosa a los ojos del mando del
Grupo de Ejércitos, después de todo no se podía excluir que un audaz golpe de
mano quizá tuviera éxito. Pero el abastecimiento y la reconstrucción de la carretera
exigían cierto tiempo
A la mitad de Julio, la actitud
respecto a una ofensiva rápida contra Leningrado se hizo cada vez más
vacilante. Después de un mes de continuos combates y de marchas forzadas- a
menudo con unas temperaturas tórridas- las tropas alemanas, y en especial la
infantería, estaban exhaustas. Reinaba el desacuerdo y la confusión.
Nació un nuevo plan a mediados de
agosto para realizar un ataque por parte del Grupo de Ejércitos del Norte sobre
Leningrado, el cual se desencadenaría siguiendo una nueva dirección. Había que
eliminar todo núcleo de resistencia soviética en la carretera principal, puesto
que era la única ruta hacia Leningrado que se hallaba completamente utilizable.
Los tanques cumplen su labor de defensa y ataque.
Los tanques cumplen su labor de defensa y ataque.
EXITO
Por fortuna los intentos del
General Hoeppner de mantener en contacto sus grandes unidades motorizadas
habían tenido éxito. El ataque se fijo para el 8 de Agosto. Ese día, bajo una
lluvia torrencial, las divisiones germanas salieron de las cabezas del puente
Luga. Los rusos opusieron una fuerte y enérgica resistencia.
En el transcurso de los dos días
siguientes, las fuerzas germanas entraron el bosque y lo rebasaron, alcanzando
de nuevo terreno abierto. Los combates continuaron encarnizados hasta el 12 de
agosto, fecha en que, al fin, triunfaron los alemanes. Cuatro divisiones
motorizadas se dirigían rápidamente hacia Leningrado. Nóvgorod capituló y el
grueso e las tropas rusas huyeron
Las tropas alemanas comenzaron a
avanzar con mayor rapidez por la carretera que conducía al Norte. El 20 de Agosto
cayó Chudovo. El 28 de Agosto se llegó a Liubn, a sólo 80 kilómetros de la meta
señalada. El 28 de agosto se alcanzó los suburbios de Leningrado en las cercanías
de Isora y a menos de 20 kilómetros de la ciudad.
MESETA
El Cuerpo de Ejército XLI soviético se vio
obligado a retirarse a través de los grandes pantanos que se encontraban al
este de la carretera y en el transcurso de la primera quincena de Septiembre,
fue aniquilado en la bolsa de Luga donde 20 mil rusos cayeron prisioneros. En
Estonia, todas las tropas rusas allí desplazadas habían sido eliminadas.
La acción comenzó el 9 de
Setiembre. Dos días después el XLI Panzerkorps conquista mediante un violento
ataque la meseta de Duderhof, desde la cual se dominaba la ciudad. El 15, los
alemanes se apoderaron de Uristk y el litoral del golfo de Finlandia. El cerco
de Leningrado se completaba,
La ofensiva inicial cubrió más de
70 kilómetros en tres días. Las victorias con los carros de combate se
cumplieron en Dáugavpils, Ostrov y Pskov en el factor sorpresa estrechamente
vinculado al empleo de medios veloces. Las batallas de Raseiniai y Ostrov se
ganaron gracias a la inteligente concentración de una superior potencia de
fuego contra un enemigo desplegado en profundidad.
La lucha decidida entre los cerros.
La lucha decidida entre los cerros.
La infantería con sus admirables
marchas forzadas permitió que el avance alamán se mantuviera en una elevada
progresión. Faltaban 100 kilómetros para Leningrado. Los rusos continuaron retirándose.
La ciudad iba a ser asediada y los alemanes con su fuerza superior fueron
capaces de hacerlo. Leningrado pasó a su
poder.
Según los especialistas, las
lecciones que se pueden aprender de
cuanto sucedió en Leningrado es que las órdenes han de partir de la línea del frente
al cual las mismas conciernen. Y esto es válido, de un modo muy particular,
para las operaciones realizadas con fuerzas acorazadas, en las cuales la
situación y las ocasiones favorables cambian con extrema rapidez.
Tanto la una como las otras no
pueden ser correctamente evaluadas en la retaguardia, tal como se hacía en
tiempos pasados en las batallas de infantería. Una exacta valoración de los
hechos en la línea del frente era condición esencial si se quería que la
ofensiva contra Leningrado tuviera éxito.
(Editado, resumido y condensado de la Revista “Así fue la Segunda Guerra
Mundial”)
Lei un libro -"Moscu 1941- escrito por un diplomático ingles que sirvio en la embajada de su pais en Moscu; es un testimonio personal y una serie de relatos personales de protagonistas rusos que los libros oficiales de un lado y de otro sobre la guerra no recogen. Muy interesante.
ResponderEliminarStalin no hacia caso a quienes le decian que Hitler preparaba el ataque. Temeroso de acciones políticas internas para desestabilizarlo, creia que eran rumores con el deseo de enfrentarlo con este. Castigaba con crueldad, desconfiaba de sus jefes militares a mas de uno condeno a muerte. La defensa fue un desastre. Los salvo el crudo invierno. Hitler también se equivoco al creer que esto era un paseo. No salio el pueblo a su favor como le habían dicho ocurriría porque estaban deseosos de liberarse de su torturador. No fue así, resistían patrioticamente.
El avance alemán se vio facilitado por el desorden de la defensa a causa de la terquedad de Stalin al no creer incluso en los informes secretos que le llegaban. Cuando ya era evidente el ataque, dijo que lo hacían oficiales alemanes que querían complicar a Hitler. Solo se desencanto cuando este no respondía sus mensajes y luego lo visita el Embajador alemán para entregarle un documento formalizando la declaratoria de guerra. Ya estaba el ejercito nazi en territorio ruso.
El ejercito ruso al retroceder arrasaba las propias aldeas y pueblos de su patria para que el enemigo no pueda re abastecerse. Horroroso. A menos de 100 kms de Moscu, los tanques enemigos estaban atascados en la nieve. Sus soldados morían de hambre y frio. Se perdió la linea de abastecimiento. Faltaban municiones. Millones de rusos habían muerto.
Saludos
Bernardino